General (r) Palomino no aceptó cargos por tráfico de influencias

La Fiscalía sostuvo que el alto oficial se trasladó a la vivienda de una fiscal para evitar una captura relacionadas con la investigación por el Fondo Ganadero de Córdoba, entidad que habría facilitado el despojo de tierras en el Urabá.

El Espectador

Este jueves, en audiencia en el Tribunal Superior de Bogotá, la Fiscalía le imputó cargos al exdirector de la Policía, general  (r) Rodolfo Palomino, por el delito de tráfico de influencias de servidor público. Según la Fiscalía, Palomino presuntamente trató de evitar la captura de Luis Gallo Restrepo, investigado por el despojo de tierras que en los años 90 se dio por parte del Fondo Ganadero de Córdoba.

En la diligencia, la fiscal del caso sostuvo que el exdirector de la Policía violentó la justa causa y "los principios de imparcialidad" de su cargo, al intentar favorecer a un particular, luego de trasladarse a la casa de la fiscal que adelantaba la investigación para tratar de persuadirla.

"El día sábado 8 de marzo 2014 utiliza indebidamente influencias derivadas del ejercicio sobre la fiscal delegada ante los jueces penales del circuito especializada entonces escrita la unidad de análisis y contexto, Sonia Lucero Velásquez Patiño, con el fin de que se cancele la orden de captura que había expedido contra el ciudadano Luis Gallo Restrepo por la presunta comisión de los delitos concierto para delinquir agravado y desplazamiento forzado trabajo", relató la fiscal.

De acuerdo con la representante del organismo investigador, el general (r) Palomino le dijo a la investigadora que esa detención iba a afectar hasta al expresidente de la República, Andrés pastrana Arango, y al entonces presidente del Banco Mundial y exministro, Luis Moreno, "al prevenir que con la aprehensión del investigado Luis Gallo Restrepo se podrían afectar donaciones que se iban a canalizar internacionalmente con la finalidad de causas nobles", manifestó la fiscal.

A la salida de la audiencia de imputación, el general retirado manifestó que la funcionaria malinterpretó su sugerencia, por lo que no aceptó el cargo de tráfico de influencias."Asistí con el ánimo, como le dije, de anticipar la operación sobre una persona que sería objeto de captura e iba a viajar dos días antes de lo proyectado para esta operación. La Policía Nacional bajo mi mando desplegó toda la capacidad operativa humana y de medios necesarios para garantizar el éxito de la operación", dijo Palomino.

Según la investigación, el servidor público que utilice indebidamente el su influencia para favorecer a un tercero, desde su cargo con la con la intención de tener beneficio por parte del servidor público podrá incurrir en prisión de 64 meses a 144 meses.