La importancia de los archivos para construir la verdad del conflicto armado

hace 1 hora

Exconcejal Parada, a purgar sus penas

Orlando Parada estuvo implicado en las irregularidades que se gestaron en el interior de la Unidad de Mantenimiento Vial de Bogotá. Juez ordenó también investigar a dos concejales, al gobernador de Cundinamarca, Álvaro Cruz, y al presidente de Conalvías, Andrés Jaramillo.

Orlando Parada es el segundo concejal condenado por el carrusel de la contratación. /Archivo - El Espectador
Luego de 10 horas de audiencia, el juez primero de conocimiento de Bogotá condenó a nueve años de prisión al exconcejal Orlando Parada por los delitos de cohecho y tráfico de influencias en el marco de las irregularidades que se gestaron en el interior de la Unidad de Mantenimiento Vial (UMV) entre 2009 y 2011. A su vez, ordenó investigar al presidente de Conalvías, Andrés Jaramillo, y al gobernador de Cundinamarca, Álvaro Cruz, por estos mismos hechos, y a los cabildantes de la capital Javier Palacio y Édgar Torrado, quienes al parecer habrían cooptado la contratación del Fondo de Vigilancia y Seguridad.
 
El juez les dio total credibilidad a los testimonios de los testigos estelares del carrusel de la contratación: el abogado Manuel Sánchez, quien era la mano derecha de Parada; a los contratistas Emilio Tapia y Julio Gómez; a los exconcejales Hipólito Moreno y Andrés Camacho, y al hombre que gestó las irregularidades en la UMV, Iván Hernández Daza, exdirector de la entidad y quien ya fue condenado por estos hechos. Todos ellos fueron quienes en una reunión a comienzos de 2009, en el Hotel Tequendama, ajustaron detalles para apoderarse de la contratación y los cargos burocráticos en la UMV.
 
El objetivo de ese encuentro era notificar que Hernández había sido designado como jefe de la UMV por el compromiso que había adquirido el alcalde Samuel Moreno con  Camacho, Moreno y Parada dentro del pacto de gobernabilidad, que consistía en la repartición de las carteras distritales entre los concejales que mayor votación tuvieron en las elecciones de 2009. Dentro de esa alianza, según los testigos, también entraron los otros concejales del Partido de la U Édgar Torrado y Javier Palacio, quienes habrían exigido tener control sobre el Fondo de Vigilancia.
 
Para la justicia fue claro que entre los primeros compromisos que adquirió Hernández con Orlando Parada fue mantener en uno de los cargos directivos de la UMV a una de sus cuotas políticas: Luis Hernando Lizarazo. Asimismo, vincular a la entidad a Milena Peña, una mujer que terminó cumpliendo la misión de recibir las hojas de vida de quienes aspiraban a ocupar un cargo en la UMV. Según los testigos, ninguna persona podía tener un contrato de prestación de servicios si no estaba recomendada por alguno de los tres concejales, quienes terminaron acaparando el 80% de estos puestos.
 
Pero el episodio, que terminó por perjudicar a Parada y por salpicar a Andrés Jaramillo, fue la firma de un contrato en abril de 2010 por un valor de $43.515 millones para el mantenimiento de la malla vial de Bogotá entre la UMV con la Unión Temporal (UT) Vías Patria Ingeniería. La UT estaba compuesta en un 1% por Conalvías y en un 99% por una filial de esta última, Patria S.A., cuyo gerente era Javier Mejía —también representante legal de la UT y quien está fugado, ya que sobre él pesa una orden de captura—. Iván Hernández, Andrés Camacho y Manuel Sánchez explicaron cómo pactaron con Javier Mejía la entrega de coimas a cambio de adjudicarles el jugoso contrato. Según el exdirector de la UMV, a él le correspondieron $150 millones y a Camacho $300 millones. En el caso de Parada, el juez le dio credibilidad al testimonio de Sánchez, quien dijo que al excabildante le pagaron $250 millones, que fueron a parar a las cuentas de su campaña para las elecciones en 2011, mientras que a él le dieron $150 millones.
 
Según explicó el abogado, las coimas las recibieron a través de su firma de abogados, luego de que emitieran unas facturas de cobro —por supuestas asesorías jurídicas a Patria S.A. por un monto de $400 millones—. Estos dineros, según el fallo, llegaron a manos de Orlando Parada como un aporte “voluntario” de Sánchez a la campaña. El juez le ordenó a la Fiscalía investigar si Andrés Jaramillo —uno de los principales contratistas del país y que también ha sido salpicado por los Nule—, conocía los detalles de las irregulares negociaciones que hicieron Mejía con los excabildantes y el exdirector de la UMV.
 
De acuerdo con la Fiscalía, este fallo comprueba la teoría de que el exalcalde Samuel Moreno conocía a cabalidad los pactos que se gestaron en el cabildo para no realizar debates de control político a cambio de manejar las instituciones del Distrito. Para el juez no cabe duda de que Parada, Camacho y Moreno se apropiaron del 80% de la contratación interna de la UMV. Todas las partes del proceso apelaron el fallo, el ente investigador, el Ministerio Público y las víctimas, porque no se aplicó la condena máxima, y la defensa porque solicitan la detención domiciliaria. Por el momento, Orlando Parada, segundo concejal condenado por el carrusel de la contratación, seguirá recluido en el Centro de Estudios Superiores de la Policía (Cespo) y tendrá que pagar una multa de $150 millones.