El terrorista de El Nogal

A Herminsul Arellán Barajas, alias ‘Pedro’, lo capturaron en La Macarena (Meta). Su acción criminal dejó 36 muertos y 167 heridos.

Herminsul Arellán Barajas, alias Pedro, carga sobre su espalda el peso de los 36 muertos y los 167 heridos que dejó el ataque con un carro bomba al Club El Nogal, de Bogotá, que se registró el 7 de febrero de 2003. Su papel fue determinante para concretar uno de los actos terroristas más dolorosos que ha soportado el país en su guerra contra las Farc.

“El terrorista de El Nogal” se encuentra desde el pasado sábado en poder de las autoridades. Su captura se logró a las 7:30 de la mañana, tras un operativo conjunto entre el Ejército y el CTI de la Fiscalía. Gracias a la colaboración de informantes, los uniformados llegaron hasta la finca donde las Farc lo tenían escondido, ubicada en la vereda Playa Rica, a 35 kilómetros de La Macarena (Meta), la misma zona en la que cayó alias Mono Jojoy en septiembre del año pasado.

Tras su aprehensión lo trasladaron a Bogotá en una compleja operación de seguridad. Este domingo amaneció en el búnker de la Fiscalia, de donde lo trasladarán a una cárcel de máxima seguridad, debido a su alta peligrosidad.

A Arellán Barajas lo espera una pena de 40 años de prisión por los delitos de terrorismo, homicidio agravado, tentativa de homicidio y rebelión. Pagará casi un año de prisión por cada muerto que dejó la explosión del carro bomba. Según Rodrigo Rivera, ministro de Defensa, este es el último eslabón que faltaba para aclarar por completo la autoría del sangriento ataque.

Alias Pedro era el explosivista de la columna Teófilo Forero de las Farc. Según la investigación, fue quien les propuso el plan criminal a los miembros del secretariado. Su argumento principal: la facilidad para acceder al club, ya que su sobrino John Freddy Arellán era instructor de squash y accionista de El Nogal.

Al obtener la aprobación, se encargó de reclutar a los autores materiales del ataque, entre los que se encontraban sus hermanos Oswaldo y Fernando, así como su sobrino John Freddy. Los cuatro viajaron en varias ocasiones a la antigua zona de distensión para tener reuniones en campamentos de la guerrilla, donde precisaron cada detalle del ataque.

De acuerdo con los testimonios que se recaudaron en el proceso, desde diciembre de 2002 comenzaron los preparativos, cuando Arellán Baraja trajo hasta Bogotá los explosivos camuflados en el techo de un vehículo conocido como “La Chiva Rumbera”. Luego, John Freddy compró en efectivo un vehículo Megane rojo, que cargaron con 200 kilos de explosivo c4 que parquearon en el sótano del club.

Uno de los testigos indicó que Herminsul recibía órdenes directas de alias El Paisa, comandante de la columna Teófilo Forero de las Farc.

Pese a la condena a 40 años, según Ramiro Orjuela, abogado de Arellán Barajas, el proceso se encuentra en casación en la Corte Suprema de Justicia, ya que considera que no existen pruebas contundentes contra su cliente.