¿Está el Ejército buscando a las fuentes de "The New York Times"?

El Ejército confirma que citó a una reunión a 15 militares esta mañana en la Segunda División, aunque dice que fue para tratar temas operacionales. Fuentes dicen que llevaron poligrafistas, el Ejército lo desmiente. Procuraduría visitó la sede militar.

El lunes pasado, el ministro de Defensa, Guillermo Botero, refutó la versión de The New York Times. Mindefensa

Fuentes de alta confiabilidad aseguran que una particular reunión tiene lugar en este momento en la sede de la Segunda División del Ejército, ubicada en Bucaramanga: citados con distintos pretextos, llegaron a ese lugar 15 militares. Al arribar, les informaron que la razón real del encuentro era que "confesaran" quiénes habían servido como fuentes para el informe de The New York Times que se publicó el fin de semana pasado.

::Ministro de Defensa le responde al New York Times::

La alerta de esta reunión, tal parece, llegó hasta Washington. El director de Human Rights Watch para las Américas, José Miguel Vivanco, envió un mensaje por Twitter al ministro de Defensa, Guillermo Botero, en el que le pregunta al alto funcionario si esa reunión es cierta. "Sería muy grave que hubiera retaliaciones contra oficiales que se animaron a contar la verdad", manifestó Vivanco.

El artículo de The New York Times, titulado "Las órdenes de letalidad del ejército colombiano ponen en riesgo a los civiles, según oficiales", generó una profunda molestia en el gobierno Duque. Así se deja ver, por ejemplo, en la carta que el ministro de Defensa, Guillermo Botero, y el canciller Carlos Holmes, enviaron al diario estadounidense el pasado 19 de mayo.

::Lea aquí todo el artículo de The New York Times en español::

"El artículo sugiere que miembros de las Fuerzas Armadas han recibido instrucciones contrarias a nuestra Constitución y nuestra legislación", manifestaron los voceros de la administración Duque en la misiva. "Con el fin de llegar a la conclusión en que se soporta el titular del artículo, el autor se refiere a supuestas entrevistas con oficiales de identidad reservada y documentación citada parcialmente y sacada de contexto".

El ministro Botero y los altos mandos militares, los generales Nicacio Martínez y Luis Fernando Navarro, han rechazado tajantemente que se hayan dado instrucciones apuntando a facilitar nuevos falsos positivos, como se conoce al asesinato deliberado de civiles, a quienes enterraban con prendas de uso militar y armas plantadas, por parte de la Fuerza Pública. El artículo de The New York Times, por su parte, sostiene que las indicaciones de este nuevo mando, que nombró el presidente Iván Duque en diciembre pasado, son aumentar no solo los combates sino también las muertes.

La versión del Ejército

El comandante de la Segunda División, general Mauricio Moreno Rodríguez, envió un comunicado de prensa horas después de que trascendiera la reunión mencionada. El alto oficial confirmó el encuentro, pero dijo que tiene otro propósito: "La reunión se citó el día 19 de mayo con el propósito de adelantar temáticas sobre el desarrollo de operaciones militares y para establecer los parámetros de la operación Artemisa, que une esfuerzos militares y civiles sobre protección ambiental".

El general Moreno señaló que otro tema a discutir eran ataques que la Fuerza Pública ha recibido en veredas de Tibú (Norte de Santander), y rechazó enfáticamente que hubiera otra intención: "Las versiones publicadas en diferentes medios y redes sociales, sobre supuestas indagaciones para 'identificar fuentes' relacionadas con una publicación o sobre supuestos usos de polígrafos, no son ciertas y tampoco tienen fundamento de ninguna especie".

"La Fuerza Pública opera para defender a los ciudadanos de las amenazas provenientes de todo actuar delincuencial", agregó el general Moreno. "Las reuniones hacen parte de ese proceso estratégico para el cumplimiento de la misión asignada en el nororiente colombiano y en todo el país".

Fuentes confiables le indicaron a El Espectador, sin embargo, que a los 15 militares que citaron les revisaron sus celulares y que sí llevaron a tres poligrafistas. Una fuente más le dijo a este diario que un tema en particular inquieta al alto mando castrense: la reunión entre oficiales oficiales de inteligencia militar y comandantes regionales se vieron en Cúcuta, según reveló The New York Times.

"Según los militares, en la reunión les dijeron que tenían 'que hacer lo que sea', incluyendo usar grupos paramilitares que proporcionen información sobre bandas armadas rivales 'para generar resultados'", adviritó el medio estadounidense. En esa reunión de Cúcuta habría hecho presencia el general Diego Villegas Muñoz, comandante de la Fuerza de Tarea Vulcano, que pertenece a la Segunda División y opera en el Catatumbo.

El general Villegas recientemente saltó a los titulares de prensa por una cuestionada actuación de un hombre bajo su mando. Un cabo del Ejército, señaló la Fiscalía, habría asesinado a Dumar Torres, un exguerrillero de las Farc, el pasado 22 de abril en una vereda del Catatumbo. Villegas pidió perdón a la comunidad, asegurando que ese no era el actuar de las Fuerzas Militares.

Poco después, reveló este diario, se conoció que en manos de los fiscales delegados ante la Corte Suprema ya está toda la información que el ente investigador ha recopilado contra Villegas, contra quien incluso se alcanzó a librar una orden de captura. ¿La razón? Casos de ejecuciones extrajudiciales.

El hecho es que el tema de esta reunión en la Segunda División ha prendido todas las alarmas. Este diario pudo confirmar también que, en este momento, representantes de la Procuraduría se dirigen hacia la sede de la Segunda División en Bucaramanga, para constatar qué está ocurriendo allí. "Estamos en el tema", le dijo una fuente de ese organismo a El Espectador. Al final, fuentes del organismo manifestaron que poco encontraron en la División.