Emilio Tapia aceptó su responsabilidad en el delito de enriquecimiento ilícito de particulares

El contratista enfrenta otros dos procesos penales por su participación en el carrusel de la contratación en Bogotá.

Archivo El Espectador

Ante la pregunta del juez quinto especializado de Bogotá, el contratista Emilio Tapia Aldana aceptó su responsabilidad en el delito de enriquecimiento ilícito de particulares en calidad de cómplice en el proceso que se le adelanta por adelantar actividades ilegales con empresas fachadas cuando adelantaba negociaciones con la Fiscalía General.

En la diligencia judicial se puso de presente que la Fiscalía General cambió la tipicidad de delito de lavado de activos en calidad de autor durante la presentación del escrito de acusación. Por estos hechos podría pagar una condena entre los seis y los nueve años de prisión. El próximo 22 de agosto el juez definirá si acepta el allanamiento a cargos.

En la misma diligencia judicial Carlos Augusto Joli Herrera, primo segundo del contratista, aceptó su responsabilidad en el delito de receptación como autor por las actividades ilícitas adelantadas con dineros apropiados de manera irregular en el ‘carrusel’. El próximo martes el fiscal presentará ante el despacho los elementos materiales de prueba.

Tapia Aldana fue condenado a tres años de prisión por su responsabilidad en el delito de concierto para delinquir dentro de las irregularidades en la celebración de contratos viales en Bogotá, y enfrenta otro proceso penal por los cargos de cohecho propio y peculado por apropiación, los cuales también aceptó y está a la espera del fallo.

Actualmente se encuentra privado de su libertad en la cárcel de máxima seguridad de Cómbita (Boyacá).

 

 

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