La importancia del testimonio de un exdirector del DAS en el proceso por el crimen de Jaime Garzón

Fernando Brito, quien se desempeñó como asesor de paz en la Gobernación de Cundinamarca, daría detalles sobre la labor humanitaria adelantada por el periodista para la liberación de secuestrados.

Los delegados de la Procuraduría, la Fiscalía General, la representante de la parte civil y el abogado del coronel (r) Jorge Eliécer Plazas Acevedo le solicitaron al juez séptimo especializado de Bogotá que insista en ubicar al exasesor de paz de la Gobernación de Cundinamarca, Fernando Brito Ruiz con el fin que declare en el proceso que se adelanta contra el excomandante del B-2 del Ejército por su participación en el crimen del periodista y humorista Jaime Garzón Forero.

Pese a que debido a la imposibilidad de contactarlo el agente del Ministerio Público había desistido del testimonio de Brito Ruiz las declaraciones conocidas en el desarrollo del juicio motivaron la necesidad de contactar al otrora director del DAS para que presente declaración la cual sería clave para confirmar una de las hipótesis de los móviles que llevaron a la planeación y ejecución del crimen de Garzón Forero el 13 de agosto de 1999.

La clave de su declaración consiste en confirmar las labores humanitarias que adelantaba el periodista con la Gobernación para la mediación en la liberación de secuestrados de las Farc y el ELN. Por su parte, la fiscal 13 de la Unidad de Derechos Humanos aseguró que el testimonio de Brito es importante puesto que también fue amigo del periodista, razón por la que es necesario conocer si en algún momento le manifestó haber recibido amenazas o persecuciones.

El abogado del coronel (r) Plazas Acevedo manifestó que el exasesor de paz era el que conocía día a día el desarrollo de las actividades humanitarias que habrían sido la causa para que se ordena su crimen. Esto se desprende del fallo del juzgado séptimo especializado de Bogotá que condenó al máximo jefe de las AUC, Carlos Castaño Gil en marzo de 2004.

“En el desarrollo de otros procesos se ha manifestado que el humorista fue asesinado por su labor humanitaria, por su labor de derechos humanos, participando en la liberación de secuestrados. Lo que a ciertas personas, es decir, sus contradictores vieron con malos ojos su labor de intermediación, puesto que se decía que se lucraba con esta labor”, señaló el jurista.  

Advirtió además que hasta el momento el actual embajador de Colombia ante la ONU, Andrés González –quien fungió como Gobernador de Cundinamarca para la época de los hechos- no ha respondido el interrogatorio especial que le enviaron los sujetos procesales, lo que aumenta la necesidad de contactar a Brito Ruiz. Debido a esto la etapa final del proceso que se adelanta contra el oficial en retiro se suspenderá por un tiempo prudencial mientras se adelantan todos los trámites.

En la sentencia emitida contra Carlos Castaño Gil el juez del caso manifestó en su momento que “Jaime Garzón no fue asesinado por razón y ejercicio de actividades propias de su labor como periodista, razón referida por la mayoría de los sujetos procesales en la audiencia pública, esto es por su mediación humanitaria en la liberación de secuestrados”.

“Indudablemente como atinadamente lo señaló la Fiscalía en la acusación el móvil de la muerte de Jaime Hernando Garzón Forero fue la intermediación humanitaria en la liberación de secuestrados por las Farc ya que tales gestiones, aunque loables, no fueron bien vistas por sus contradictores quienes consideraron que con ese proceder Jaime Garzón paralelamente estaba contribuyendo a promover el secuestro por cuanto su mediación sirvió para facilitar el pago de considerables sumas de dinero a las Farc por parte de los familiares de los plagiados”, agrega el fallo.

El coronel (r) Plazas Acevedo es procesado por su participación en delito de homicidio agravado en calidad de determinador puesto que habría sido el encargado de entregarle información a la banda delincuencial de La Terraza de Medellín sobre los seguimientos adelantados a Garzón en Bogotá. Estos datos fueron utilizados para planear el asesinato del periodista.

En este mismo proceso ya declaró el exsubdirector del DAS, José Miguel Narváez –procesado también por estos hechos- quien aseguró que nunca tuvo conocimiento sobre un plan para asesinar al periodista y humorista. Pese a que fue profesor de la Escuela Superior de Guerra, Narváez aseguró que nunca tuvo contacto con el oficial en retiro, y mucho menos le entregó información ni a él ni a Carlos Castaño Gil sobre Jaime Garzón.