Extorsionando en nombre de las Farc

Grabaciones dan cuenta en detalle de cómo una funcionaria de la Gobernación del Cauca y su esposo boleteaban a contratistas.

Para las Farc, el Cauca es una zona estratégica por su geografía y por el narcotráfico. / AFP
Para las Farc, el Cauca es una zona estratégica por su geografía y por el narcotráfico. / AFP

El objetivo de la Unidad Antiterrorismo de la Fiscalía durante los próximos 20 días es entrevistar a 12 contratistas de la Gobernación del Cauca a quienes, según indican las pruebas, las Farc venían boleteando por lo menos desde 2011. El organismo investigador está seguro de que todos accedieron a entregar dineros a la guerrilla bajo coerción, y su interés es establecer con certeza la magnitud de la red de extorsión que Clara Eugenia Acosta González, como funcionaria de la Secretaría de Infraestructura de esa gobernación, habría creado junto con su esposo, Édisson Restrepo Guzmán, miembro de la columna móvil Jacobo Arenas.

La pareja Restrepo Acosta fue capturada el pasado 14 de marzo en Popayán (Cauca). Ambos fueron trasladados a Bogotá, en donde la Fiscalía les imputó los delitos de utilización indebida de información privilegiada y extorsión. También tienen en su contra el cargo de financiación del terrorismo: la propia Fiscalía admite que, paradójicamente, en Colombia ha sido tan difícil armar investigaciones y lograr condenas por este delito que, a la fecha, la Unidad Antiterrorismo no tiene más de cinco casos de esta naturaleza y todavía no cuenta con jurisprudencia, pues ninguno de esos procesos ha llegado a la Corte Suprema de Justicia.

Desde hace una semana, Clara Acosta está en El Buen Pastor y Édisson Restrepo en La Picota, ambas cárceles ubicadas en la capital del país. Ninguno de los dos aceptó cargos, pero para la Fiscalía no hay duda de su participación en las extorsiones. Más de 2.000 interceptaciones telefónicas (ver recuadros) respaldan esta tesis. “Estaban tan confiados de que no los iban a coger que hasta mencionaban sus nombres de pila. Cosa que agradecemos, pues nos facilitó el trabajo”, le dijo a este diario uno de los investigadores del caso. De hecho, Acosta y Restrepo fueron descubiertos por una especie de carambola.

Un fiscal de Cali estaba tras los pasos de un jefe guerrillero conocido como Arley y un analista de la Fiscalía se percató de que éste tenía información directa y confidencial de la Gobernación del Cauca. El caso fue remitido a la Unidad Antiterrorismo, la cual se encontró con que esa información provenía de un hombre identificado como “Édisson, el de Popayán”, quien además aludía en las conversaciones telefónicas a su esposa, Clara o Clarita. La Fiscalía verificó en la Gobernación: allí trabajaba Clara Acosta, casada con Édisson Restrepo. El propio Restrepo solía mencionar el nombre de su empresa en las conversaciones, dato que también le sirvió a la Fiscalía para constatar en Cámara de Comercio que se trataba de él.

De acuerdo con las grabaciones, Clara Acosta le comunicaba a su esposo quién había obtenido la licitación y cuál era el monto del contrato, datos con los que la guerrilla determinaba cuánta plata pedir a los contratistas. Ella le proporcionaba a Restrepo información confidencial de los contratistas, como el nombre de los hijos o el colegio al que asistían, y así él u otros guerrilleros los “apretaban”. No sólo eso: desde su puesto de funcionaria de la Gobernación, Acosta enviaba oficios para conocer si los contratistas ya habían recibido los desembolsos, si las obras ya habían arrancado, y cuando los contratistas amenazaban con cancelar la obra por razones de orden público, incluso los intimidaba diciendo que se vendrían sanciones.

