“El remedio, peor que la enfermedad”: magistrado Wilson Ruiz

El magistrado Wilson Ruiz, presidente del Consejo Superior de la Judicatura, asegura que las instituciones no son malas o buenas, las que se equivocan son las personas.

El magistrado Wilson Ruíz, presidente del Consejo Superior de la Judicatura, critica la reforma, que entra en la recta final de su trámite. / Archivo - El Espectador
Hoy, en la Comisión Primera de la Cámara de Representantes se llevará a cabo el séptimo debate de la reforma de equilibrio de poderes. Proyecto que ha sido criticado por las altas cortes y que generó una polémica carta por parte de la comisión interinstitucional, en la que se pedía una constituyente para la justicia. El Espectador habló con Wilson Ruiz, magistrado del Consejo Superior de la Judicatura (CSJ) y presidente de la comisión, para conocer en detalle cuáles son los reparos.
 
¿Se arrepiente de haber firmado la carta pidiendo que se cayera la reforma?
Siempre fui consciente del documento que estaba firmando. Lo leímos, hicimos ajustes y finalmente fue el documento que conoció la gente.
 
¿Afectó los ánimos de sus compañeros en el Consejo Superior de la Judicatura?
En el Consejo Superior de la Judicatura el ambiente es tranquilo. Hace poco tuvimos una reunión en donde estábamos en sala plena y no hubo cuestionamiento alguno contra mí. 
 
¿Por qué proponer una constituyente?
La idea fue plantear una alternativa para solucionar la crisis en la que está la justicia, que no se soluciona con la reforma del equilibrio de poderes.
 
¿Por qué incluir a las Farc como miembros de la solución a la justicia?
Cuando leímos el documento lo que se planteó fue la palabra desmovilizados. Cuando la prensa escrita le empezó a dar la relevancia a ese punto, me di cuenta del alcance que le dio la opinión.
 
¿Ratifica lo propuesto en esa carta como lo manifestó el fiscal?
En ese momento no le di la trascendencia que el país le ha dado. Solo fue una opción que quisimos plantear, porque para hacer un proceso de paz no se requiere solamente una constituyente o un referendo. Lo que el país requiere es una verdadera reforma a la justicia que beneficie al ciudadano.
 
Parece difícil hacer una reforma a la justicia si no se favorecen los intereses de ustedes…
Yo no pretendo hacer una defensa del C S J, porque reconozco que hemos sido objeto de escándalos. Pero quiero decirle que hay jueces y magistrados que viven trasnochando y por unos cuantos no podemos decir que hay que acabar la Rama Judicial. Las instituciones hay que reformarlas, pero nunca eliminarlas, porque eso no es de un Estado Social de Derecho. Las instituciones no son malas o buenas per se, las que se equivocan son las personas.
 
¿Qué le aporta el Consejo Superior de la Judicatura a la Rama?, porque a veces pareciera que sólo son problemas.
En el país hay más de 30.000 funcionarios judiciales, incluidos jueces y magistrados, que hacen un trabajo serio y honesto y que son administrados por el CSJ. Es muy delicado que nos vayan a quitar esa facultad, cuando la Constitución dice que la tutela debe presentarse ante cualquier juez de la República.
 
¿Al eliminar el Consejo Superior de la Judicatura no le quitan todas las atribuciones? ¿Por qué el reclamo?
No, porque eliminan el CSJ, pero crean un nuevo órgano llamado Consejo Nacional de Disciplina Judicial.
 
¿A ese tribunal le quitan las facultades de revisión de tutela?
Exactamente, le quitan las facultades de revisión de tutela, incluso contra nosotros mismos, lo que es gravísimo, porque eso implicaría que cualquier juez del país podría entrar a revocar nuestros fallos y se vendrían cuantiosas demandas contra el Estado. Debemos seguir conociendo las tutelas que presenten los ciudadanos, porque hemos dado un buen resultado.
 
¿Magistrados del Consejo Superior de la Judicatura van a migrar a esa nueva entidad?
No, porque hay una prohibición expresa en una sentencia del Consejo de Estado que no permite que magistrados pasen de una Corte a otra y en la reforma de equilibrio de poderes así se estipula.
 
