Héctor Zambrano condenado a 13 años de prisión

Un juez responsabilizó al exsecretario de Salud de Bogotá de haberse apropiado del 9% del contrato de ambulancias que tenía un valor de $67.000 millones.

El juzgado 16 de conocimiento de Bogotá condenó a 13 años de cárcel al exsecretario de Salud de la capital del país, Héctor Zambrano, por su participación en el cartel de la contratación que desangró las arcas de la administración distrital. Tras aceptar su responsabilidad y firmar un acuerdo con la Fiscalía, Zambrano fue señalado con la cabeza que ideó el desfalco del 9% del contrato de ambulancias firmado en 2009 y que tenía un valor de $67.000 millones.

Cabe recordar que el contrato de ambulancias se convirtió en la piedra angular de la investigación de la Fiscalía en el caso más grande de corrupción que se ha presentado en Bogotá. Por estos hechos, ya fueron condenados el exconcejal Hipólito Moreno y el ingeniero Federico Gaviria. Ambos hombres, junto a Zambrano, han colaborado con el ente investigador al señalar a más de un funcionario público –entre ellos el exalcalde Samuel Moreno y el excontralor distrital Miguel Ángel Moralesrussi – que recibió su tajada de casi $600 millones.

Según se ha logrado establecer, el objetivo era que más de $6.000 millones terminaran en los bolsillos de funcionaros públicos. El pago tenía como finalidad evitar que en el Concejo de Bogotá se realizaran debates de control político en la Secretaría de Educación. El contrato de ambulancias terminó siendo adjudicado a la Unión Temporal Transporte Ambulatorio de Bogotá, consorcio que estaba dirigido por el contratista Emilio Tapia, el primer testigo que dio información sobre los irregulares hechos.

Ha sido tanta la información que ha entregado Zambrano a la Fiscalía que se descubrió que los pagos de coimas se realizaban en efectivo, y que la plata se guardaba en su oficina en la Secretaría de Salud. Asimismo, el exfuncionario público advirtió que actuó como un emisario del exalcade Moreno, quien era uno de los más beneficiados junto a su hermano, el excongresista Iván Moreno.

Zambrano expresó que es consciente de que "cometí un error pero muestra mi hoja de vida que siempre actué de acuerdo a la función pública". Hecho que fue reconocido por la Fiscalía, pues expuso que hasta el episodio de la contratación "el procesado siempre ejerció su cargo de funcionario público con honestidad".
El ente investigador explicó que "la acción por la que se le han imputado los tres delitos corresponde a un solo tipo de contrato" y que, a diferencia de otros procesados por el carrusel de la contratación, no ha tenido participación en los otros frentes que desangraron a la capital. Razón por la cual, su conducta delictiva "no es sistemática ni recurrente", puntualizó el ente investigador.

Zambrano terminó siendo condenado por los delitos de cohecho, interés indebido en la celebración de contratos y celebración de contratos sin los requisitos legales, y deberá pagar una millonaria indemnización por el desfalco provocado a la salud de la capital del país.