En una grabación, Restrepo explica los porcentajes que se les pedían a los contratistas sobre los contratos que les adjudicaban: “16%, tres cuotas, plazo de cuatro meses; 14%, dos cuotas, tres meses; 10%, una cuota, tres días desde la fecha del contacto”. Los agentes del CTI le encontraron una tabla hecha a mano con estas indicaciones al momento de arrestarlo. Además, negociar con la guerrilla parecía imposible. En una de las interceptaciones se escucha a un contratista pidiéndole al comandante de Édisson que por favor disminuya el monto del dinero exigido: “Pero es que es un valor imposible, no está al alcance de las manos de uno. Ayúdenos para poder trabajar”. Luego, ese mismo comandante le dice a quien sería Édisson: “Dígale que deje la maricada, que no sea llorón”.

Para la Fiscalía, esta red de extorsión supuestamente establecida por los esposos Restrepo Acosta tiene un elemento agravante: los contratos de los que se tienen indicios que fueron objeto de extorsión estaban relacionados con recursos de la Nación a través de Colombia Humanitaria. Es decir, los contratistas boleteados trabajaban en obras de infraestructura para aminorar los efectos de ‘La Niña’, que entre 2010 y 2011 afectó al 80% del territorio nacional y situó al país entre las tres naciones del mundo más perjudicadas por este fenómeno climático. La guerrilla incluso sabía el nombre de la entidad donde se había creado un fideicomiso para recibir los dineros de Colombia Humanitaria.

La captura de Clara Acosta y Édisson Restrepo es el inicio de una investigación de largo aliento con la cual la Fiscalía espera esclarecer si hay más personas de la Gobernación del Cauca involucradas, así como desde cuándo se venían presentando las extorsiones —Acosta llevaba ocho años en la Gobernación— o si este modelo se ha replicado en otras regiones. La Fiscalía también quisiera determinar de qué manera fueron utilizados esos dineros y, sobre todo, qué acciones terroristas fueron financiadas con ellos. Pero dado que a los contratistas se les exigían las sumas en efectivo, la Fiscalía sabe que llegar a ese punto será una labor mucho más difícil, por no decir que imposible.

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‘De pronto de sobremesa me ayudan con mi empresa’

Quien sería Édisson Restrepo le dice a su comandante que si puede coger parte del dinero de la extorsión para su empresa personal. La Fiscalía verificó y la empresa mencionada en esta conversación fue registrada en Cámara y Comercio por Édisson Restrepo.

Édisson: Por ahí le puse el encargo y estoy pendiente de unas remesitas de obras mayores. De Colombia Humanitaria sacaron nueve contratos grandes. De esos nueve tenemos conocimiento y los documentos de cuatro: de Huisitó, de la Tierra, de Tuya es Colombia y de Vista Hermosa, y nos faltan cinco que quedan pendientes

Comandante: ¿Y usted no me puede traer los papelitos de una vez?

E: Voy hacer todo lo posible, lo que pasa es que eso está en custodia de una compañera

C: Bueno, hagamos una cosa, tenga todo cuadrado y hable con don José y después nos echamos la habladita

E: Perfecto, mi comandante (…) Igual yo le iba a decir, si no es mucho abuso de mi parte, pues igual ellos van a negociar y van a pedir, de pronto de sobremesa que les diga ‘bueno, ya, listo, cuadremos en esto’, pero si me hace le favor de ayudarme porque es que yo estoy cuadrando mi empresa que se llama Emproyectos y hago asesorías, a mí me robaron todos los computadores y de pronto con el de Huisitó para comprometerlo con esas cositas de computación

C: Listo, cuando venga hablamos bien personalmente

‘Si ustedes suspenden el contrato argumentando orden público se meten en problemas’

Édisson le cuenta a su comandante que un interventor quería suspender la obra por orden público y su esposa Clara sutilmente lo intimida. La guerrilla tiene información personal del interventor.

Édisson: Comandante, para informarle es que por ahí se encontró en el centro comercial a medio día Clara Eugenia y Haul, el interventor. Ella le dijo que ya le había mandado la información para que firmaran el acta de inicio y arrancaran pues como presionando

Comandante: Ajá

E: Y (él) le dijo: ‘Es que la cosa está como jodida por allá y yo no creo que vayamos arrancar por ahora. Nosotros vamos es a solicitar un acta de suspensión porque el orden público está allá (alterado)”.