¿Por qué están en desacuerdo con la reforma de equilibrio de poderes?
El seno de la democracia es el Congreso, pero mi deber como vocero del CSJ es decir que esa reforma no cumple con las expectativas. Actualmente el país tiene 31.000 empleados judiciales, por cada 100.000 habitantes hay dos jueces. Lo que el país requiere es más jueces y magistrados.
 
Esa no es una razón, ¿por qué no les gusta la reforma?
Yo he sido partidario de que las instituciones hay que reformarlas. Por ejemplo, la Comisión de Acusación está funcionando desde 1821, es decir, hace casi 200 años. ¿Por qué mejor no ponerle dientes o requisitos para los 15 miembros que la componen? ¿Por qué no exigirles que sean abogados, que los asistentes tengan el estatus de magistrados auxiliares? Si se va a crear una comisión de aforados y va a generar equilibrio para el país, bienvenida.
 
Si la reforma no cumple las expectativas, ¿no es un buen comienzo?
Si hablamos de una reforma judicial, no tienen por qué meterle una reforma política. A la gente no le importa cuál es el salario o el período de los magistrados, lo que importa es que le den una solución pronta. Actualmente hay más de 40.000 procesos disciplinarios. Como está la ponencia de la reforma, al año siguiente deberán ingresar los nuevos miembros de la Comisión Nacional de Disciplina Judicial, cuando se sabe que después de que salga un acto legislativo reformando la Constitución tiene que ir una ley estatutaria. Lo ideal sería que los magistrados actuales sigan funcionando hasta que ingresen los nuevos o que se respeten los períodos constitucionales.
 
¿Cómo debe ser la transición de la eliminación del Consejo Superior de la Judicatura?
Se necesita una ley estatutaria.
 
¿Entonces cómo piensa el Gobierno reglamentar el funcionamiento de la nueva entidad, si no es por una ley estatutaria?
Son vacíos que en las diferentes reuniones hemos mostrado para ayudar con el proyecto.
 
¿Los magistrados del Consejo Superior de la Judicatura tienen derecho de terminar sus períodos?
Para mí, sí. Nosotros fuimos elegidos para períodos de ocho años y sería un riesgo por parte del Congreso y del Ejecutivo no permitirlo.
 
¿Eso tiene algún tipo de riesgo económico para la Nación?
Creo que sí, porque demandarían aquellos afectados por los salarios que se dejen de pagar.
 
¿Por qué para un ciudadano de a pie no es bueno que se elimine el Consejo Superior de la Judicatura? 
Si pasara esta reforma, se les haría daño a muchas personas que hoy en día demandan justicia. Por ejemplo: si ante nosotros cae una tutela, se mira primero si tiene viabilidad en derecho, y en segundo lugar, que se respeten los derechos fundamentales. Puede que la tutela también llegue a las otras cortes, pero se demora más, nosotros sí cumplimos los términos. Lo que pasa es que necesitamos credibilidad en la justicia y eso lo logramos con fallos más rápidos y certeros.Tener más jueces y magistrados nada tiene nada que ver con que se elimine el Consejo Superior de la Judicatura. El órgano que se encarga de llenar todas las políticas de jueces y magistrados es la Sala Administrativa del Consejo Superior de la Judicatura. Es la que ha tenido más independencia frente a la rama del poder público. Al quitar el Consejo Superior de la Judicatura, automáticamente la Sala Administrativa la eliminan y entra el nuevo órgano. La carrera judicial en Colombia lleva 20 años y está funcionando muy bien, pero con esta nueva estructura la carrera judicial la van a echar por la borda.
 
¿Con la reforma se va a dañar lo alcanzado?
El remedio puede ser peor que la enfermedad. Para poder crear nuevas entidades tiene que haber una buena coordinación, planeación y costos de lo que van a hacer los nuevos órganos. Hay muchas cosas que le pusieron en la segunda vuelta a la reforma, que nunca fueron discutidas en la primera.
 
El fiscal está enfrentado con el Congreso, ¿ustedes también?
Jamás me opondría a que haya una reforma judicial seria. Respeto al Congreso y al Ejecutivo, pero también hay que mostrarle al país lo inconveniente que puede ser.
 
La gente podría entender que atacan la reforma por defenderse personalmente y no institucionalmente…
Siempre he dicho que en caso de que haya una reforma seria que solucione los problemas del país, seré el primero en hacerme un lado por el bien de la institución y del país.