Grupo Nule pagó 7.500 millones de pesos para conseguir contrato de la calle 26

Así lo manifestó Manuel Nule al indicar que este dinero le fue entregado a funcionarios del Distrito y un grupo de contratistas.

El contratista Manuel Nule Velilla aseguró que el denominado Grupo Nule pagó cerca de 7.500 millones de pesos para obtener y mantener el contrato de la tercera fase de TransMilenio por la calle 26 de Bogotá.

Nule Velilla aseguró que este dinero le fue entregado a un grupo de contratistas y funcionarios del Instituto de Desarrollo Urbano (IDU) a través de Emilio Tapia y Julio Gómez, el exrepresentante a la Cámara por Bogotá, Germán Olano Becerra y el abogado Álvaro Dávila.

Ante las preguntas hechas por el fiscal del caso, el testigo aseguró que en la primera fase entregaron 4.000 de pesos y debido al retraso de las obras entregaron otros tres mil millones de pesos para la entonces directora del IDU, Liliana Pardo.

"Yo me reuní con (Álvaro) Dávila y Germán Olano en Miami y ellos me dijeron que estaban preocupados por los retrasos de las obras, que entre otras cosas no eran por culpa nuestra, sino por el tema de la compra de predios, y por eso me dijeron que había que entregar un dinero importante para que las cosas no se salieran de las manos y no nos quitaran los contratos", aseguró Nule.

En ese momento iniciaron las presiones para que continuaran pagando comisiones y de esta forma quedarse con el contrato vial, al conocer que los hermanos Samuel e Iván Moreno Rojas no querían entregarles la repotenciación del contrato a ellos debido a que no habían pagado las exigencias de dinero.

“El doctor Julio Gómez estaba enterado de todo lo que pasaba en el IDU, de las nuevas licitaciones, mantenían comunicación por chat e incluso le tenía un alias a la señora Liliana, que era ‘mamá’ (…) Germán Olano estuvo cobrándonos estos recursos y durante el 2009 tuvo reuniones con nosotros, a veces en nuestra oficia o en nuestro apartamento, nos dijo que era importante que pagáramos el dinero porque de allí se le iba a pagar al contralor distrital”, manifestó.

La cesión del contrato

En su declaración, Manuel Nule aseguró que en 2009 recibieron presiones de todo tipo para firma la cesión del contrato, señalando que esto se presentó porque no accedieron a las exigencias económicas hechas al Grupo empresarial.

"Ellos al principio nos ofrecieron una repotencialización del contrato, es decir, que asignaban más recursos. Sin embargo, más adelante la directora del IDU Liliana Pardo nos amenazó a través de una carta en la que nos dijo que iban a ceder el contrato por los retrasos y luego el alcalde Samuel Moreno hizo lo mismo a través de presiones en los medios de comunicación" precisó.

Poco tiempo después, según el testigo, fueron víctimas de una serie de acusaciones mediáticas por parte del entonces alcalde de Bogotá, Samuel Moreno Rojas y un grupo de funcionarios del Distrito para desprestigiar los adelantos de la obra, conociendo que el burgomaestre ya se había comprometido a entregarle este contrato a otra empresa. 

“Eran contratos que se debían ejecutar en 18 meses, pero se hicieron en cuatro años por falta de planeación de la administración (…) Regresa Liliana Pardo (de vacaciones) y se inicia una presión muy grande para que cediéramos el contratos, se hacer ver ante los medios de comunicación que las demoras era por cuenta nuestra como contratistas, pero eso se dio por la falta de planeación”, indicó.

Señaló además que “a mediados del año 2009 nuestro abogado Omar Augusto Ferreira nos manifestó a mí y a mis socios en varias ocasiones, que estudiáramos la posibilidad de ceder el contrato a Conalvías. Nos dijo que cediéramos el contrato porque iba a terminar en manos de Andrés Jaramillo López a las buenas o a las malas”, indicó.

Estas declaraciones fueron hechas en el marco del juicio que se adelanta en contra del excontralor de Bogotá, Miguel Ángel Moralesrussi y la exdirectora del IDU, Liliana Pardo por el llamado ‘carrusel de la contratación’.