Fiscalía solicitó fallo condenatorio contra Jorge Noguera por "chuzadas del DAS"

El ente investigador aseguró que el entonces director del DAS (2002 - 2005) ordenó la creación de un grupo especial para adelantar seguimientos contra opositores del Gobierno, defensores de derechos humanos y periodistas.

La Fiscalía General le solicitó a la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia que emita la máxima condena en contra del exdirector del DAS, Jorge Noguera Cotes por su participación, conocimiento y responsabilidad en las interceptaciones y seguimientos ilegales adelantados entre 2002 y 2005 en contra de periodistas, defensores de derechos humanos y opositores al gobierno de Álvaro Uribe Vélez.

En su intervención la fiscal delegada ante la Corte Suprema aseguró que en el juicio se presentaron elementos materiales probatorios suficientes para inferir la participación de Noguera Cotes en la conformación de un grupo conocido como el G-3 para adelantar estas actividades ilegales, que tenían como fin obtener información privilegiada sobre los movimientos de estas personas y así crear una campaña de desprestigio.

Para la delegada del ente investigador existe suficiente documentación para establecer que dicho grupo operaba en la sede central del DAS en el sector de Paloquemao, todo esto bajo el conocimiento directo de su director. “Contaba con el concurso y apoyo de la dirección de inteligencia para el cumplimiento de sus objetivos, incluso de las seccionales”.

En la consolidación de sus objetivos fue clave la participación de José Miguel Narváez, quien en ese momento fungía como asesor externo del DAS. (procesado actualmente por el escándalo de las ‘chuzadas’). “Era evidente el conocimiento cabal que tenía Noguera de la creación y labor ilícita del aludido grupo”.

Las labores de Narváez contaron siempre con el beneplácito del procesado. En su defensa aseguró que la conformación de ese grupo tenía como objetivo darle relevancia y privilegios a cierta información “estratégica en detrimento de la inteligencia táctica y operativa”, argumentación que fue rechazada de tajo por la Fiscalía.

En su concepto la labor del G-2 tenía como único objetivo adelantar seguimientos, interceptaciones o escuchas telefónicas, análisis de vida rutinaria de un grupo determinado de personas,  entre los que se encontraban periodistas y defensores de derechos humanos “sin orden judicial previa y con evidente desmedro de los derechos fundamentales de las víctimas”.

“Es evidente que tales seguimientos se solicitaban y realizaban de manera arbitraria e injusta con abuso de las funciones de los servidores del DAS, pues no obedecían a motivación alguna que justificaran la intromisión indebida al derecho a la intimidad de personas y organizaciones. Por si fuera poco, no solamente se incurrieron en seguimientos masivos y arbitrarios de las víctimas sino que se ejecutaron seguimientos patrimoniales y financieros”, precisó la fiscal del caso.

Para la Fiscalía General para lograr esos objetivos se juntaron a un grupo de funcionarios con el fin de obtener, analizar y presentar a las directivas del DAS los resultados de estas actividades de inteligencia estrategia que en muchos casos cruzó la frontera. Por estos mismos hechos la Procuraduría General pidió condenar a Noguera por los delitos de abuso de autoridad por acto arbitrario e injusto y concierto para delinquir.

Noguera Cotes fue condenado en 2011 por la Sala de Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia a 25 años de prisión por su participación en los delitos de concierto para delinquir agravado, destrucción y suspensión de documento público, violación del secreto, abuso de autoridad y homicidio agravado en calidad de determinador.

En el fallo se determinó que el entonces director del DAS le entregó información de seguimiento al Bloque Norte de las AUC, comandadas por Rodrigo Tovar Pupo, alias ‘Jorge 40’. El organismo de inteligencia le entregó datos a los ‘paras’ sobre defensores de derechos humanos, principalmente el profesor universitario Alfredo Correa De Andreis, quien fue asesinado en septiembre de 2004 en Barranquilla.