Líderes sociales

"El país no puede repetir la historia de la UP": Procurador sobre asesinato de líderes sociales

El jefe del Ministerio Público consideró que se deben dar las medidas de protección y seguridad necesarias para que estos casos no se presenten nuevamente. 

El procurador General, Fernando Carrillo Flórez considera que se debe tomar una decisión de fondo frente a los casos de los líderes asesinados en los últimos meses en el país. Por esto pidió implementar un programa de protección y seguridad para estos líderes que han sido amenazados y amedrentados por su trabajo social y su defensa del proceso de paz. 

"Estamos absolutamente consternados, este país no puede repetir la historia de la Unión Patriótica, no hay que aguantar el asesinato de un líder más", precisó Carrillo. En este sentido señaló que se presentará un proyecto con el fin de que se tomen cartas en el asunto frente a estrada grave problemática.

Para el Procurador General frente a la seguridad de los líderes sociales se debe tomar una acción "combinada, seria y pragmática, hay que proteger a los líderes porque ahí está la prueba de fuego del proceso de paz". (Ver Asesinan a líder afro en su casa en Malambo, Atlántico)

En la noche del pasado miércoles fue asesinado Bernardo Cuero, líder de la Mesa Departamental de Víctimas de Atlántico y fiscal nacional de la Asociación Nacional de Afrodescendientes (Afrodes), por hombres armados que ingresaron a su vivienda en el barrio Villa Esperanza, del municipio de Malambo, en Atlántico.

Cuero, de 62 años, recibió cuatro disparos que acabaron de inmediato con su vida. Según primeras versiones, a la casa llegaron dos hombres en motocicleta, que simularon estar buscando una casa hasta que llamaron la atención del líder afro. Cuando salió, fue tiroteado. 

Hace solo 18 días, a la sede de Afrodes en Cali llegó un paquete con un mensaje intimidante y explícito: un pequeño ataúd con una cruz y un papel adentro. El papel contenía un escrito reivindicado por las Autodefensas Gaitanistas de Colombia (AGC), en el que Erlendy Cuero, vicepresidenta de la organización, Arnaldo Hernández, líder de la organización en Cartagena, y otros líderes de la organización fueron declarados objetivo militar.