La fortaleza del Eln en Arauca

A dos semanas de las elecciones presidenciales las guerrillas han asesinado cinco policías en Arauca y Caquetá.

Alejandro Maestre Álvarez, José Darío Acuña Suárez, Libardo Chacón y Carlos Alvis Armenta. / Policía Nacional

A las 6:30 de la mañana de este martes guerrilleros del Eln atacaron con explosivos y ráfagas de fusil a seis policías en zona rural del municipio petrolero de Saravena (Arauca), hecho que dejó como resultado cuatro uniformados muertos y un herido. El Subintendente Libardo Fabio Chacón Delgado y los agentes José Darío Acuña Suárez, Carlos Alviz Armenta y Alejandro David Maestre Álvarez fueron asesinados cuando realizaban labores de patrullaje a pocos metros de la cabecera municipal. El Eln, cuya capacidad militar ha sido significativamente diezmada por el Ejército y la presencia de grupos de autodefensa, mantiene un fortín en Arauca, donde extrae grandes recursos económicos de la industria petrolera, todo lo cual sostiene gracias a la importante zona de retaguardia que le representa Venezuela.

A mediados de 2012, la hoy inexistente Corporación Arcoiris advirtió que el Eln “tiene control casi absoluto en los dos lados de la frontera (colombo–venezolana), las comunidades lo tienen presente, los patrullajes son continuos y los consejos comunales de Venezuela saben que el Eln imparte justicia, administra proyectos y cobra impuestos, al parecer con anuencia de las Fuerzas Militares de ese país”. Su fortaleza en el territorio fronterizo le permite controlar el contrabando de gasolina proveniente de Venezuela y traficar con cocaína, armas y municiones. De allí que, a pesar de que en buena parte del país su accionar ha sido minimizado, en Arauca sus células siguen todavía muy activas.

Según un reciente informe de la ONG Crisis Group, el Eln “aún mantiene sus vínculos con la política local” araucana y “sigue siendo el principal grupo armado ilegal” en ese departamento. Bajo la flexible dirección del Comando Central, el Frente Domingo Laín domina la región del Sarare y se ha constituido en la estructura más importante de esa organización. El poder del Eln en la zona es tal que la construcción del oleoducto Bicentenario, “un proyecto clave para mejorar la infraestructura petrolera que cruza el territorio de Arauca”, solo pudo avanzar “después de que se llegó a un arreglo” con los insurgentes, asegura el estudio.

Varios factores explicarían el poder del Eln en Arauca. Por un lado, el trabajo político que ha desarrollado por años en el departamento y sus conexiones con personajes claves del Estado de Apure (Venezuela), lo que le ha permitido, según distintas denuncias, cooptar alcaldías o puestos claves en gobernaciones. Por otro, la desidia del Estado colombiano para suplir las necesidades de los araucanos, situación que le habría dejado un amplio caldo de cultivo a esa guerrilla para establecer relaciones con la población civil y suplantar la legitima administración de justicia y el recaudo de impuestos. Además, el impulso a la minería y la extracción de petróleo impulsadas por los últimos gobiernos habrían contribuido a fortalecer sus finanzas.

El asesinato de los cuatro policías en Saravena podría estar articulado con el creciente interés del Eln por sentarse a negociar con el gobierno nacional, teniendo en cuenta que un eventual incremento de sus acciones militares le permitiría demostrar que no está completamente derrotada. Para Crisis Group, “tal vez en anticipación a los diálogos de paz, han aumentado los ataques en los municipios de Saravena, Arauca, Fortul y Arauquita. Algunos observadores locales creen que las fuentes oficiales subregistran deliberadamente estas acciones, así como las víctimas civiles y militares, en un intento por minimizar la importancia del conflicto en Arauca”.

En su cuenta oficial de Twitter, el Ministerio de Defensa lamentó “el asesinato de 4 uniformados de la Policía a manos el Eln en Saravena, Arauca. Solidaridad con sus familias”. También aseguró que “continúan las operaciones de búsqueda de los asesinos”. Según el general Rodolfo Palomino, director general de la Policía, los guerrilleros actuaron en retaliación por los operativos que adelanta la institución contra el contrabando de gasolina proveniente de Venezuela, una importante fuente de financiación del Eln y otras organizaciones criminales que, según ese alto oficial, trabajan de manera conjunta.

Sin embargo, no se descarta que se trate de una represalia por las recientes capturas de guerrilleros del Eln en Saravena, que ascendieron a seis el pasado 15 de mayo. Tropas de la Fuerza de Tarea Quirón, adscritas a la Octava División del Ejército Nacional, funcionarios de la Fiscalía y de la Policía capturaron en ese departamento a alias ‘Picotón’, considerado “uno de los milicianos más beligerantes de la comisión Ernesto Che Guevara del Eln”, acusado de atentar contra la población civil y la Fuerza Pública. Las autoridades detuvieron, además, a alias ‘Fercho’, ‘Júnior’, ‘Socarrás’, ‘Vargas’ y a una mujer de 40 años, quienes eran requeridos por un juzgado de Saravena por el delito de rebelión.

El homicidio de estos cuatro uniformados ha prendido las alarmas por un incremento de la violencia en el país, luego de que terminara la tregua decretada por las Farc y el Eln para la primera vuelta de las elecciones presidenciales. El crimen se suma al asesinato del capitán Gustavo Ortiz, comandante de la Compañía de Acción Integral de la Fuerza de Tarea Júpiter, quien el pasado lunes recibió disparos desde una vivienda ubicada en el corregimiento La Unión Peneya, del municipio de La Montañita (Caquetá). Por este crimen la Sexta División del Ejército responsabilizó al frente 15 de las Farc, y el Ministerio de Defensa anunció que en los próximos días denunciará a esa guerrilla “ante la comunidad internacional por violación del DIH”, teniendo en cuenta que el capitán se encontraba desarmado.

La Defensoría del Pueblo viene monitoreando las acciones violentas en Arauca y se prepara para las posibles alteraciones de orden público que podrían afectar el desarrollo normal de la segunda vuelta presidencial que tendrá lugar el próximo 15 de junio. Por ello, la entidad “considera necesario que se mantenga el dispositivo de la Fuerza Pública en cabeceras municipales y zonas rurales, al tiempo que estima deseable la extensión de un nuevo cese al fuego por parte de los grupos armados ilegales, especialmente aquellos que han mostrado interés en avanzar hacia la paz”.

@elenaflorezr

 

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