Fiscalía estima que este año encontrarán 400 cuerpos de desaparecidos

Desde 2007 se han entregado 3.076 cadáveres plenamente identificados. Sin embargo es una ardua labor porque el universo de desaparecidos en Colombia ronda las 22.0000 personas.

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El inmenso universo de desaparecidos en Colombia, en el que las cifras (más bajas) de las autoridades rondan las 22.000 personas, es uno de los fenómenos que durante décadas ha puesto contra las cuerdas a las autoridades. Solo hasta 2007 se conformó el Grupo de Exhumaciones de la Fiscalía, el cual comenzó a crear una tediosa base de datos, que creció exponencialmente por las desapariciones forzadas que ocurrieron durante medio siglo de conflicto. El ente investigador es consciente de que aún falta mucho trabajo por realizar, sin embargo, advirtieron que durante los últimos años han entregado, plenamente identificados, 3.076 cuerpos. El objetivo para 2015 es encontrar 400 más.

Desde denuncias por desaparición de personas que abandonaron sus hogares, de fallecidos en desastres naturales que jamás fueron encontrados o los asesinatos y masacres del conflicto, son los insumos de esta deplorable cifra de desaparecidos en Colombia. Desde 2007 la Fiscalía ha trazado una estrategia para empezar a identificar los centenares de cuerpos que han sido sepultados como N.N. en los cementerios o para descubrir las fosas comunes en las que eran sepultados campesinos asesinados por la guerrilla o los paramilitares.

El Grupo de Exhumaciones en estos momentos ha priorizado las exhumaciones que se adelantan gracias a información que entregan los postulados de Justicia y Paz. Durante estos ocho años de trabajo, la Fiscalía ha logrado hallar los cuerpos de algunas víctimas de algunas de las más fatídicas masacres que enlutaron al país. Entre los casos más recientes, está la entrega de siete cuerpos de la masacre de Pueblo Bello (Antioquia) –donde desaparecieron 43 campesinos– que fueron hallados en la finca Las Tangas, centro de operaciones del grupo paramilitar de los hermanos Castaño.

En 2014 la Fiscalía logró realizar 329 exhumaciones. Medellín fue la ciudad donde más casos se atendieron con 93 diligencias, ya que Antioquia ha sido el lugar donde paramilitares y guerrilleros más han ayudado a encontrar campos santos y fosas comunes. Igualmente, en esta zona fue donde más se entregaron cuerpos, con un total 87. Le siguen Córdoba y Magdalena, con 48 y 43 entregas respectivamente. Los registros del Grupo de Exhumaciones coinciden con lo sucedido en 2014, ya que históricamente en la región se han entregado 520 cadáveres plenamente identificados.

Una de las explicaciones para que Antioquia, los departamentos de la Costa Caribe, Santander y Norte de Santander, y los Llanos Orientales sean los sectores donde más se han registrado hallazgos y entregas de cuerpos, se debe a que son las regiones donde se agudizó el conflicto durante la décadas de los 80 y los 90. Tan sólo, entre Magdalena, Córdoba, Atlántico, Sucre, Bolívar y César, se han devuelto 946 cadáveres a las familias que, con estos actos, han logrado cerrar sus ciclos de duelo y dolor.

Para la Fiscalía la falta de apoyo del Ejército o la Policía para entrar a las zonas donde se encuentran las fosas ha sido uno de los principales inconvenientes para realizar diligencias de exhumaciones. En varias oportunidades el personal militar se encuentra en operaciones, sus tiempos no coinciden con el del Grupo de Exhumaciones o no hay disponibilidad de helicópteros para trasladarse a la región. Asimismo, el ente investigador señaló que el Inpec se ha negado a trasladar a los internos o postulados que son necesarios en el momento de identificar plenamente el lugar donde fueron enterrados los cuerpos.

Según la Fiscalía, el Inpec no ha realizado los traslados por la falta de recursos económicos para el pago de viáticos y tiquetes aéreos, por la falta de medios de transporte y por la aplicación del Plan Reglamento, especialmente, durante 2014 cuando entraron en paro. Asimismo, el Grupo de Exhumaciones indicó que las mismas aerolíneas comerciales han sido un obstáculo, ya que se han negado a transportar a los desmovilizados. Pero el principal problema se debe a que en muchos casos las condiciones de los terrenos –donde supuestamente están las fosas– han cambiado por la vegetación o por construcciones que se hicieron en la zona.

El Grupo de Exhumaciones espera que 2015 sea un año en el que puedan ejecutar varias diligencias que tienen represadas. Asimismo, aspiran a acelerar los procedimientos de identificación y entrega. Para esta labor, planearon la posibilidad de intervenir en seis cementerios –La Macarena, Villavicencio, Granada, Vista Hermosa (Meta), San José del Guaviare y Marsella (Risaralda)– en los que hay 2.724 cuerpos no identificados. El panorama no es el más alentador por la estrambótica cifra de desaparecidos en Colombia. Además, en medio del conflicto, algunas víctimas fueron quemadas y muchas otras lanzadas a ríos se convirtieron en campos santos.