Expolicía aseguró que Santiago Uribe no tiene que ver en homicidio de Camilo Barrientos

El agente (r) Alexander de Jesús Amaya dice que el mayor Juan Carlos Meneses mató al conductor por un problema entre él y el conductor. Y que el plan, al parecer, era enlodar a Uribe con el homicidio de Barrientos.

Santiago Uribe Vélez. Archivo El Espectador.

El agente (r) de la Policía Alexander de Jesús Amaya aseguró que el ganadero Santiago Uribe Vélez no tiene nada que ver en el asesinato del conductor Camilo Barrientos Durán, y que los directos responsables son él mismo y el mayor –también retirado– Juan Carlos Meneses. Esa es una de las confesiones que Amaya le hizo al fiscal general, Néstor Humberto Martínez, desde una celda en la cárcel La Picota donde cumple una condena de 16 años y nueves meses por estos mismos hechos. (Lea: Santiago Uribe: el juicio comienza)

“Soy enfático en manifestar, como lo he reiterado en la Fiscalía 16  Especializada de Bogotá, que Santiago Uribe Vélez no tiene absolutamente nada que ver en el homicidio del señor Camilo Barrientos Durán, y que los directos responsables es el señor Juan Carlos Meneses Quintero y el suscrito, de acuerdo a lo narrado en esta declaración”, señaló Amaya en una carta firmada, con su puño y letra, el pasado viernes. El oficial, además, entregó otros detalles que la justicia espera corroborar en épocas en que, precisamente, el juicio del ganadero avanza por su presunta conformación de grupos paramilitares y el crimen de Barrientos.

Por ejemplo, dijo que en 1993 llegó a Yarumal en calidad de comisión de un grupo contraguerrilla y allí se encontró con el uniformado Guillermo Isauro Galaraga con quien previamente había trabajado en otro municipio. Luego, Galaraga le dijo que estaba aburrido en la estación donde estaba trabajando y le propuso una “permuta”. Cambio que Amaya aceptó y juntos lo tramitaron ante el Comando de Policía de Antioquia. Sin embargo, el declarante dice que dos meses después salió trasladado para el campamento del departamento. (Le podría interesar: La arremetida de Uribe)

Allí, según relató, el 5 de diciembre de 1993 estaba de centinela en el campamento y sobre las 10 de la noche en la heladería Claro de Luna, ubicada en diagonal a la estación, observó que estaban quemando pólvora adentro y fuera del negocio. Amaya se acercó a atender el caso en compañía de Rivaldo Rojas, otro de los centinelas esa noche, pero que al ingresar se le abalanzó Barrientos “lanzándome palabras soeces y amenazándome” en estado de embriaguez.

“El señor Camilo Barrientos Durán toma mi fusil tipo G-3, por parte de la trompetilla, con el fin de quitarme el arma de fuego de dotación (…). Tenía a la altura del abdomen la trompetilla del fusil, en el forcejeo me fui encima y se golpeó en el estómago con la trompetilla”, manifestó Amaya quien agregó que después de ese incidente cerraron el negocio y todas las personas que se encontraban en ese lugar se fueron. Esta novedad, según confiesa el oficial, se la reportó al comandante de la estación de manera verbal.

Después, en enero de 1994, Alexander de Jesús Amaya dice que estando en la estación llego el teniente Juan Carlos Meneses, quien tenía el cargo de comandante de distrito N°7 de Yarumal, para pasar revista del personal policial. “Se me acerca y me dice que si quería trabajar con él en la base de distrito de Yarumal Antioquia. Yo le contesto que él es el comandante, que él es que ordena. Entonces me dice que saque las cosas (pertenencias) y que lo acompañe”. Orden que, según Amaya, cumplió. (Lea. Fiscalía habla de sobornos en el caso de Santiago Uribe)

El declarante dice que al pasar por el terminal de Transporte, en un patrullaje de rutina por el municipio, le dijo a Meneses Quintero haber visto a Barrientos Durán manejando un bus tipo escalera y le contó el problema que había tenido con él, y que el mayor (r) le respondió: tranquilo que yo se lo regalo. “En el transcurso de la semana de yo haberle dicho eso, el señor teniente (…) trajo dos muchachos de Medellín, a uno le decían alias El Flaco”, se lee en la carta. Amaya, después, sostuvo que Meneses Quintero le había dicho el 25 de febrero de 1994 que habían llegado las dos personas a Medellín y que le ordenaba que se quedara en el sector bancario de Yarumal que “él organizaba todo”.

Después haber prestado sus servicios, Amaya dice que se acercó a la estación de Policía y, al entregar el servicio, estaban los dos ayudantes del conductor Barrientos Durán porque estaban declarando ante la Sijín los hechos donde murió el conductor. “Ese mismo día, mi teniente Juan Carlos Meneses Quintero me lleva a la oficina de él y me muestra la fotos del señor Camilo Barrientos sin vida y me dice ‘aquí está su regalo’”. (Lea: Vuelve testigo contra Santiago Uribe)

Finalmente, Amaya dice que en 2014 Meneses Quintero pidió permiso para ir al patio ERE 2 donde él se encontraba, lo llamó por la reja, le dijo que aquí lo había traído y que así mismo lo sacaría, que no se preocupara porque él lo iba a ayudar económicamente pero que tenían que “echar para adelante y joder al hijueputa de Santiago Uribe, echándole a muerte de Camilo Barrientos Durán". Paso seguido Amaya le manifestó: cuadre lo suyo que yo arreglo lo mío.