Fiscalía escucha a militares

Por dos procesos que adelanta el ente investigador, el del general (r) Javier Rey y el caso Andrómeda, oficiales del Ejército han sido citados.

El comandante de las FF.MM., Juan Pablo Rodríguez, y el comandante del Ejército, Jaime Lasprilla. / Gustavo Torrijos

Con la avalancha de diligencias que se están llevando a cabo en las Fiscalía por varios casos que involucran a las Fuerzas Militares, durante las últimas dos semanas se ha visto una especie de desfile militar. Todo se enmarca en las investigaciones que actualmente adelanta el ente investigador, no sólo contra el general (r) Javier Rey Rey Navas, sino por el tema de las interceptaciones ilegales desde la fachada de inteligencia del Ejército Andrómeda y el caso de Andrés Sepúlveda, más conocido como el hacker. La Fiscalía está escuchando la versión de varios oficiales, ya sea en interrogatorio, declaración juramentada o en calidad de testigos, para que expliquen qué sabían de estas operaciones y si tuvieron alguna relación directa.

Después de que el general (r) Rey rindiera el pasado jueves interrogatorio en el proceso que le abrió la Fiscalía por los delitos de revelación de secretos sometidos a reserva y traición a la patria, porque, supuestamente, en una entrevista con el programa Los informantes de Caracol Televisión reveló detalles de inteligencia del Ejército —aseguró que el comandante de las Farc, Timochenko, estaba en Venezuela y se reunía con personas del Gobierno— y del proceso de paz en La Habana, el comandante de las Fuerzas Militares, Juan Pablo Rodríguez, dio una declaración juramentada. El general Rodríguez fue citado por un fiscal delegado ante la Corte Suprema de Justicia en calidad de testigo para que especificara si las afirmaciones de Rey comprometían la seguridad nacional.

En este caso, y también en calidad de testigo, fue llamado a declarar bajo juramento el comandante del Ejército, general Jaime Lasprilla, quien deberá responder si después de la salida del general (r) Rey de las Fuerzas Armadas sus posibles filtraciones pusieron en riesgo la efectividad de operaciones contra la guerrilla al decir que existía un plan ‘tortuga’, es decir, una orden para no atacar a las Farc. Cabe recordar que Rey Navas aseguró que existía una mesa de negociaciones paralela a los diálogos de paz, que estaba ubicada en Caracas (Venezuela) y que ahí se reunían Timochenko y personas de la oficina del alto comisionado para la Paz, Sergio Jaramillo, supuestamente, para aprobar lo que se debatía en Cuba.

Por otro frente, la Fiscalía avanza en las pesquisas para descubrir si desde la sala de inteligencia del Ejército, Andrómeda, se había ordenado interceptar los correos de los negociadores de paz en La Habana y, asimismo, realizar seguimientos ilegales a las comunicaciones de funcionarios del Gobierno. Desde que se desmanteló Andrómeda, el pasado 7 de febrero, un fiscal del CTI ha escuchado testimonios de particulares y uniformados que trabajan en el segundo piso del restaurante fachada llamado Buggly Hacker, ubicado en el barrio Galerías de Bogotá. Entre los que ya acudieron a estas diligencias están el exjefe de inteligencia del Ejército, general Mauricio Zúñiga, y el exdirector de la Central de Inteligencia Técnica (Citec) de esa misma institución, Jorge Zuluaga. Ambos, tras destaparse el escándalo del posible retorno de las chuzadas, fueron relevados de sus cargos.

En una nueva tanda, cuatro oficiales citados —uno a interrogatorio y los otros tres a rendir declaración juramentada— tendrán que comparecer ante la Fiscalía el próximo 22 y 25 de agosto. Uno de los testimonios más importantes será el del coronel Kurmán Hernán Rivera Alfonso, quien al parecer estaba al frente de todas las operaciones que realizaba Andrómeda. Rivera sera sometido a un interrogatorio para que explique cuáles fueron las órdenes que se dieron para el funcionamiento de la fachada de inteligencia y por qué uno de los hombres que trabajan en esa sala destruyó material probatorio en el momento del allanamiento. Junto a él tendrán que declarar bajo juramento los coroneles Mauricio Solano Bautista, Carlos Arturo Rojas Arias y Marcos Arias Mora, que trabajaban para la época de los hechos en la Citec, entidad que daba las directrices en inteligencia militar.

Por ahora, las pesquisas continúan. Hay información en la Fiscalía que ha permitido hilar muy fino entre los casos Andrómeda, hacker y la investigación contra Rey. Según informó la revista Semana, Sepúlveda ha sostenido que desde la sala de inteligencia le filtraron las coordenadas —en las que iban a recoger al jefe guerrillero Pablo Catatumbo y que fueron publicadas a través de Twitter por Álvaro Uribe Vélez— que hoy tienen en líos al general (r) Rey Navas. Es por esto que el ente investigador analiza si los tres casos están relacionados con maniobras ilegales que se habrían ordenado desde la inteligencia del Ejército.