Empresas de taxi deben indemnizar a afectados en accidentes de tránsito

El pronunciamiento lo hizo la Corte Suprema de Justicia al condenar a una empresa en Cúcuta por los daños que sufrió una mujer que fue atropellada por un taxista.

El 13 de marzo de 2001 una mujer que se movilizaba en una motocicleta en la zona urbana de Cúcuta (Norte de Santander) fue arrollada por un taxista que no respetó las normas de tránsito. En la acción sufrió graves lesiones en su cuerpo hecho por el cual tuvo que ser intervenida quirúrgicamente. (Ver Fallo Sala Civil de la Corte Suprema de Justicia)

Debido a la violencia del golpe la mujer presentó un traumatismo cerebral, las heridas le impiden realizar deporte, actividades recreativas, e incluso tener una vida conyugal. La víctima denunció al taxista, identificado como José Trinidad Torres Galvis, así como una demanda contra la Cooperativa de Transportadores Cúcuta S.A. y Liberty Seguros S.A.

El 24 de febrero de 2011 en fallo de primera instancia el juzgado cuarto civil de Cúcuta negó las pretensiones de la demanda. Al presentar un recurso de apelación el Tribunal Superior del Distrito Judicial de Cúcuta quien avaló la demanda por los perjuicios materiales, morales y fisiológicos derivados de las lesiones causadas con indexación de intereses. 

La empresa de taxis no estuvo de acuerdo y presentó un recurso extraordinario ante la Sala Civil de la Corte Suprema de Justicia. Con ponencia del magistrado Luis Armando Tolosa Villabona se recordó que las empresas de taxis están en la obligación de indemnizar a los afectados en los accidentes de tránsito.

En el debate jurídico se rechazaron los argumentos presentados el conductor del taxi que consideró que la culpa era exclusiva de la víctima puesto que no tenía licencia de conducción, seguro obligatorio, casco protector, chaleco reflector y conducir a alta velocidad en una vía de gran flujo vehicular.

Por su parte la Cooperativa de Transportes Cúcuta Ltda. resistió las peticiones por “inexistencia de responsabilidad”, al no tener la guarda material ni jurídica del taxi involucrado, pues ello no lo explotaba y solo suscribió con el propietario un contrato de vinculación para la utilización de su razón social.

Recuerda la Corte Suprema que el contrato firmado entre la empresa y el conductor hacía responsable a la primera como “vigilante de la actividad generadora del daño”, hecho por el cual es objeto de reproche el hecho que quieran evadir esta relación jurídica frente a al la acción judicial que busca una reparación del daño causado.

Para la Sala Civil existe jurisprudencia suficiente para considerar que existe una relación directa tras la firma del contrato de afiliación. “Es una obligación de cuidado, ejercen poder de mando, dirección y control efectivo del vehículo, asumiendo deberes de diligencia”.

“El contrato de afiliación a través del cual se autoriza al propietario del automotor para prestar el servicio público en la modalidad respectiva, por tanto, convierte a la empresa en sujeto de derecho y obligaciones y les impone la carga de ‘(...) responder por los perjuicios que se causan a terceros que se causan a terceros en el ejercicio de la actividad peligrosa que que entraña la movilización de vehículos automotores para la satisfacción del aludido servicio”.