Exfiscal Luis Gustavo Moreno fue atacado por un perro en su centro de reclusión

El ex jefe de la unidad anticorrupción de la Fiscalía está recibiendo un tratamiento médico contra la rabia por la mordida del animal.

El exfiscal Luis Gustavo Moreno se encuentra detenido a la espera de ser extraditado a Estados Unidos. Mauricio Alvarado

Luis Gustavo Moreno, quien es solicitado por la justicia de Estados Unidos por haber recibido dinero para torcer el expediente contra el exgobernador de Córdoba, Alejandro Lyons Muskus, fue atacado el pasado 4 de enero en los pasillos de la Brigada 13 del Ejército Nacional dónde se encuentra recluido.Un perro que al aparecer no pertenece a la unidad castrense lo mordió. “Todo se presentó la semana pasada, logramos confirmar que el perro no se encontraba vacunado por lo que fue necesario iniciar un tratamiento médico para evitar un problema mayor de salud”, señaló la defensa del exfiscal a este diario.

En noviembre pasado, el expresidente Juan Manuel Santos avaló la extradición del exfiscal anticorrupción, pero condicionó  su viaje a Estados Unidos por un periodo de cuatro meses para no impedir la colaboración con la justicia. Igualmente, se avaló la extradición del abogado Leonardo Pinilla. (Le podría interesar: El paso no tan brillante de Gustavo Moreno por la universidad). Una de esas diligencias se cumplirá el próximo 29 y 30 de enero ante la Procuraduría que investiga los hechos de ocrrupción que involucra a magistrados y políticos.

La solicitud de extradición contra Moreno y el abogado Leonardo Luis Pinilla, que envió la Corte del Distrito Sur de la Florida, se basa en las grabaciones hechas por la DEA en las que se evidenciaría que los dos hombres pedían dinero al exgobernador de Córdoba, Alejandro Lyons Muskus, para frenar el proceso penal en su contra por actos de corrupción durante su administración en el departamento. La acusación se da por los cargos de conspiración para lavar de dinero, conspiración para cometer fraude en giros bancarios y fraude bancario.

Según la justicia de Estados Unidos, tanto Pinilla como Moreno se aliaron para usar el rol del entonces jefe Anticorrupción para enriquecerse a sí mismos a cambio de información y un trato favorable en el caso contra Lyons. La petición de extradición precisa que Pinilla contactó a Lyons mediante una aplicación de mensajería instantánea a nombre de Moreno para pedirle dinero. En esa conversación se pactó una reunión en Miami, Estados Unidos. (Lea: Gustavo Moreno agita su ventilador).

Allí se le exigieron $400 millones y otros US$40.000 dólares antes de la salida de Moreno de los Estados Unidos. El documento revela que la transacción se daba por la identificación de testigos que entregaran información en contra de Lyons y la revelación de sus testimonios a la defensa de exgobernador, para que tuviera tiempo de desacreditarlos. Igualmente, dice el texto, Moreno asignaba a los fiscales a su cargo múltiples procesos para que no tuvieran tiempo de continuar en la investigación contra Lyons.