Se tendrán en cuenta 144 pruebas

Llaman a juicio formalmente a los hermanos Uribe Noguera por caso Yuliana Samboní

La Fiscalía General realizó la audiencia de acusación contra Francisco y Catalina Uribe Noguera por los delitos de favorecimiento en secuestro y ocultamiento, destrucción y destrucción de elemento material probatorio.

Cristian Garavito / ElEspectador

La Fiscalía presentó ante el juez 46 de conocimiento el escrito de acusación contra los hermanos Francisco y Catalina Uribe Noguera por presuntamente haber intentado obstruir los operativos de búsqueda de la menor Yuliana Samboní, quien fue secuestrada el 5 de diciembre de 2016 por Rafael Uribe Noguera. 

En el documento se citan 140 pruebas y 294 actas de investigación que relacionarían a los Uribe Noguera con la ejecución de un plan dirigido a proteger a su hermano, Rafael Uribe Noguera, y desviar la investigación que se abrió en esos momentos para ubicar el paradero de la niña de siete años de edad. 

El escrito de acusación se divide en dos partes: la primera tiene que ver con el conocimiento de Francisco y Catalina sobre la ubicación de su hermano y la camioneta en la que habia sido raptada la menor en el barrio Bosque Calderón. (Ver En firme proceso penal contra los hermanos Uribe Noguera)

Para la Fiscalía General, Francisco Uribe Noguera -abogado de profesión- le habría negado en diferentes oportunidades a los agentes del Gaula que lo contactaron sobre la ubicación del vehículo y el lugar dónde podría estar su hermano. (Ver Condena por feminicidio de Yuliana Samboní, referente mundial para la justicia)

Pese a que habían tenido comunicación con Rafael y sabían que estaba en el apartamento 603 del edificio Equus 66 en el sector de Chapinero Alto le aseguró al agente del Gaula que pese a los múltiples intentos había sido imposible contactarlo.

En horas de la tarde Francisco ingresó por la fuerza al edificio. Ahí ubicó la camioneta gris y observó el zapato de una niña. Acto seguido subió al apartamento de Rafael quien se encontraba en ropa casual y con evidentes rastros de haber consumido drogas y alcohol. 

Catalina llegó al lugar pocos minutos después. “Los tres hermanos permanecieron reunidos en el apartamento aproximadamente desde las 4 pm. Hasta las 5:30 pm., lapso durante el cual se registró actividad telefónica intensa y constante por parte del señor Francisco Uribe Noguera”, precisa uno de los apartes del escrito de acusación presentados por la Fiscalía General. 

Las pruebas documentales permitieron establecer que a las 5:30 de la tarde Francisco salió con Rafael con rumbo a la carrera séptima con calle 66 para tomar un taxi. En el vehículo, Rafael le habría manifestado a su hermano lo que había pasado con la niña y que su cadáver se encontraba en el jacuzzi ubicado en el baño principal. 

En el trayecto al Instituto Colombiano del Sistema Nervioso Clínica Monserrat en la calle 134 con 19, en el norte de Bogotá, un agente del Gaula llamó a Francisco para preguntarle sí tenía novedades sobre su hermano o una pista de dónde podría estar el vehículo a lo que respondió negativamente.

El plan era internarlo asegurando que tenía problemas mentales, sin embargo el diagnostico reveló que estaba bajo los efectos del alcohol y la droga hecho por el cual negaron la petición. 

Acto seguido, tomaron otro taxi con rumbo a la Clínica Vascular Navarra –en la carrera 45 con calle 106- en donde si fue internado. Ya en ese momento Francisco se comunicó con el agente del Gaula para manifestarle que la camioneta estaba en el Equus 66 y que Rafael estaba en un centro médico, en el cual recibía atención por una sobredosis.

En la comunicación les aseguró que su hermano le había revelado que esa misma tarde había secuestrado a una niña y la había llevado a su apartamento. En su vivienda le había causado la muerte y el cuerpo de la menor de edad estaba en el jacuzzi del baño del cuarto principal. Los videos de las cámaras de seguridad revelaron que tres camionetas de la Policía llegaron a las 7:30 de la noche al edificio.

Manipulación de pruebas

La Fiscalía General cuenta con pruebas técnicas como soporte para inferir que correos y mensajes e historial de WhatsApp fueron borrados del celular de Rafael Uribe Noguera entre el 4 y el 10 de diciembre. El aparato de marca iPhone estaba en poder de Catalina Uribe Noguera quien tenía conocimiento de la clave de su hermano menor.

En la acusación se cita el informe enviado por la Agencia de Inmigración y Control de Aduanas de los Estados Unidos, ICE por sus siglas en inglés (Immigration and Customs Enforcement) que estableció la eliminación de información del celular del ahora condenado.

Catalina tuvo en su poder este celular hasta el 14 de diciembre, fecha en la cual fue entregado a la Fiscalía a través de su abogado.  El mismo informe establece que los hermanos Uribe Noguera igualmente procedieron a borrar los historiales y chats de sus respectivos celulares, esto con el fin de borrar cualquier evidencia y certificado frente a su responsabilidad y conocimiento en estos hechos.

“Se destruyó evidencia clave para el caso”, precisa el escrito de acusación. Para la Fiscalía General con este actuar los ahora procesados “pretendieron evitar que la autoridad tuviera acceso a la información ya indicada y fuera utilizada como medio cognoscitivo en la investigación de los hechos perpetrados por Rafael Uribe Noguera”.

Además de proteger a su hermano, también buscaron protegerse ellos mismos, manipulando, ocultando y eliminando cualquier tipo de información que le permitiera a las autoridades establecer “un grado diferente de conocimiento y compromiso de ellos frente a los mismos".

En este sentido se advierte que “ayudaron a eludir la acción de la justicia a quien habría cometido un secuestro y un homicidio”. Los hermanos Uribe Noguera se han declarado inocentes de los delitos imputados por la Fiscalía General, asegurando –por medio de su abogado- que siempre estuvieron prestos a colaborar con la investigación.

Un juez de control de garantías les impuso en enero del presente año una restricción para salir del país mientras se adelanta el proceso penal, esto con el fin de salvaguardar el proceso penal. 

La Fiscalía General acusó a los hermanos Uribe Noguera por los delitos de favorecimiento en secuestro  y ocultamiento, destrucción y destrucción de elemento material probatorio.