Incluyen a la 'Oficina de Envigado' en la Lista Clinton

Las empresas que tengan algún vínculo con esta organización serán congeladas.

Este jueves, la Oficina para el Control de Activos Extranjeros del Departamento del Tesoro de Estados Unidos decidió incluir a la ‘Oficina de Envigado’ en la lista de las organizaciones narcotraficantes, más conocida como la Lista Clinton.

Esta determinación bloquea de inmediato los activos de las empresas y de los individuos que tengan alguna relación con esta organización criminal, en la jurisdicción de los Estados Unidos y les prohíben a los estadounidenses hacer negocios o tener transacciones financieras con ellos.

En el reporte el organismo indica que la Oficina de Envigado es una cartel de tráfico de drogas que desciende del Cartel de Medellín, con miembros que fueron cercanos a Pablo Escobar, y que debido a su crecimiento y relación con integrantes del Cartel de Sinaloa se ha internacionalizado, por lo que se han realizado operativos a nivel internacional contra esta banda.

"Todos los bienes y activos de la Oficina de Envigado, con base en los Estados Unidos o en control de ciudadanos estadounidenses y por entidades de control, están congelados, y los ciudadanos estadounidenses tienen prohibido participar en transacciones con esta organización criminal. La acción de hoy permite sanciones adicionales dirigidas a personas y entidades que apoyaron las actividades ilícitas de la Oficina", indica el Departamento de Estado.

La 'Oficina de Envigado' es una organización criminal que sobrevive a la primera gran ola de la violencia en Colombia ligada al narcotráfico. Fue tal vez la primera  oficina de cobro del crimen organizado en el país. Un lugar desde donde se planeaban y ejecutaban las cuentas pendientes de los socios del narcotráfico, para ser cobradas ya fuera financieramente o con la vida de los deudores.

En 1983, Pablo Escobar empezaba su lucha contra el Estado y creó esta oficina para extorsionar a todos los negocios lícitos e ilícitos del Valle de Aburrá.

En junio de 1991, cuando Escobar se puso a negociar con el Gobierno y fue recluido en La Catedral, la cárcel que él mismo había construido, le dejó la ‘Oficina’ a Gustavo Upegui, el hombre que durante años escondió su condición de narcotraficante bajo la fachada de dirigente deportivo del Envigado Fútbol Club. No obstante, no pasó mucho tiempo antes de que la ‘Oficina’ quedara en poder de un nombre apenas conocido en ese momento, pero que, conforme fueron pasando los años, se fue haciendo famoso en la escena criminal: Diego Fernando Murillo, alias Don Berna.

Murillo actuaba como jefe de seguridad de Fernando Galeano cuando, por discrepancias en unos cobros, Escobar mandó matar al jefe de la organización, así como a todos los miembros de los clanes Galeano y Moncada. Don Berna sobrevivió a esta lucha y pasó directo a engrosar las filas de los Perseguidos por Pablo Escobar, mejor conocidos como los Pepes, una alianza criminal que, junto con paramilitares y miembros de la Fuerza Pública, acabaron con la vida del capo del cartel de Medellín.

En 1993, ya muerto Escobar, Don Berna se apoderó de la ‘Oficina’, que se convirtió prontamente en una fuente de importantes recursos para el narcotráfico. Su poder encontró pocos obstáculos. En 1997 tuvo problemas con los carteles de Cali y del norte del Valle. Sin embargo, un hombre al que había conocido en su época en los Pepes lo protegió: Carlos Castaño. Después de estar con Castaño en Urabá, Don Berna ideó la creación un frente paramilitar en Medellín, y de allí surgió el Bloque Cacique Nutibara. El capo controlaba la ilegalidad a punta de fuego.

Además, Gustavo Upegui, el otro hombre fuerte de la ‘Oficina’, estaba dedicado a mantener su fachada y cuidarse de la justicia que lo tenía en la mira. Así transcurrió el reinado de Don Berna, hasta que Estados Unidos puso la mira en él y los demás jefes paramilitares.