El novelón del 'hacker' continúa

La Fiscalía mostró las evidencias que tiene contra Sepúlveda. Lo acusó de poner en jaque la seguridad nacional.

Andrés Sepúlveda, ayer en la Fiscalía, luego de su recaptura. Por ahora permanecerá recluido en el búnker. / Cristian Garavito

Menos de ocho horas estuvo en su casa el hacker Andrés Sepúlveda, investigado por presuntamente haber espiado las negociaciones de paz en Cuba. Apenas despuntaba la mañana de ayer martes, cuando agentes del CTI llegaron una vez más a su hogar para recapturarlo. Una nueva orden de detención, expedida por una jueza de garantías, dejó sin efectos la decisión de su colega Teresita Barrera, tomada el lunes, de revocar la medida de aseguramiento de Sepúlveda y anular la imputación hecha por la Fiscalía. El ente acusador, además de iniciar una investigación penal contra Barrera y luego de legalizar esta recaptura le imputó un quinto delito a Sepúlveda: concierto para delinquir. Y le volvió a endilgar los cargos de espionaje, violación de datos personales, acceso abusivo a sistemas informáticos y uso de software malicioso. Sepúlveda no aceptó los cargos.

El vicefiscal Jorge Fernando Perdomo ya había anticipado en la mañana de este martes que el proceso contra Sepúlveda “está más vivo que nunca” y que la investigación cuenta “con evidencia contundente para afirmar que estamos ante hechos muy graves”. En la audiencia de imputación de cargos, ante el Juzgado 10 de garantías, la Fiscalía afiló todas las pruebas recaudadas contra el hacker para demostrar que concertó una organización criminal con el fin de acceder de manera ilegal a información de carácter reservado. Una empresa en la que habrían participado el ingeniero ecuatoriano Daniel Bajaña Barragán “y otras personas”. El ente investigador leyó apartes de una conversación por Skype entre Sepúlveda y Bajaña Barragán, recientemente capturado, en la que este último asegura que tiene un su poder 7.000 documentos de Nicaragua que estaba dispuesto a entregarle una vez se trasladara de Cali a Bogotá para trabajar en la empresa liderada por Sepúlveda. En la misma comunicación, Bajaña Barragán también le comentó que con un mecanismo denominado exploit podían ser “dueños de Cuba”, es decir, de las negociaciones que allí se adelantan con las Farc.

La Fiscalía también reveló que en poder de Sepúlveda se encontraba una memoria USB que contenía información clasificada sobre agencias de inteligencia del Estado, del Ejército y de la Policía Nacional, así como una base de datos sobre personas reinsertadas desde 1993 hasta 2008. De hecho, el ente investigador no dudó en afirmar que con su actuación Andrés Sepúlveda puso en riesgo el proceso de paz, pues además de interceptar el correo del jefe de prensa de la guerrilla en La Habana, alias Boris, recopiló contenidos reservados acerca de los negociadores del grupo subversivo, como sus antecedentes penales, los cuales no sólo consiguió, sino que también publicó en el portal Diálogos a Voces. Además, la Fiscalía encontró unos mapas de geolocalización que revelan lugares de ubicación de “las personas de la mesa sentadas en La Habana”.

El ente investigador insistió en que Sepúlveda le compró a la Dirección de Inteligencia de la Policía (Dipol) un software malicioso que tenía como objetivo atacar la campaña del presidente-candidato Juan Manuel Santos. Ya El Espectador, en alianza con Blu Radio, había revelado que Rafael Revert, el excolaborador español de Sepúlveda, confesó que éste atacó con preguntas la cuenta del mandatario, de tal manera que humanamente le fuera imposible responderlas. Los elementos que la Fiscalía esgrimió en la imputación de cargos le permitieron concluir que Sepúlveda con todas sus conductas delictivas vulneró la seguridad nacional y la puso en riesgo. Las pruebas mencionadas en la diligencia soportan, además, las afirmaciones que hizo Revert sobre las operaciones que se adelantaban en la oficina de Sepúlveda. Por lo que, como adelantó este diario, las declaraciones que el español entregó fueron determinantes para reformular la imputación contra el hacker.

Por ahora, el novelón de Sepúlveda está ad portas de escribir un nuevo capítulo cuando se concluya la audiencia de medida de aseguramiento que al cierre de esta edición no había terminado. Un caso que está en el ojo de la opinión pública y hasta ha salpicado a los candidatos presidenciales, pues luego de que a cinco días de las elecciones protagonizaran un nuevo round por esta investigación penal, la Fiscalía recordó que el aspirante del Centro Democrático Óscar Iván Zuluaga se reunió en varias ocasiones con Sepúlveda. Lo cierto es que si es cobijado con la medida de aseguramiento, el ente investigador pedirá que siga recluido en los calabozos del búnker, por razones de seguridad.