Está probado por la Fiscalía que no recibí sobornos: Luis Fernando Andrade

En una carta de tres páginas, el exdirector de Agencia Nacional de Infraestructura, y su familia, explican lo “absurdo” que ha sido este caso y las acusaciones de la Fiscalía sustentadas en personajes “no confiables”.

Luis Fernando Andrade, exdirector de la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI).Gustavo Torrijos

“Está comprobado por la propia Fiscalía que Andrade no recibió sobornos. Nunca se los ofrecieron porque los corruptos conocían de su integridad y talante. Además, no existen pruebas que demuestren la alteración de las decisiones que pretendía influenciar Odebrecht utilizando una red de corrupción externa”. Este fue uno de los apartes de un comunicado que, minutos después de la audiencia, el exdirector de la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI), Luis Fernando Andrade, y su familia, difundió a la opinión pública sobre el “absurdo” caso en su contra.

En la carta, Andrade agradeció la decisión de la jueza 57 de garantías de Bogotá que determinó medida de aseguramiento domiciliaria, a pesar de que no hay “razón alguna” para que esté privado de su libertad. Además, reconoce el daño que le ha causado a su familia y que este se hace menor si él permanece desde su casa. “Como lo ha hecho el primer día, él continuará colaborando con la justicia para demostrar su inocencia”, se lee en el escrito.

En esquema organizacional que el exdirectivo estructuró en la ANI, según la comunicación, funcionó con base en decisiones conjuntas y conceptos “externos” para que las decisiones no sean “alteradas por intereses diferentes a los determinados como política de Estado”. A pesar de esto, la familia explica que a Andrade se le imputó cargos y se le solicitó medida de aseguramiento por las presuntas irregularidades en la adición de la vía Ocaña Gamarra, las reclamaciones de la Ruta del Sol 2 y el cierre financiero de Navelena.

Sin embargo, la familia expresó que los hechos demuestran todo lo contrario. Pues en el primer caso, es decir, la adición de la vía Ocaña-Gamarra, tuvo un ahorro de por lo menos $1.2 billones en aportes fiscales y contó con el Conpes que define el interés general en el país. “El Conpes primero aprobó la inclusión del tramo Ocaña-Gamarra en el programa 4G (…). Luego el Conpes aprobó la adición y las condiciones en que debía hacerse en el documento 3817 de 2014 donde aparecen las firmas del presidente, Juan Manuel Santos; el vicepresidente, German Vargas, el ministro de presidencia, Néstor Humberto Martínez, y el resto del gabinete”.

Respecto a las reclamaciones de la Ruta del Sol 2, el escrito sostiene que Andrade luchó contra estas evitando, finalmente, el pago de $1 billón. “La ANI mantuvo su posición de no pagar sobrecostos, inclusive después de una recomendación favorable al concesionario emitida por parte del panel de expertos del contrato. Por eso el concesionario Ruta del Sol 2 demandó al Estado en un tribunal de arbitramento”. Demanda que aún está pendiente de una decisión.

En cuanto al cierre financiero de Navelena, la carta precisó que Andrade, en calidad de director encargado de Cormagdalena, tenía el interés “legítimo” de promover el cierre financiero pero que este se caducado por no cumplirlo. “Nuevamente incurre la Fiscalía en inexplicable contra evidencia cuando no puede haber un interés indebido en un cierre financiero que no se dio”, explicó.

 “Juan Sebastián Correa no es un testigo confiable”

El comunicado conjunto explicó que Juan Sebastián Correa “tiene un patrón probado de faltar a la verdad” y que mintió cuando Andrade supuestamente lo había presionado para mentir en su testimonio. En concreto, explican que en noviembre de 2011, una vez terminado el Inco y creada la ANI, Luis Fernando Andrade le dio la oportunidad a Correa de seguir ejerciendo las funciones que venía despeñando.

No obstante, “Correa decidió victimizarlos haciéndose parte de un entramado delincuencial que tenía como objetivo influenciar las decisiones de la entidad. Correa se dedicó a colaborar y venderle información a los corruptos por más de tres años, hasta que fue descubierto y presentó su renuncia ante la ANI. Por cierto, no hay decisiones se toman de forma colectiva y Correa no pertenecía a ninguna instancia con poder de decisión”, se lee en la misiva.

En el comunicado también se refiere a la supuesta alteración de información de ingreso a la ANI, sustentados en el testimonio de Correa. Sin embargo, expresó que los investigadores de la Fiscalía no encontraron evidencias de alteración en la entidad, situación que fue corroborada, al parecer, con testimonios de funcionarios de la ANI.

A su vez, frente a las reuniones con Eleuberto Martorelli y Eder Ferracutti en la residencia del senador Bernardino Miguel Elías, conocido como Ñoño Elías, la carta sostiene que fue el mismo Andrade quien reveló “con precisión” la reunión que sostuvo con Martorelli en 2014, y que posteriormente el mismo exfuncionario indicó que buscó la reunión con Andrade para presionar, sin éxito, las reclamaciones por los sobrecostos en la Ruta del Sol 2 y no en la adición Ocaña- Gamarra como presuntamente lo dijo Correa.

“Respecto a reuniones con el señor Ferracuti, este mismo indicó en sus declaraciones bajo juramento ante la Procuraduría que nunca asistió a reuniones con Luis Fernando Andrade por fuera de la sede de la ANI”, explicó la comunicación que agrega: “Es absurdo decir que hubo ocultamiento de material probatorio. Los datos que Luis Andrade le entregó a la Fiscalía desde febrero de este año coinciden con los testimonios bajo juramento de los señores Ferracuti y Martorelli, y no hay evidencia alguna de alteración de material probatorio”.