Indígenas yukpa se oponen a zona de transición para las Farc

Esta comunidad sigue en desacuerdo con que en su territorio se instale una zona de transición de la vida guerrillera a la civil para las Farc. Vetaron el ingreso a sus tierras y le exigen al Gobierno que realice una consulta previa.

 / Foto: Juan Pablo Gutiérrez - Onic.
/ Foto: Juan Pablo Gutiérrez - Onic.

Con tal de que en el territorio de los indígenas yukpa, ubicados en el munición de La Paz (Cesar), no se instale una zona de transición para las Farc en su tierra sagrada, la comunidad está dispuesta a todo. Incluso, paradójicamente, a hacer lo que han rechazado siempre de la guerrilla y los paramilitares: recurrir a las armas para hacerse oír. Su razón es simple. Después de vivir décadas de violencia no quieren, por ningún motivo, que actores del conflicto vuelvan a entrar a su región. A comienzos de este mes se lo hicieron saber en una carta al presidente Juan Manuel Santos, y a personalidades como Ban Ki-Moon, Secretario General de la ONU y Emilio Álvarez, Secretario Ejecutivo de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (Cidh).

Pero su más reciente decisión, al no percibir un acompañamiento del Ejecutivo, es cerrar su territorio a cualquier misión que intente verificar cómo está el terreno para adecuar la zona de transición, así como exigir una consulta previa en la comunidad para la entrada de los “extranjeros”. Lo hacen, de nuevo, a través de una carta firmada el pasado 20 de julio por autoridades de la comunidad. En la misiva, reiteran que su apoyo a los procesos de paz está vigente, pero que con los acuerdos entre el Gobierno y las Farc se está abriendo la posibilidad para que el Estado colombiano establezca “colonos y campesinos en nuestro territorio ancestral, desconociendo las normas nacionales e internacionales que hay sobre la materia”.

“Nos resistimos a toda intensión de conformación de reservas campesinas, en primer lugar, porque estas tierras siempre han sido nuestras, no fueron nunca tierras baldías como lo han hecho pensar muchos y que la culpa de la violencia que los trajo hasta aquí no es nuestra, sino de un Estado que nunca nos protegió. No somos enemigos de nadie, pero esta es nuestra tierra y la defenderemos”, explica la misiva. Además de expresar su desacuerdo con la localización de la zona de transición, los indígenas yukpa hacen una dura crítica a la protección que el Estado les ha brindado.

Consideran, por ejemplo, que la idea de crear una zona de este tipo en su territorio es una total contradicción con las medidas de ayuda y amparo que han recibido de diferentes autoridades, entre ellas, la Corte Constitucional. “Nuestro pueblo es víctima del conflicto armado y está en un inminente riesgo de exterminio. Entonces, ¿cómo un Estado que en una mano profiere un auto de protección ahora con la otra mano permite que los grupos armados estén en zonas de concentración cerca a nuestro territorio que luego serán zonas de reservas campesinas? No existe coherencia, pues en vez de proteger, se continúa vulnerando el derecho a la pervivencia del pueblo yukpa, aumentando el riesgo del exterminio en todos los sentidos”, agrega la carta.