Exdirectora de la Uaesp, clave en caso del carrusel

Fiscalía indaga sus pasos en el Acueducto y en contratos que adjudicó en el relleno Doña Juana y el manejo de desechos hospitalarios.

La exdirectora de la Uaesp de Bogotá, Miriam Margoth Martínez.  / Óscar Pérez
La exdirectora de la Uaesp de Bogotá, Miriam Margoth Martínez. / Óscar Pérez

En desarrollo de las investigaciones adelantadas por la Fiscalía en el carrusel de la contratación de Bogotá, en las últimas semanas el nombre de la destituida exdirectora de la Unidad Administrativa Especial de Servicios Públicos de Bogotá (Uaesp), Miriam Margoth Martínez Díaz, ha salido a relucir por cuenta de su paso por dos entidades que resultaron claves para ‘aceitar’ los multimillonarios contratos entregados durante la administración de Samuel Moreno: la Empresa de Acueducto de Bogotá y la Uaesp.

Martínez Díaz ofició hasta el año 2009 como gerente del servicio al cliente del Acueducto, en donde, según Emilio Tapia, se direccionaron contratos a dedo a través del contratista Andrés Cardona a concejales como Jorge Durán Silva, Jorge Salamanca, Antonio Sanguino o Javier Palacio, entre otros, con el fin de evitar el control político del cabildo a la administración Moreno. La autonomía que tenía el Acueducto para celebrar de manera directa contratos de hasta $515 millones, de acuerdo con Tapia, permitió un festín de adjudicaciones que hoy indaga la Fiscalía.

De hecho, en el informe elaborado por Gustavo Petro y el concejal Carlos Vicente de Roux, sobre el cartel de la contratación, se lee que entre 2008 y 2010 se celebraron contratos de este estilo por un valor de $208 mil millones. Los investigadores de la Fiscalía creen que a través del Acueducto se habrían desviado millonarios recursos del Distrito. Y en ese contexto le siguen la pista a Miriam Margoth Martínez Díaz, quien reemplazó en la Uaesp a María Eugenia Virviescas.

Esta última se vio salpicada en un escándalo en septiembre de 2009, luego de que este diario revelara la existencia de un mantel en el que una funcionaria de esa entidad y otros particulares se referían a presuntas irregularidades en el proceso licitatorio para adjudicar la administración del relleno Doña Juana, durante una cena en un exclusivo restaurante de Bogotá. Un testigo de la Fiscalía le contó a este diario que una vez quedaron en evidencia las maniobras del carrusel con el relleno, se decidió que Miriam Margoth Martínez asumiera la dirección de la Uaesp.

Otra fuente de información de la Fiscalía les dio pistas a las autoridades sobre las irregularidades cometidas en la adjudicación, en septiembre de 2010, para la administración del relleno. Un contrato por un valor de $229 mil millones, que se ganó en su momento la Unión Temporal Centro de Gerenciamiento de Residuos Doña Juana. Este consorcio estaba compuesto por la empresa brasileña Estre Ambiental y las colombianas USA Global Market y Grupo Roca S.A. Pero fueron tantas las anomalías, que ocho meses después, en mayo de 2011, la Procuraduría destituyó e inhabilitó por 10 años para ejercer cargos públicos a Martínez Díaz.

En su momento este diario contó que dicha adjudicación se dio en medio de una intensa batalla campal que, incluso, requirió la presencia del CTI de la Fiscalía, ya que una vez que se anunció al ganador de la puja se denunció un supuesto ‘cambiazo’ de los sobres que contenían las diferentes propuestas, y de los reclamos enconados pronto se pasó a los gritos. Asimismo, se indaga si Andrés Cardona habría sido el puente que posibilitó esta cuestionada adjudicación. De él se sabe que con su empresa ACC Ingeniería y otras en las que tuvo participación como Indecon, fue beneficiario de contratos en el Acueducto por $18.570 millones, según el informe de Petro.

Emilio Tapia ha resaltado, en declaraciones informales a la Fiscalía, que Cardona era un enlace vital del carrusel. En otro frente de investigación, “las averiguaciones se concentran en otra adjudicación realizada por la Uaesp en los tiempos de Martínez Díaz de un contrato para el manejo de los desechos hospitalarios y los escombros por un valor cercano a los $500 millones”, le dijo a El Espectador una fuente cercana al expediente. Igualmente se revisa un convenio para que Aguas de Bogotá manejara el relleno Doña Juana como consecuencia de los tropiezos en la adjudicación en su momento.

“Esta tarea la realizó Alejandro Valencia, cuota de Andrés Cardona, quien era el gerente de Aguas de Bogotá”, añadió la misma fuente. En esencia, se busca identificar los cabos sueltos de estos contratos y si el carrusel se apropió de los mismos. Por eso, el nombre de Martínez Díaz aparece en las pesquisas como un elemento central para establecer los negocios cruzados con protagonistas comunes y lobistas a la sombra en el Acueducto y la Uaesp. En el año 2010 el entonces candidato a la Alcaldía de Bogotá, Carlos Fernando Galán, denunció el desvío de $40 mil millones de recursos de la Uaesp. Incluso dijo que se le dio un contrato de $208 millones a la firma de abogados de Álvaro Dávila, hoy detenido por el escándalo.

La Fiscalía quiere ponerle el acelerador al expediente del cartel. Hace casi dos semanas fue enviado a prisión el exsecretario de Salud Héctor Zambrano. Igual suerte podría correr el exconcejal Hipólito Moreno, quien súbitamente se enfermó el día de la audiencia de imputación de cargos en su contra. Mientras se desdoblan los frentes de investigación, y funcionarios claves de las administraciones de Moreno y Lucho Garzón aparecen en el radar de las autoridades, El Espectador conoció que debido a la información entregada por Emilio Tapia, hoy se negocia otro preacuerdo con él que podría contemplar una pena de prisión domiciliaria mucho menor a los 13 años inicialmente pactados.