‘Que el presidente reforme la Rama Judicial es algo que solo se ve en las dictaduras’: Lara

El presidente de la Corporación de jueces y magistrados de Colombia, Hermes Lara, ha manifestado abiertamente su oposición a la reforma de equilibrio de poderes.

Hermes Lara / Archivo El Espectador

Hermes Lara, presidente de la  Corporación de jueces y magistrados de Colombia, considera la pérdida de autonomía de la Rama Judicial, uno de los temas más desafortunados de la reforma, y además cree que con ello la primera consecuencia será que se dejen de reconocer los derechos de los colombianos.

¿Por qué su desacuerdo con la aprobación de la reforma de equilibrio de poderes?

La posición que tenemos como jueces y magistrados es que con ese acto legislativo, diseñado por la administración y que le entrega el Congreso al país, es que es algo parecido a la nada, porque se no se hizo bajo algún referente internacional o de derecho comparado. No hay ninguna posibilidad, ni nada que nos permita afirmar que las cosas en la Rama Judicial van a mejorar. Por el contario, es un invento del presidente para conciliar las posturas de Néstor Humberto Martínez Neira y Juan Fernando Cristo. Se debía abogar por los tres niveles de administración, pero Martínez Neira, contempla el país de una forma parecida al del Banco de la República, con dos sistemas de administración.

Con la reforma el presidente hizo magia. Es un híbrido que no tiene ni pies ni cabeza, porque según el órgano de gobierno las cortes se eligen por años, dos representantes de trabajadores por 4 años y ni las cortes ni los trabajadores son permanentes, pero sí hay de manera permanente tres asesores y un gerente. Eso no va a tener la posibilidad de trazar un derrotero de la Rama Judicial. Esta reforma es terrible, es producto del pensamiento del presidente de la República. La crítica nuestra se centra en que el presidente sea el reformador de la Rama Judicial, una cosa que solo sucede en las dictaduras. Además que el Congreso arrodillado apruebe ese tipo de cosas.

Y por último estamos en contra porque ese mecanismo de administración le entrega todo el poder a una sola persona, en este caso en la Rama Judicial a un gerente, el mismo que va a destinar todos los 25 mil cargos de la Rama Judicial a la medida de sus intereses particulares, y sobre todo en una línea política con la que pueda conciliar su ejercicio de poder.

Usted ha dicho que una consecuencia nefasta de la reforma es la probabilidad de que haya despidos masivos en la Rama Judicial

Ya es una consecuencia de la reforma, porque la función de varias dependencias del Consejo Superior de la Judicatura y la terminación de otras lleva a que puedan quedar cesantes más de 5.000 personas entre los próximos dos y cinco meses.

Y además, la misma reforma deja el poder judicial como un órgano dependiente del gobierno porque no tenemos autonomía financiera, presupuestal, ni tampoco organizacional. Según esto todo dependerá de lo que el gobierno determine entregarle a la Rama. Y eso que dicen de la representación… no nos sirve de nada la representación que vamos a tener. Es tapar una cosa con otra.

¿Van a demandar el acto legislativo?

Lo vamos a demandar ante la Corte Constitucional. Es claro que las afirmaciones incoherentes del ministro Cristo sobre que el acto legislativo está blindado evidencian su falta de conocimiento constitucional y por eso estamos trabajando con constitucionalistas, muchísimos nos apoyan. Hemos encontrado serias fisuras en el trámite legislativo y en la tema de sustitución de la constitución. Vamos a construir las demandas con gente seria de este país, y estamos seguros que la Corte fallará a favor.

Además de eso vamos a impulsar un referendo revocatorio. Y esperamos que el presidente sancione la ley para que los colombianos puedan usar estos mecanismos democráticos, también para que en este caso, el poder político se enfrente al poder constituyente primario. Esperamos que en el menor tiempo posible, el presidente actúe. Esa ley está pendiente de sanción presidencial hace 3 meses y por eso estamos en todo el país multiplicando la necesidad de que la Rama Judicial en pleno participe en la recolección de firmas, y estamos haciendo los contactos con las asociaciones de usuarios de la justicia, de salud, de seguridad social, entre otros, que nos han ofrecido su apoyo para llevar adelante esta iniciativa constitucional. Porque la intención de este gobierno es acabar la tutela.

No descartamos cualquier otra clase de manifestaciones, pero por ahora estamos impulsando estas, miraremos de acuerdo a lo que pasa, que otras herramientas vamos a implementar. Cuando la masacre laboral sea un hecho, cuando la carrera judicial sea historia y cuando veamos todo lo que se viene, intentaremos con Colombia otros mecanismos de llevar por buen camino este tema.

Hay que decir que por primera vez en 25 años, la Rama Judicial se encuentra unida, monolítica y con el ánimo de dar la pelea por la democracia y para que a los colombianos no se les quiten sus derechos. La ley y otros gobiernos ya les han quitado herramientas que les garantizaban su acceso a la salud, a tratamientos, a medicamentos.

¿Por qué dice que la tutela será la primera víctima de la reforma?

Lo que pasa es que los políticos no han podido acabar la tutela, pero entonces se han inventado mecanismos como la ley estatutaria de la salud. Ese es un mecanismo perverso, y se hizo para que los jueces no exijan a las EPS, ni a las instituciones correspondientes, cumplir con sus obligaciones. Como no pueden atacar la tutela, atacan a los jueces.

Por eso la carrera judicial que es el soporte de la Rama queda en manos de un sistema de administración que va a poner y quitar jueces y magistrados como quiera y de acuerdo al escenario político. La reforma de ahorita implica quietarle a los colombianos los derechos que les otorgan y reconocen las autoridades administrativas. Por ejemplo, la mayoría de tutelas que se interponen en el país son contra Colpensiones, o para exigir el reconocimiento de las prestaciones sociales del magisterio, de las EPS. Entonces los jueces y magistrados al depender de una postura que reblandece su independencia ya no van a tener la capacidad de reconocerle a los colombianos esos derechos. Y por eso tenemos que apelar la reforma.

A este paso nos vamos a convertir en un Estado en el que los ciudadanos van a tener que sufrir los avatares de una vida en la que solo priman los intereses particulares y donde no habría una constitución que exija que se le protejan los derechos a cada uno.

Nosotros no solo estamos cuidando nuestro puesto, sino que hacemos esto porque es nuestra labor social. Lo que decimos es que lo peligrosos de un Estado como este es que ya no va a poder haber contradictores ni hacerse los ejercicios de oposición porque todo va a quedar amarrado a ese poder.
 

últimas noticias