Francisco Ricaurte se queda por fuera de la carrera hacia la JEP

El exmagistrado de la Corte Suprema, involucrado en el escándalo de corrupción que azota a la Corte Suprema, no fue llamado a entrevista por parte del Comité de Escogencia.

Francisco Ricaurte quería estar en el Tribunal de Paz para trabajar en el "déficit de derechos y también de justicia en el país". Foto: archivo El Espectador

A Francisco Ricaurte, exmagistrado de la Corte Suprema y del Consejo Superior de la Judicatura, se le agotaron las posibilidades para llegar a ser integrante del Tribunal Especial de Paz. En agosto pasado, Ricaurte se había postulado para ese cargo argumentando que la "férrea convicción de que la paz es una construcción de todos y todas, que requiere legitimación y compromiso". Sin embargo, en el listado de las personas que fueron llamadas a entrevista, recién divulgada por el Comité de Escogencia, su nombre no figura. (Desfile de visitas en el despacho del exmagistrado Francisco Ricaurte)

Ricaurte, quien salió del Consejo Superior de la Judicatura (organismo que sanciona a jueces, abogados y fiscales) en noviembre 2014, es uno de los principales protagonistas del peor escándalo de corrupción que haya sacudido a la Corte Suprema de Jusiticia. Según interceptaciones que la DEA le entregó a la Fiscalía colombiana, y según la declaración que le dio a la Corte Suprema el senador Musa Besaile, Ricaurte se habría aliado con otro expresidente del alto tribunal, José Leonidas Bustos, y con el exfiscal Gustavo Moreno, para pedir dinero a personas bajo investigación en la Corte Suprema con el propósito de manipular sus expedientes. 

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"Las personas van a tener una gran responsabilidad y buscaremos a los que tengan la mejor formación (...) que sean personas con una hoja de vida transparente y no estén implicados en ninguno de los excesos o violaciones de derechos humanos que han ocurrido en estos años. Es decir, que sean impecables". Para el español Álvaro Gil Robles, esos eran -en términos generales- los requisitos que debían cumplir quienes aspiraban a formar parte de la Jurisdicción Especial de Paz (JEP). 

En ese contexto era difícil que el Comité de Escogencia del Sistema Integral de Verdad, Justicia, Reparación y No Repetición escogiera Ricaurte, inmenso en un escándalo de proporciones mayúsculas. En su postulación, Ricaurte expresó que en Colombia existía "un déficit de derechos y también de justicia en el país". Una frase casi imposible de digerir ahora que es señalado de haber promovido la corrupción dentro del aparato judicial, lo cual ya causó que se abriera una indagación preliminar en su contra en la Comisión de Acusación.