Indígenas del Cauca dialogan con ONU para buscar mediación con gobierno

Los indígenas sostienen que los militares y policías no han sido capaces de brindarles seguridad.

Voceros indígenas del Cauca se reunían este jueves con delegados de la ONU a los que pidieron mediar ante el gobierno para reducir la tensión creada tras su decisión de sacar al Ejército y la guerrilla de ese territorio.

El objetivo "de estas conversaciones es que ellos (los delegados de la ONU) lleven la voz del movimiento indígena al gobierno, lo que aquí vamos planteando, pero ellos no tienen capacidad para tomar decisiones", dijo a periodistas Feliciano Valencia, uno de los líderes indígenas.

Según Valencia, se intenta un acercamiento previo para que a partir del lunes se instale una mesa de alto nivel con representantes del gobierno del presidente Juan Manuel Santos, "para abordar los puntos que venimos planteando".

En la reunión, que se realiza en la población de Toribío, participan también delegados de la Defensoría del Pueblo (ombudsman) y de la Procuraduría (Ministerio Público).

Un encuentro entre indígenas y representantes del ministerio del Interior concluyó a la medianoche del miércoles con un acuerdo previo para evitar el enfrentamiento entre militares e indígenas de la etnia Nasa-Paez, señaló a la AFP una fuente de la gobernación de Cauca, donde desde hace una semana los nativos protagonizan protestas.

Las autoridades indígenas del Cauca exigen la salida de sus territorios tanto de la fuerza pública como de la guerrilla de las Farc, y reclaman que la seguridad quede a cargo de su propia guardia.

Los indígenas sostienen que los militares y policías no han sido capaces de brindarles seguridad y aseveran que el municipio de Toribío, con unos 26.000 habitantes, ha sufrido en los últimos años más de una docena de ataques de las Farc que han dejado 41 muertos y unos 600 heridos.

Precisamente el hostigamiento que sufrió esa población durante tres días seguidos, la semana pasada, por parte del grupo rebelde, originó la movilización de los indígenas.

El Cauca es una de las regiones de Colombia donde es más intenso el conflicto armado, y es señalada también como una zona importante de cultivos de marihuana y coca, así como un estratégico corredor para la salida de las drogas hacia el océano Pacífico.

La protesta llegó a su clímax el martes, cuando cerca de 3.000 indígenas se enfrentaron a 100 soldados que se encontraban en el cerro Berlín -localizado a dos horas de Toribío- custodiando varias torres de telecomunicaciones y realizando actividades de vigilancia de la zona.

Los índigenas, que desde una semana antes habían comenzado a llegar al cerro destruyendo las trincheras de los militares, procedieron entonces a quemar las tiendas de campaña y los víveres.

Un día después, sin embargo, con el apoyo de un escuadrón antidisturbios de la Policía, que utilizó gases y granadas de aturdimiento, la fuerza pública retomó la base militar y el control de las instalaciones de telecomunicaciones.

Acciones similares para desalojar a la fuerza pública llevaron a cabo los indígenas en otras zonas del Cauca.

Mientras, un indígena de 22 años de edad fue muerto el miércoles en un retén militar en el municipio de Caldono, cercano a Toribío, aparentemente por un error de un soldado, según dijo a la AFP el consejero Albeiro Calambas. Esa muerte fue confirmada también por el Ejército.

De igual forma, los indígenas informaron sobre la captura de cuatro presuntos guerrilleros de las Farc, y del decomiso de varios fusiles y morteros artesanales.

Por su parte, al término de un consejo de seguridad en la ciudad de Popayán, capital del Cauca, Santos reiteró que no despejará un solo centímetro del territorio colombiano y acusó a las FARC de estar detrás de la movilización indígena para sacar al ejército del Cauca.

Se calcula que en Colombia hay un millón de indígenas, que habitan sobre todo en las áreas rurales y selváticas, donde el conflicto armado es más intenso. Los Nasa-Paez son la segunda comunidad aborigen más numerosa, con unos 130.000 integrantes.