Gustavo Malo será acusado ante la Cámara de Representantes por el cartel de la toga

Este jueves, unánimemente, se aceptó el escrito que radicaron los representantes Edward Rodríguez y Fabio Arroyave, en donde señalan al magistrado de haber participado en el esquema de corrupción que se forjó dentro de la Corte Suprema.

El magistrado Gustavo Enrique Malo Fernández es investigado por cinco delitos. Corte Suprema

La Comisión de Acusación decidió, este jueves, acusar ante la plenaria de la Cámara de Representantes al magistrado de la Sala Penal de la Corte Suprema, Gustavo Enrique Malo Fernández, por supuestamente haber participado en el caso de corrupción conocido como el cartel de la toga. Por decisión unánime, los integrantes de le célula legislativa acogieron el escrito radicado por los representantes Edward Rodríguez y Fabio Arroyave, quienes tenían a cargo la investigación del abogado cartagenero.

“Hoy la Comisión de Acusación, con la presencia de diez representantes, tomó una decisión trascendental y es la de acusar ante la Cámara de Representantes al doctor Malo Fernández”, precisó Arroyave. Por su parte, el representante Edward Rodríguez manifestó que la Comisión de Acusación se pronunció “y destapó la olla podrida que había al interior de la Corte Suprema de Justicia en su Sala de Casación Penal”.

En el documento, de 75 páginas, los representantes investigadores expusieron por qué Malo Fernández debía ser acusado ante la Cámara de Representantes. Unos 25 testimonios, entre los que se encuentran las versiones del exfiscal jefe de la Unidad Anticorrupción, Luis Gustavo Moreno; el magistrado auxiliar de Malo Fernández para la época de los hechos, José Luis Reyes; el excongresista de la U, Musa Besaile; y el exgobernador de Córdoba, Alejandro Lyons, fueron consignados en el documento.

En el escrito presentado por Rodríguez y Arroyave se infiere que Malo, “como titular del despacho donde se surtían los procesos de única instancia seguidos en contra de los senadores Musa Abraham Besaile Fayad y Álvaro Antonio Ashton Giraldo, era quien ostentaba de la mejor posición para favorecer ilegalmente a los aforados, con decisiones y actuaciones que cumplieran con los objetivos a los cuales se había comprometido la organización para con ellos”.

(Vea: Corte Suprema está preocupada por el caso del magistrado Gustavo Malo)

Malo Fernández es investigado por los delitos de concierto para delinquir, cohecho propio, prevaricato por acción y por omisión, y utilización de asunto sometido a secreto o reserva. En el escrito, además, se dice que él habría garantizado que la organización criminal -como la Fiscalía llamó al cartel de la toga- cumpliera los propósitos de los aforados que solicitaban sus servicios. Malo, dijeron los representantes investigadores, habrían suministrado información necesaria para abordar a los aforados por medio de los abogados que pertenecían a la mencionada agrupación, como Gustavo Moreno.

El magistrado salió temporalmente de la Corte Suprema en septiembre del año pasado, y antes de hacerlo, ante la presión de sus propios compañeros que hasta pidieron su renuncia, entregó los procesos por los cuales era cuestionado. Es decir, el de Musa Besaile y de Álvaro Ashton. Esta semana, en un hecho inédito, la Sala Plena lo separó de sus funciones aplicando el nuevo reglamento: con una mayoría de las dos terceras partes (16 de los 23 votos), se podrá relevar al magistrado cuya honorabilidad esté cuestionada.

Este es el segundo magistrado que será acusado ante la Cámara de Representantes. El primero fue Jorge Ignacio Pretelt Chaljub, exmagistrado de la Corte Constitucional, quien está en juicio ante la Corte Suprema de Jusiticia por, supuestamente, haber pedido $500 millones a cambio de interceder en un fallo de tutela que estudiaba esa corporación contra la empresa Fidupetrol. Entre tanto, la decisión de la Comisión significaría un paso más hacia la posibilidad de que el magistrado Malo Fernández termine enfrentando un juicio penal y político.