Entregan restos de tres víctimas de las Autodefensas

La Fiscalía General entregó los cuerpos de tres personas que habían sido desaparecidas a inicios de la década pasada por los paramilitares del Bloque Tolima y Centauros.

Las ceremonias para entregar los restos fueron privadas./Crédito: El Espectador

La Fiscalía General entregó los restos de Ricardo Gardeazábal y Jairo Londoño a sus respectivas familias en Ibagué, quienes fueron víctimas del conflicto en esos territorios. También fueron entregados los restos de Juan Carlos Ramos, de 29 años, en Anzoátegui, Tolima.

Las dos primeras desaparecieron el 23 de enero de 2001, en el municipio de Guamo, Tolima, cuando se movilizaban en un vehículo para cobrar un cheque. Los cuerpos de Gardeazábal y Londoño a parecieron en un campo abierto de la vereda El Jardín, del municipio de San Luis (Tolima).

Alias ‘Soldado’, perteneciente al bloque Tolima de las Autodefensas, narró que él cometió el secuestro y los homicidios. La Fiscalía aseguró que por medio de los testimonios de alias Soldado el punto exacto en donde sepultó a Gardeazábal Ángel y a Londoño Piedrahíta.

 Los líderes del Bloque Tolima, nacido en el 2001 y que tenía aproximadamente 200 hombres en sus filas, aseguraron ante los tribunales de Justicia Y Paz que su consolidación en el departamento fue gracias a la ayuda de sectores de la Fuerza Pública y de algunos que estaban en retiro de estas.

La Fiscalía determinó que fueron víctimas de las Autodefensas Campesinas del Bloque Tolima, luego de información entregada por John Jairo Silva, alias Soldado, vinculado al proceso de justicia transicional. 

Los líderes del Bloque Tolima, nacido en el 2001 y que tenía aproximadamente 200 hombres en sus filas, aseguraron ante los tribunales de Justicia Y Paz que su consolidación en el departamento fue gracias a la ayuda de sectores de la Fuerza Pública y de algunos que estaban en retiro de estas.

Por otra parte, el crimen de Ramos, quien se encontraba desaparecido desde el 5 de mayo de 2004, fue confesado por el Bloque Centauros de las AUC, quienes lo llevaron hasta la finca Manzanares, de la vereda Usatama, en jurisdicción del municipio de Fusagasugá (Cundinamarca). Allí fue asesinado.

Después de que los cotejos de ADN comprobaran de que los restos eran de Ramos, sus despojos fueron entregados el viernes, en una ceremonia privada en Anzoátegui (Tolima).

Los actos se hacen como parte de la Justicia Transicional, en la que se busca que la Fiscalía, por medio de sus investigaciones, permitan a las víctimas conocer la verdad sobre sus familiares y tener una reparación.