Falso testigo en el caso del almirante (r) Arango Bacci pagará condena en su casa

Juvenal Serna Amaris, alias Blacho, fue condenado a nueve años y dos meses de prisión por los delitos de fraude procesal y falso testimonio.

El almirante Gabriel Arango Bacci fue acusado por supuestamente haber omitido los controles en el Mar Caribe para que los narcotraficantes realizaran los envíos de droga.Archivo El Espectador

Por orden de la Fiscalía General, un juez de la República determinó que Juvenal Serna Amaris, el falso testigo en el caso del almirante (r) Gabriel Arango Bacci, pague la condena de nueve años y dos meses de prisión en su lugar de residencia. Serna Amaris fue sentenciado el pasado jueves luego de ser hallado responsable por los delitos de fraude procesal y falso testimonio, mediante un preacuerdo con el ente acusador y avalado por el funcionario judicial.

Juvenal Serna Amaris, alias Blacho, fue acusado formalmente por faltar a la verdad en el marco de la investigación que adelantó la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia en contra del almirante Arango Bacci, por sus presuntos nexos con organizaciones dedicadas al tráfico de drogas. Tras determinar que se trató un montaje de documentos falsos y testigos que se contradecían en sus testimonios, el alto tribunal terminó absolviendo en el 2009 al almirante retirado.

Mediante un comunicado, la Fiscalía General expresó que alias Blacho “se comprometió a aportar información importante que conduzca a revelar detalles de otras personas implicadas en esta red de falsos testigos”. Tras la su captura en diciembre de 2015, el ente investigador manifestó que con sus declaraciones se logró ampliar la investigación sobre una supuesta organización ilegal de cobro de dinero y prebendas para favorecer o culpar en procesos judiciales a personas investigadas penalmente.

El almirante Gabriel Arango Bacci fue acusado por supuestamente haber omitido controles en el Mar Caribe para que los narcotraficantes realizaran los envíos de droga, esto a cambio de una millonaria comisión. En su momento, la Corte Suprema de Justicia compulsó copias para investigar la presunta existencia de "falsos testigos" que a cambio de beneficios jurídicos y económicos señalaron al oficial de la Armada de actos ilegales.

La defensa del contraalmirante (r) afirma que la inocencia del ex uniformado es más que evidente. Según su abogado, Arango Bacci fue víctima de un complot orquestado por las altas esferas de poder de la Armada para cortar su vuelo hacia la comandancia de esta Fuerza. Que las investigaciones siguieran su curso a pesar de que la prueba inicial sea un cheque con una huella ficticia, según dictamen del CTI, fue para la defensa y para el propio contraalmirante (r) el mejor argumento a la hora de aseverar que este proceso no es más que el producto de una conspiración.