Familia Mora recibió llamada en la que exigen $500 millones por liberar a Daniela

Las autoridades intentan establecer si la comunicación provino de los reales captores o de personas inescrupulosas que están tratando de sacar provecho de la situación.

Diego Mora, director de la Unidad Nacional de Protección. /Ministerio del interior

Daniela Mora fue secuestrada a las 5:30 de la tarde del jueves, en el sector Barrio Blanco de la ciudad de Cúcuta. Según la primera información que se conoció, el rapto fue llevado a cabo por hombres que interceptaron el carro en el que se movilizaba la menor, la bajaron y se la llevaron en otro vehículo. Horas después de los hechos, el conductor y la camioneta aparecieron en el corregimiento El Cornejo, del municipio de San Cayetano (Norte de Santander).

Pero frente a esta información surgen muchas dudas: ¿Por qué si el carro en el que transportaban a la niña es blindado, el conductor paró, abrió las puertas y permitió que se llevaran a la menor? ¿Cómo llegaron el conductor y el carro al sector de El Cornejo?

Diego Mora se encontraba en Cartagena en el momento de los hechos, participando en la Conferencia Internacional para el Control de Drogas (IDEC). Según informaron fuentes cercanas a la investigación, fue él quien puso en conocimiento de las autoridades la situación, pues tenía conectado su celular al GPS del carro y vio que había salido de la ciudad de Cúcuta.

En la noche del jueves, desde la dirección de la Policía Nacional se ofreció una recompensa de $100 millones por datos que puedan conducir a la recuperación de la menor y el Ministerio de Defensa subió la recompensa a $250 millones en la tarde de ayer, valor que se suma a los $50 millones ofrecidos desde la Alcaldía de Cúcuta.

En el marco del consejo de seguridad que lideraba en Tumaco, el ministro de Defensa, Juan Carlos Pinzón, se pronunció frente a los hechos y expresó: “Lamentamos con dolor profundo el secuestro de esta niña tan querida. Uno no puede entender cómo hay un individuo al que se le ocurre hacer un secuestro y menos cuando es contra una niña. Esta gente tiene que saber en su conciencia que esto es inaceptable”. Además, explicó que desde que se conoció la situación se dispuso un operativo en todo Norte de Santander que es liderado por el comandante del Gaula de la Policía, el coronel Fabio López.

Aunque hay gran hermetismo en la investigación se pudo conocer también que la familia Mora recibió una llamada en la que se expresó que el rapto de la menor es un secuestro extorsivo y que están exigiendo la suma de $500 millones. Las autoridades intentan por ahora establecer si la comunicación provino de los reales captores o de personas inescrupulosas que están tratando de sacar provecho de la situación.

Todavía queda mucho por esclarecer sobre las circunstancias en las que sucedió el secuestro de la menor, que en una suerte de paradoja es hija del director de la institución que se encarga de brindar protección y seguridad a personas con amenazas y cuya vida pueda estar en riesgo.

Diego Mora llegó a la dirección de la Unidad Nacional de Protección en diciembre pasado, cuando dimitió del cargo Andrés Villamizar luego de sortear una crisis causada por varios escándalos, entre los que se encuentran una red de corrupción en la que terceros se apropiaron de más de $600 millones del presupuesto de la Unidad, la investigación de la Contraloría por irregularidades en el manejo presupuestal y administrativo de algunos convenios y la falta de presupuesto para el pago de los honorarios de los escoltas encargados de la seguridad de las personas protegidas por la Unidad.

La salida de Villamizar de la UNP y la llegada de Mora fueron decisión presidencial. Mora fue jefe de campaña del presidente Juan Manuel Santos en el departamento de Norte de Santander durante las pasadas elecciones.