Identifican modalidad de extorsión desde la cárcel

Los extorsionistas hacen amenazas desde cárceles como La Picaleña de Ibagué a nombre de Los Urabeños.

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La Mesa de Derechos Humano del Valle de Aburrá dio a conocer dos audios, en el que presuntos miembros de Los Urabeños, amenazan una mujer a la que le exigen dos millones de pesos a cambio de no atentar contra su familia.

En los audios, un hombre que se identifica como Roberto Vargas Cifuentes, comandante paramilitar de Los Urabeños, cita a la mujer a una reunión en la Comuna 13, en la que le advierte que “la seguridad de su familia corre de nuestra cuenta”, por lo que le exige “la colaboración con dos millones de pesos en material de comunicación para mis muchachos de la red urbana”.

Tras la charla, el hombre que le pide a la administradora de empresas definir cuánto va a aportar a la organización, le advierte que la declara objetivo militar y la volverá a llamar luego que asesine a dos de sus familiares, por lo que la intimida comentándole que tiene cerca el radio para comunicarse con los sicarios.

En otra de las grabaciones, el hombre pide un medicamento para tratar la leishmaniasis cutánea, según informa, para algunos de los miembros de su organización que se encuentran “en las montañas de Antioquia”, a lo que la mujer le reitera que no es la gerente de la empresa para la que trabaja, por lo que el hombre, esta vez la amenaza con que la va a asesinar y le pide que haga una recarga de 100.000 pesos a un número de celular que le da.

Según informaron las autoridades, esta forma de extorsión es conocida como ‘La Pescadora’, y aunque no es nueva, es utilizada por personas dentro de la cárcel que se hacen pasar por miembros de bandas criminales y guerrillas para intimidar a las personas con que van asesinar a sus familiares.

El vicealcalde de Seguridad y Gobernabilidad de Medellín, Luis Fernando Suarez aseguró a El Colombiano que han logrado identificar que este tipo de llamadas se realiza desde cárceles como La Picaleña de Ibagué, por lo que “el mensaje es desconfiar de esas llamadas, inmediatamente hay que colgar el teléfono y denunciar. Las personas creen y consignan en una cuenta o envían un giro y terminan extorsionados”.