Entregan cuerpo de una mujer víctima de un falso positivo hace 14 años

Francy Enid Silva desapareció en 2002 después de que su esposo fuera amenazado por grupos paramilitares en Calamar (Guaviare). Sus restos fueron encontrados en el cementerio de San José del Guaviare. El Ejército la enterró como guerrilla herida en combate.

Durante 14 años no se supo el paradero de Francy Enid Silva. La Fiscalía la encontró en el cementerio de San José del Guaviare. Esta semana sus restos fueron entregados a su familia. / Cortesía

Francy Enid Silva Rueda tenía cuatro hijos cuando desapareció en 2002. Se había quedado sola en Calamar (Guaviare) mientras terminaba de vender el negocio que tenía con su esposo quien había tenido que salir corriendo de su casa, junto a los cuatro menores de edad, por las amenazas de grupos paramilitares. La pareja había quedado de encontrarse en un municipio alejado de la zona en donde habían los habían amenazado por primera vez. Pero 14 días después Francy Enid Silva no apareció.

Tuvieron que pasar 14 años para que esta mujer pudiera regresar al lado de sus seres queridos. El pasado 4 de noviembre, la Fiscalía le entregó los restos de Francy Enid Silva a sus familiares en una ceremonia privada en el que sus hijos, su esposo y hasta su padre de 82 años, manifestaron con dolor y rabia que hubieran preferido verla regresar con vida. La búsqueda por encontrar a su ser querido duró muchos años. Entre amenazas y desconocimiento, hasta 2013 se denunció la desaparición de Francy Enid ante las autoridades.

Lo hizo su papá, José Vicente. Con el caso en manos de la Fiscalía y la Policía, se logró la ubicación de una mujer que había sido sepultada como persona no identificada en el Cementerio de San José del Guaviare. Los rasgos coincidían con lo que la familia había relatado: 24 años, de piel trigueña y estatura mediana. Decidieron entonces exhumar el cadáver para hacer pruebas de ADN que confirmaron su identidad: efectivamente se trataba de Francy Enid Silva.

De acuerdo con los reportes oficiales que tenía el cementerio donde fue encontrada, la mujer había sido sepultada como una guerrilla herida en combate el 14 de diciembre del 2002 en unos hechos ocurridos en la Vereda Caño Azul, (Guaviare). Con el trabajo de la Fiscalía, la Unidad para la Atención y Reparación Integral a las Víctimas (Uariv) y el Colectivo Sociojurídico Orlando Fals Borda, los seres queridos de esta madre de familia recibieron sus restos en una ceremonia privada en  Florencia (Caquetá).

Aunque para el padre de Francy Enid Silva, quien perdió su vista y a su esposa en la espera de saber algo de su hija, es un alivio darle una sana sepultura, en “mi corazón le seguiré esperando a que regrese viva”. Con el acuerdo humanitario para la búsqueda de personas desaparecidas pactado en La Habana, en octubre del año pasado, se espera que el trabajo de recuperación de cientos de personas siga andando.

El Colectivo Sociojurídico Orlando Fals Borda aseguró que seguirá insistiendo en la búsqueda de desaparecidos en el marco del conflicto que terminaron enterrados como personas no identificados en distintas fosas y cementerios de Colombia.