“Ñoño” Elías, primer congresista en admitir cargos por Odebrecht

El congresista del Partido de la U reconoció su responsabilidad en los delitos de tráfico de influencias y cohecho que se le endilgan, por recibir dineros de la multinacional brasileña. Enfrentaría juicio por los delitos de lavado de activos y concierto para delinquir.

El senador Bernardo Elías fue el segundo con mayor votación en el Partido de la U en 2014: obtuvo más de 140 mil sufragios. Archivo particular.

Ante la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia la defensa el exsenador Bernardo Elías, radicó una petición de sentencia anticipada dentro de la investigación que se adelanta en su contra por el escándalo de Odebrecht. El Ñoño Elías aceptó cargos por los delitos de tráfico de influencias y cohecho, por presionar desde el Congreso la aprobación del tramo Ocaña-Gamarra, que se adicionó al contrato de la Ruta del Sol 2.

En diálogo con este diario la defensa confirma que la solicitud no contempla por el momento la aceptación de cargos por los delitos de: concierto para delinquir agravadoy lavado de activos. La petición del exsenador Bernardo Elías deberá ser estudiada por el alto tribunal. De aprobarse según el procedimiento de la Corte, se deberá reabrir el proceso debido a que la Sala había cerrado la etapa de recolección de pruebas y estaba por definirse si llama a juicio al dirigente de Sahagún, Córdoba. Seguidamnete se citaría a una nueva audiencia.

En la investigación que realiza la Corte Suprema de Justicia, existen por lo menos, dos testimonios claves: el de Otto Bula, amigo y paisano de su natal Sahagún (Córdoba), y el de Gabriel Dumar, amigo personal de Elías, quien admitió haber recibido dineros para él. (En contexto: El contraataque del “Ñoño” Elías)

En la confesión de Bula, el exsenador liberal -que llegó al Congreso a reemplazar a Mario Uribe-, señaló que el senador Elías había aceptado participar en la feria de sobornos de la constructora para presionar por la adición de Ocaña-Gamarra, a cambio de recibir el 2% del valor del contrato, que inicialmente se estimaba por $670.000 millones.

Dumar, por su parte, le contó a la justicia que se prestó para recibir a través de la empresa que representaba legalmente, el consorcio Sion, un contrato ficticio. “El contrato era por $10.062 millones y me entregan (en marzo de 2014) el 20% del anticipo de $2.000 millones. Es cuando me dicen que esa plata hay que entregársela a Bernardo Elías. Como tenía buena amistad quise hacerles un favor a unos amigos”, relató Dumar en su momento a la justicia.

El senador Ñoño Elías actualmente se encuentra en el patio ERE Sur de la cárcel La Picota a la espera de resolver su situación jurídica. Según manifestó el alto tribunal para otorgarle medida de aseguramiento, “censuró el cumplimiento de su rol dentro de la empresa criminal a la que decidió adscribirse, utilizó indebidamente influencias derivadas de su cargo y de su función como congresista, con el propósito de lograr que los funcionarios encargados de la contratación tomaran decisiones que favorecieran a la multinacional Odebrecht”.

La Corte, en su momento, señaló que la posición y cercanía de Ñoño Elías al Gobierno le permitía un mayor campo de acción y efectividad a la hora de cumplir sus compromisos con la multinacional.