C: Sí.

E: Clara le dijo entonces: ‘En el contrato se decía que ustedes eran conocedores de la situación social, económica y de orden público y no pueden aducir eso’. Él le respondió que era que le estaba pidiendo el contratista. Ella le dijo que eso sí no era problema de mío y que eso sí ya es negocio del contratista y yo no tengo que ver. Él ya sabe qué es lo que tiene que hacer, así como nos ha tocado a todos y yo ya no me meto en eso sino no más en lo técnico”.

C: Ajá.

E: Entonces él le dijo que iba a pedir una acta de suspensión, (a) lo que ella le respondió que eso lo iba a someter a consideración una vez le manden el oficio. Entonces, a ver qué implicaciones tiene esto

C: Pero espérate, ahorita rato me llamó uno de los abogados y me dice que si mañana lo puedo atender

E: ¿Con chili?

C: Sí, y con el otro

E: Con Chili y José Giovanny. Ellos son socios

C: Sí, ellos ya me pusieron la cita para mañana

E: Claro. La idea es que este berraco del interventor es muy mañoso y no quiere arrancar. Yo necesito que firmen el acta de inicio y arranquen de una vez con esos estudios porque no quiero que esto se atrase. Inclusive el interventor dijo que hace tres semanas estuvo en ese lugar con el topógrafo y quién sabe si es verdad o mentira

C: No creo que haya subido

E: Ella (Clara) le dijo que era muy raro porque la comunidad la estaba llamando, porque por allá no había vuelto aparecer nada, que por qué no arrancan. Es como mentirosito y él lo que no sabe es que hay permanente contacto y que cualquier movimiento uno lo sabe, de allá para acá, como de acá para allá. Él es como mañosito

C: Sí, es verdad

E: Él es el que tiene el hijo militar, entonces para que lo obligue a estar permanentemente allá. Pero qué implicaciones hay, para que le advierta de una vez a Chilito que ni por el berraco le van a hacer solicitud de suspensión al contrato argumentando orden público, porque dígale que eso significa que ustedes nos ‘boleteen’ de una vez y nos ponen en confrontación

C: Ajá

E: (Dígales:) Si ustedes hacen la solicitud de suspensión del contrato y me argumentan orden público, o sea, esa plata a ustedes ya les llegó. Técnicamente no veo porque ustedes ya tienen todo el personal, y si me argumentan suspensión del contrato por orden público pues me calientan acá el parche y se meten en problemas conmigo

C: Sí

E: Entonces (dígales que) cuidadito con eso, con andarme suspendiendo el contrato por orden público, mucho cuidado, que no se vayan a equivocar porque aquí trabajamos en todos los frentes y todo el mundo trabaja ben y no pasa nada. Que ellos son como los únicos. Arriba ya está todo bien, que arrancaron sin ningún problema porque no andan con mentiras y ya cuadraron su 10%, y trabajan normal, porque no quieren entrar de agache y salir de agache

C: Sí.

E: Dígales todo eso y adviértales: ‘Cuidadito con solicitarme la suspensión del contrato del contrato por orden público porque me calientan el parche y me ponen en confrontación a mí y se meten ustedes en problemas. Necesito es que ustedes firmen el acta de inicio y arranquen rapidito a hacer esto

C: Listo, le agradezco mucho

E: Ok mi comandante, nos estamos hablando. Un abrazo

Minutos después, quien sería Édisson vuelve a llamar a su comandante:

E: Mi comandante, se me olvidó una cosita: no se vaya a dejar enredar de Chilito y acuérdese del AUI, de la Administración, Utilidad e Imprevistos. Dígale que usted le está pidiendo lo de los imprevistos que es el 10 (%) y la obra no se va a desmejorar para nada, eso ya está presupuestado y que usted de lo que va echar mano es de los imprevistos.

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