"Ese ilícito actuar resultó definitivo para cambiar el rumbo no solo de la política, sino los destinos del país"

Así lo manifestó la Corte Suprema de Justicia tras condenar a los exministros Sabas Pretelt de la Vega y Diego Palacio.

La Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia determinó que los entonces ministros Sabas Pretelt de la Vega y Diego Palacio le ofrecieron dádivas a un grupo de congresistas para que favorecieran el trámite del proyecto que cursaba en el Congreso de la República, y con el que se buscaba crear la figura de relección presidencial inmediata en el país.

El alto tribunal, por unanimidad, los sentenció a 80 meses de prisión por el delito de cohecho por dar u ofrecer. La Corte determinó que los exfuncionarios le ofrecimiento y entrega de prebendas burocráticas a los representantes a la Cámara, Yidis Medina y Teodolindo Avendaño a cambio que votarán a favor de dicho proyecto en la Comisión Primera de la Cámara.

Para esto les entregaron notarías, puestos en el sistema de salud, entre otros, con el fin de que cambiaran de opinión durante la votación del 4 de junio de 2004. La “venta de este voto” cambió radicalmente “el rumbo no solo de la política, sino los destinos del país”. (Ver Gobierno pide a exministros condenados por Yidispolítica presentarse ante la justicia)

“En la medida que al procurar con métodos protervos la continuidad de un trámite legislativo que de haber surtido su curso sin las referidas interferencias y permitiendo su debate a partir de las ideas, como corresponde en un Estado que protege el pluralismo político y la participación democrática, tal vez, hoy día, otra sería la situación de una institucionalidad que se encuentra seriamente agrietada y poco respetada por una sociedad que no cree en la honestidad de sus dirigentes”, señala uno de los apartes del fallo.

Igualmente se estableció, según las pruebas recolectadas en el juicio, que los dos exministros siguieron instrucciones del entonces presidente de la República, Álvaro Uribe Vélez con el fin de buscar los votos favorables de Medina y Avendaño. Estas instrucciones fueron recibidas y cumplidas por el entonces secretario General, Alberto Velásquez y los ministros Sabas Pretelt de la Vega y Diego Palacio.

Para la Corte, si bien el Acto Legislativo aprobado finalmente por el Congreso de la República obtuvo el respaldo de la Corte Constitucional por no sustituir la Carta Política ni vulnerar, desde el punto de vista formal, el trámite legislativo, su continuación y culminación se logró gracias a la acción concertada de altos funcionarios del Gobierno, quienes acudieron a prácticas corruptoras frente a dos congresistas de nivel académico básico, pobre estructura intelectual, pero vasta ambición de reconocimiento.

“Los tres acusados actuaron mancomunadamente, guiados por el mismo propósito: procurar disipar el quorum de los 18 congresistas que apoyaban la solicitud de archivo, y prevalidos de su condición de miembros del equipo de Gobierno y conocedores del interés que el Presidente de la República tenía en que la reelección presidencial cumpliera satisfactoriamente el trámite legislativo en el Congreso, le hicieron ofrecimientos a Yidis Medina y a Teodolindo Avendaño de los cargos que podían estar disponibles, para asignárselos en pago, a la primera, con el fin de realizar un acto contrario a sus funciones y, al segundo, para que lo omitiera”, concluyó la Corte Suprema.

La responsabilidd de los procesados

El exministro Pretelt de la Vega fue hallado responsable del ofrecimiento de prebendas a Yidis Medina, las cuales se concretaron en la Notaría Segunda de Barrancabermeja y un cargo en el Ministerio de Justicia para su amigo César Guzmán. A Teodolindo Avendaño le asignó la Notaría 67 de Bogotá, donde fue nombrado Luis Camilo O’meara, quien se prestó para la compra de ese despacho.

Mientras que Diego Palacio tuvo responsabilidad directa con la contratación de Vania Constanza Castro Varona, nuera de Teodolindo Avendaño, para atender asuntos de Foncolpuertos en la ciudad de Cali, al igual que el ofrecimiento de la notaría que, un año más tarde, le entregó Pretelt de la Vega. Así mismo, el ofrecer a Yidis Medina la dirección de la Clínica Primero de Mayo de Barrancabermeja, donde fue nombrado el ingeniero químico Carlos Correa Mosquera.

Por su parte Alberto Velásquez Echeverri fue condenado el nombramiento de Jairo Plata Quintero como Coordinador para el Magdalena Medio en la Red de Solidaridad Social, compromiso adquirido con Yidis Medina después de la charla privada que sostuvo el 2 de junio de 2004 con el entonces Presidente de la República.