Fracasó conciliación entre Pacho Santos y Gustavo Petro en caso de injuria y calumnia

El alcalde de Bogotá denunció al exvicepresidente de la República por calificarlo de "inepto y corrupto".

Después de dos horas de diligencia ante un fiscal delegado ante la Corte Suprema de Justicia no hubo conciliación entre el alcalde de Bogotá, Gustavo Petro Urrego y el exvicepresidente de la República, Francisco Santos en la denuncia que presentó el mandatario distrital por los delitos de injuria y calumnia.

El exvicepresidente de la República se ratificó en sus señalamientos en contra del burgomaestre. A la salida de la diligencia aseguró que no se logró la conciliación. “Fue una diligencia muy respetuosa, dura, porque nos dijimos cosas que quedan ahí entre ese espacio. Nosotros nos ratificamos”.

Los hechos hacen referencia a una entrevista que rindió Santos con la periodista María Isabel Rueda en el diario El Tiempo el 8 de septiembre en la cual calificó al alcalde Mayor de Bogotá como un incompetente corrupto” haciendo referencia al escándalo en materia de contratación que involucraba a su concuñado. (Ver Petro demanda a ‘Pacho’ Santos por decirle “inepto corrupto”)

“Todos pensamos que Petro era un inepto, pero que no era un corrupto. Hoy tengo absolutamente claro que es un inepto, pero además un corrupto”, y “Lo de Petro es una corrupción sistemática. La cabeza que dice haber luchado toda la vida contra la corrupción está metida en ella hasta las narices”, manifestó el ahora candidato a la Alcaldía a Bogotá por el Centro Democrático.

En la denuncia, radicada ante el despacho del Fiscal General, el mandatario distrital argumentó que con esas acusaciones afectan su buen nombre y su honra. “Cuando segura que soy un corrupto sin prueba, sin que medie sentencia judicial que contraste mi derecho fundamental a la presunción de inocencia, daña y menoscaba mi honra”.

Petro Urrego rechazó los señalamientos hechos por el exvicepresidente de la República al considerar que estas acusaciones tienen que ser sustentadas, haciendo énfasis en el hecho de que hasta la fecha no ha recibido una sanción penal ni disciplinaria “por actos que atenten contra la administración pública, lo que en lenguaje común se denomina corrupción”.

“Santos me está imputando la calidad de corrupto hecho abiertamente deshonroso en la medida en que no se podrá probar que he cometido acto corrupto alguno en mi ejercicio como alcalde mayor de Bogotá. Es claro que Santos es una persona que goza de la capacidad física y jurídica para comprender que la imputación que me hace tiene un carácter deshonroso, en una abierta oposición a mi gestión y aprovechándose de las vicisitudes propias de una administración para usar como trampolín de su campaña política que dan por lanzada a partir de la entrevista”, señala uno de los apartes de la denuncia.