"Flórez F. debe ser condenado"

Al exoficial lo han absuelto dos veces, pero el ente acusador reitera que participó en el crimen del candidato presidencial.

El fiscal Eduardo Alejandro Meza Cadena, quien lleva la investigación por el crimen de Luis Carlos Galán Sarmiento, se resiste a que quede sin castigo uno de los sujetos que él considera como coautor del magnicidio. Se trata del teniente (r) del Ejército Carlos Humberto Flórez Franco, quien siendo militar activo de la unidad de inteligencia supuestamente ayudó en el plan para asesinar al entonces candidato presidencial.

A Flórez Franco lo absolvió en primera instancia un juzgado especializado de Bogotá. El fiscal Meza, no conforme con la decisión, apeló el fallo para que lo revisara la Sala Penal del Tribunal Superior de Cundinamarca. Allí también perdió la batalla, pues los magistrados ratificaron la decisión el pasado 11 de agosto.

Por esta razón se jugó su última carta, al presentar el pasado 15 de septiembre el recurso de casación contra el fallo de segunda instancia, a la espera de que la Sala Penal de la Corte Suprema de la Justicia revise el proceso y, según el representante del ente acusador, tenga en cuenta la cantidad de testimonios y evidencias que desestimaron los magistrados del Tribunal y que comprobarían la participación del teniente (r), quien lleva más de una década prófugo de la justicia.

El teniente Flórez, siendo miembro de inteligencia del Batallón de Policía Militar Bacatá, formaba parte del aparato sicarial del capo Gonzalo Rodríguez Gacha. Salió del Ejército por abandono del servicio y por sus nexos con Gacha lo condenaron a pagar 25 años de prisión.

A Luis Carlos Galán lo asesinaron el 18 de agosto de 1989, a las 8:30 de la noche, en el parque del municipio de Soacha (Cundinamarca). Junto con él murieron el concejal Julio César Peñalosa Sánchez y el escolta Santiago Cuervo Jiménez. Además, resultó herido el guardia Pedro Nel Angulo Bonilla, quienes formaban parte del esquema de seguridad de Galán.

En medio de la investigación por el magnicidio, el nombre del teniente Flórez Franco lo aportó Armando Vargas González, quien habló el 11 de abril de 1996 bajo reserva de identidad. En su relato señaló cómo algunas personas que conoció le contaron que Flórez “era la ficha de Henry Pérez en Bogotá para que hablara con Jaime Rueda Rocha y coordinar todas las vueltas del doctor Galán. Decían que así nunca se caían, ya que Flórez siembre enviaba a un grupo de soldados del inteligencia para colaborar”.

Y agregó: “El día del asesinato de Galán, Jaime Rueda llamó a Éver, a Piño, a Bayardo y a los Chávez para decirles que no se preocuparan, que ya todo estaba listo para la salida, ya que el teniente recogía a Jaime, quien era el que iba a matar a Galán. Esa noche sacaron a Rueda en un carro del Ejército, asignado a Flórez”.

El fallo

A pesar del testimonio de Vargas González, los magistrados del Tribunal Superior de Cundinamarca lo desestimaron por completo. Aunque el fiscal indica que el haber sido miembro del grupo sicarial de Gacha es prueba suficiente de que perteneció al grupo de “Los Extraditables”, para los magistrados la declaración “no era suficiente para sentar la tesis de que todos los miembros de esa organización participaron en los actos criminales”.

También descalificaron la versión, por el hecho de haberla brindado bajo el anonimato, y al considerar que “las vivencias relatadas no difieren en nada de las informaciones de prensa, por lo que no es un dechado de aportes a los ya conocidos, habida cuenta de que cualquiera otra persona estaba en condiciones de hacer relatos de esa índole, sin necesidad de haber estado en Soacha (…) contrario a lo expuesto por el señor fiscal impugnante, no es creíble la participación de Flórez Franco”, dijeron los magistrados.

“De aceptarse tan particular regla de experiencia, creada por la sala de decisión, se tendría que concluir que en ningún hecho delictivo ampliamente publicitado en los medios se podría admitir testimonio alguno”. El fiscal Meza Cadena criticó además la postura del Tribunal Superior de Cundinamarca, que descalificó el testimonio por haberse dado bajo reserva de identidad (a pesar de ser legal) y consideró que los magistrados “cometieron graves errores de apreciación frente a las pruebas, al omitir la valoración de otras, lo que resultó determinante para la ilegalidad del fallo”.

“Aunque el testigo no vio nada, eso no lo inhabilita para declarar, pues escuchó todas las declaraciones, precisó la fuente de conocimiento, cómo obtuvo la información y su testimonio fue creíble para probar la responsabilidad de Flórez”, dice el fiscal.

En su demanda de casación, el representante del ente acusador insistió en que existían elementos que no analizaron los magistrados, como que Flórez fue compañero de celda de Rueda Rocha, uno de los autores materiales del asesinato, y que sostenía una relación amorosa con la hermana de una de las amantes del sicario. “Su participación está probada en el proceso en evidencias que no fueron valoradas por el Tribunal. No estamos frente a cualquier ciudadano, sino de un exfuncionario que se vendió a la mafia”, indicó.

La decisión queda en manos de la Corte Suprema, que tendrá que decidir inicialmente si acepta la casación promovida por la Fiscalía para someterla a estudio y luego decidir. El máximo tribunal recientemente analizó todo el proceso, justo cuando decidió condenar en última instancia a Alberto Santofimio Botero, como autor intelectual del asesinato de Galán.