En firme el caso David Núñez Cala

El alto tribunal le dijo no a una tutela interpuesta por el excongresista Aristides Andrade para que tumbara el proceso en su contra por la muerte del dirigente, ocurrida en abril de 1991.

El excongresista Aristides Andrade sigue prófugo de la justicia. / Archivo

Han pasado 23 años desde el asesinato del excandidato a la Alcaldía de Barrancabermeja David Núñez Cala y el proceso para esclarecer su muerte sigue sin resolverse. La impunidad sigue campante. Todo esto pese a que algunos de los responsables ya han sido condenados. No obstante, la sombra de la impunidad parece cerca de disiparse: la Corte Constitucional acaba de dejar en firme el proceso contra el excongresista Aristides Andrade —prófugo de la justicia— por este asesinato perpetrado el 5 de abril de 1991 en pleno centro de Barrancabermeja.

En una sentencia conocida por El Espectador, el alto tribunal le dijo no a una tutela que Andrade interpuso contra la Corte Suprema de Justicia porque, en su criterio, violó su derecho al debido proceso al no decretar la prescripción de la acción penal en su contra luego de dos años de ocurridos los hechos. De la misma forma, Andrade sostuvo que la Corte no “desarrolló un adecuado ejercicio probatorio, desconociendo el principio de la investigación integral e imparcial y, adicionalmente, se adoptaron decisiones sin tener competencia para ello”.

A renglón seguido arremetió contra el fiscal del caso, William Giraldo Pacheco, el investigador del CTI Jairo Salazar y el testigo estrella en este espinoso proceso, el exguerrillero y exparamilitar Mario Jaimes Mejía, alias El Panadero, quien ya fue condenado por el asesinato y ha dicho que fue ordenado por Aristides Andrade porque Núñez, en ese momento secretario de Obras Públicas de Barrancabermeja, era, supuestamente, colaborador de “los ‘masetos’ de Puerto Boyacá (Boyacá)”.

Del fiscal, Andrade dijo que “antes de posesionarse fue comandante de la Policía de Armenia y participó en la desaparición forzada del joven Guillermo Hurtado, por lo que fue destituido”. Del investigador del CTI, sostuvo que “antes de pertenecer al CTI fue destituido de la Armada por corrupción, al igual que por su posible participación en el homicidio de un dirigente de la USO”. Y de Jaimes, recordó que “es una persona condenada a 40 años por la masacre de 1998 en Barrancabermeja, coautor del secuestro y violación de la periodista Jineth Bedoya”.

Todo esto para concluir que “cuando sucedieron los hechos todas las personas involucradas en la investigación en su contra se encontraban delinquiendo”, por lo que, en su criterio, los funcionarios encargados de llevar su caso no tenían competencia para ello. Andrade y otros procesados por el hecho han denunciado que todo es un montaje en su contra.

Es el caso del fundador de la Corporación Regional para la Defensa de los Derechos Humanos del Magdalena Medio (Credhos), David Ravelo, condenado el año pasado a 18 años de prisión. Ravelo ha denunciado un montaje en su contra motivado, según él, por haber dado a conocer un video sobre un encuentro al que asistieron el expresidente Álvaro Uribe y el paramilitar Fremio Sánchez, otro de los responsables del asesinato de Núñez Cala.

Estas revelaciones llevaron a que, en 2007, el DAS emitiera un comunicado en el que sostenía que “en el video del 31 de octubre de 2001, correspondiente a un encuentro del entonces candidato Álvaro Uribe, en Puerto Berrío (Antioquia), aparece Fremio Sánchez, de quien varios testigos dijeron que ‘era imposible de conocer sus vínculos con las Auc’, porque si ellos como dirigentes cívicos no lo identificaron, mucho menos podría hacerlo el candidato (...) En 2001, Álvaro Uribe tuvo más de mil reuniones como candidato a la Presidencia. Todas ellas públicas, ninguna clandestina”.

En su estudio, la Corte Constitucional no se detuvo a analizar si los señalamientos hechos por Andrade eran ciertos o no, y en cambio se puso a estudiar la procedencia o no de la tutela. Todo para concluir que, en este caso, Andrade contaba con otros recursos para controvertir las decisiones de la Corte Suprema de Justicia.

“El asunto aún sigue en trámite, siendo indispensable que el actor agote todos los medios de defensa judicial, ordinarios y extraordinarios, como lo es presentar sus alegatos en la audiencia pública de juzgamiento, el escenario natural donde deben cumplirse este tipo de debates, siendo posible hacer solicitudes en el sentido de obtener la declaratoria de cesación del procedimiento por prescripción de la acción penal o una eventual sentencia absolutoria, con lo que las demás irregularidades procesales expuestas perderían razón de ser al quedar demostrada la inocencia”, sostuvo la Corte en su sentencia.

Agregó que, agotados todos los recursos, Andrade puede interponer una nueva tutela si considera que las autoridades siguieron vulnerando sus derechos. El mensaje es claro: que el excongresista atienda al juicio en su contra y aproveche ese espacio para demostrar su inocencia. El problema es que Andrade sigue sin hacerlo porque, dice, hay un complot en su contra.

Mientras tanto, los familiares de Núñez Cala continúan a la espera de que se esclarezcan las razones del asesinato del candidato a alcalde. “Yo llevo 21 años esperando que se haga justicia y lo único que quiero es que esto se acabe rápido. Que se den los fallos que se tengan que dar, no quiero escuchar más sobre el caso porque eso es demasiado doloroso y es revivir otra vez todo lo que ha sucedido”, le dijo Liliana Núñez, hija del asesinado dirigente, al diario Vanguardia Liberal en diciembre de 2012.

 

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@juansjimenezh