La historia de terror que encontró la Fiscalía en el Bronx

El director del Cuerpo Técnico de Investigación, Julián Quintana, contó cómo se llevó a cabo la intervención en esta zona de la ciudad y los preocupantes hallazgos.

Imagen de intervención en el Bronx./Cristian Garavito

 Una historia de terror fue lo que encontraron las autoridades con la intervención que se realizó  la madrugada del sádabo en el Bronx. Así lo denunció el director del Cuerpo Técnico de Investigación, Julián Quintana, quien explicó la gravedad de los hechos al señalar que en esta zona han matado policías, secuestraban funcionarios públicos, hay tráfico de drogas, explotación sexual de menores que incluso eran presentados por catálogos en internet y hasta se encontraron canecas donde metían los cuerpos en ácido para desaparecerlos. (vea galería fotográfica de la intervención en el Bronx)

Este es el primer balance de la operación, que según explicó Quintana no se había poder llevar acabo durante la administración del exalcalde Gustavo Petro, y con el cambio de mandatario se acordó la intervención. Sin embargo, la Fiscalía tenía claro que la policía de Bogotá estaba siendo comprada por los delincuentes y siempre daban aviso cuando se iba a realizar un operativo. Por eso, en esta ocasión se dispuso de miembros de la Policía de otras ciudades para mantener en reserva el operativo. (Vea La casa de la tortura en el Bronx)

La génesis del operativo fue el secuestro, hace más de un año, de dos miembros del CTI en el Bronx. En ese momento, el entonces fiscal, Eduardo Montealegre, pidió que se realizara una investigación a fondo, pero no se realizó un operativo de la magnitud del realizado de forma conjunta por la policía y el CTI, señala Quintana, por negligencia de la administración Petro.

La magnitud del negocio ilegal de drogas que funciona en el Bronx la dio a conocer Quintana con las siguientes cifras: en un día normal se movían cerca de $70 millones, los fines de semana esta cifra podría llegar a $150 millones. Además, informó que este es el primer paso de una intervención que se extenderá por la ciudad identificando los diferentes expendios de droga que también son controlados desde el Bronx.