Entregan cuerpos de campesinos reportados como “muertos en combate” por el Ejército

La Fiscalía entregó esta semana el cuerpo a los familiares, luego de 15 años de ser sepultado como persona no identificada.

Las autoridades entregaron los restos de Elver Ney Serrano Rincón a sus hermanas. Foto: Colectivo sociojurídico Orlando Fals Borda.

El pasado 26 de octubre en La Macarena (Meta) La Fiscalía entregó los cuerpos de Elver Ney Serrano Rincón y de José Olegario García, luego de 15 años de ser sepultados como “personas no identificadas” en el cementerio de San José del Guaviare y reportados por el Ejército Nacional como “muertos en combate”.

La Fiscalía, que entregó los restos durante una ceremonia privada y en compañía de Colectivo Sociojurídico Orlando Fals Borda y el Colectivo Psicosocial Colombiano, agilizó la entrega de los cuerpos gracias a las medidas inmediatas del Acuerdo Humanitario hecho en la mesa de conversaciones de la Habana en octubre de 2015 y ratificado el pasado 7 de octubre del 2016 en el comunicado conjunto del gobierno de Colombia y las Farc.

Elver Ney Serrano, quien desapareció cuando tenía 20 años, fue buscado durante este tiempo por su madre María Hilda Rincón, hasta que ella falleciera en diciembre de 2014. Además, la Fiscalía había prometido entregar el cuerpo de Serrano Rincón es mismo año en que ella falleció. Cuando Serrano desapareció, trabajaba haciendo acarreos y haciendo algunas labores fincas de San José del Guaviare.

Su madre y sus hermanas denunciaron la desaparición forzada de su familiar desde 2007. En 2010 y en el 2012 volvió a reclamar ante las autoridades, sin que se iniciara una sola investigación por los hechos. Su cuerpo fue identificado por Medicina Legal y la Registraduría Nacional a través necrodactilia desde julio del 2011, pero solo hasta enero de 2014 fue exhumado del cementerio de San José del Guaviare donde fue inhumado el 21 de septiembre del 2001.

El colectivo Orlando Fals Borda informó que el cuerpo de Serrano Rincón luego de ser ejecutado extrajudicialmente y desaparecido forzadamente fue reportado por unidades militares adscritas al batallón Joaquín París como “muerto en combate” en El Retorno (Guaviare). Durante más de 2 años permaneció el cuerpo exhumado en laboratorios de la DIJIN en confirmación de la identidad del mismo. 

Los familiares de los campesinos desaparecidos, y que hoy quedaron a cargo de recuperar la memoria de sus seres queridos, exigen una investigación eficaz y efectiva que esclarézcalos hechos y permitan condenar a los culpables de los crímenes.