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hace 4 horas

En libertad máximo accionista de Fidupetrol

Hélber Otero Pacheco aceptó el delito de tráfico de influencias. Se trata del caso que tiene al magistrado Jorge Pretelt enfrentando un juicio ante la Corte Suprema.

Un juez de Bogotá ordenó la libertad de Hélber Otero Pacheco por haber cumplido una condena de 25 meses y haber aceptado el delito de tráfico de influencia a particular en concurso homogéneo y sucesivo.

Otero Pacheco fue capturado en agosto de 2015 a raíz del peor escándalo de corrupción que haya sacudido a la Corte Constitucional. (Lea aquí: Hélber Otero: la caída de un grande)​

Según aceptó el abogado Víctor Pacheco, el primero de esta historia en ser condenado, él fue contratado por Fidupetrol con el fin de sobornar a quien correspondiera en la Corte y lograr que allí se reversara una multa que le habían impuesto a Fidupetrol por $22.500 millones.

A Pretelt, se supone, le habrían ofrecido $500 millones para trabajar en esa tutela de forma favorable a los intereses de Fidupetrol. Pretelt lo ha negado reiterada y enfáticamente. Cuando estalló el escándalo, fue cuestión de tiempo para que Otero, por ser la cabeza más visible de los accionistas, cayera en el radar de las autoridades.

En principio, Hélber Otero negó cualquier responsabilidad en esos hechos. Aseguró que nunca había hecho nada ilegal. No obstante, luego de pasar casi un año detenido, pactó con la Fiscalía un preacuerdo en octubre del año pasado y, a cambio de ciertos beneficios penales, como una condena de 2 años, pagando una multa de $28 millones, aceptó delito de tráfico de influencias.

Por este caso también fue llamado a juicio el exmagistrado de la Corte Constitucional Rodrigo Escobar Gil, quien, dice la Fiscalía, fue igualmente contratado para tratar de ejercer influencias indebidas entre los magistrados del alto tribunal al que una vez perteneció.