Prisión domiciliaria para investigadores de la Ñeñepolítica

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Se trata de el mayor Yefferson Tocarruncho y el sargento Wadith Velásquez. Fueron capturados el pasado jueves, señalados de interceptar ilegalmente a tres de sus subordinados que eran sospechos de actos corruptos en Cali.

Los investigadores de la Dijín de la Policía Yefferson Tocarruncho y Wadith Velásquez tendrán que permanecer en prisión domiciliaria mientras su proceso penal avanza. Los dos uniformados, quienes recogieron los audios que destaparon la Ñeñepolítica, son señalados por la Fiscalía de interceptar ilegalmente las comunicaciones de cinco de sus subordinados que eran sospechosos de haber cometido irregularidades durante algunos operativos en mayo de 2019.

Vea: Investigadores del caso “Ñeñe” Hernández no aceptaron cargos por interceptaciones ilegales

Según el ente investigador, lo hicieron para establecer si cinco de sus compañeros que trabajaban en Cali habrían robado un dinero mientras realizaban un allanamiento en la capital del Valle del Cauca. En el afán de establecer la responsabilidad de los uniformados, agregó la Fiscalía, el mayor Tocarruncho “creó esta idea criminal” de interceptarlos sin que el permiso de un juez, como lo exige la ley, y mintiéndole a la fiscal que llevaba el caso, Jenny Ortiz Ladino.

Tocarruncho y Velázquez fueron durante cerca de dos años las personas que encabezaron las pesquisas para determinar quién asesinó a Óscar Rodríguez Pumar el 18 de agosto de 2011 en el barrio El Prado de Barranquilla. Dentro de esa investigación, ellos y la Fiscalía lograron vincular a Marcos de Jesús Figueroa, más conocido como Marquitos Figueroa en el mundo del crimen. Además, estaban tras la pista de José el Ñeñe Hernández, un ganadero señalado de ser el testaferro de Figueroa y de tener nexos con el narcotráfico.

(En contexto: ¿Qué pasará con la ñeñepolítica tras captura de investigadores de Dijin?)

El abogado de los uniformados, Miguel Ángel del Río, señaló durante la audiencia que sus defendidos no fueron escuchados por la Fiscalía y fueron capturados sin poder dar su versión de los hechos. Además, señaló que esos números interceptados, señalándolos de ser miembros del grupo criminal de Marquitos Figueroa. De hecho, en una declaración entregada a El Tiempo que fue publicada este lunes 8 de junio, la Penca manifestó que estaba “listo a declarar que yo entregué esos celulares, incluido el del Ñeñe”.

Del Río dice que la Penca entregó esos números porque recibió información en la que miembros del grupo de alias Marquitos lo estaban buscando para matarlo. Este para el momento de los hechos estaba en Cali para proteger su vida. La Penca ha dicho que esos números se los pasaron desde la estructura de alias Marquitos y luego se los entregó a los miembros de la Dijín.

El abogado de los investigadores, quien señaló que se está protegiendo a la fiscal Ladino, señaló que la Fiscalía en los últimos días ha sido la encargada de filtrar información para presionar al juez del caso. “Todo con el fin de que estos dos investigadores, que sí son un peligro para el crimen organizado en Colombia, sean enviados a la cárcel”. el fiscal de este proceso, Daniel Hernández, le pidió al abogado que si tenía pruebas de esto que las presentara.

https://twitter.com/migueldelrioabg/status/1270702939708035074

Del Río también dijo durante la apelación a la decisión del juez de otorgarles prisión domiciliaria y a través de redes sociales es que existe un plan para realizar un montaje judicial en contra de los dos uniformados hoy investigados. El abogado mostró un documento de junio de 2019 del investigador Velásquez y dirigido al teniente Coronel Luis Fernando Atuesta Zarate, efe del grupo investigativo de delitos contra la Vida de la Dijín.

La Fiscalía ha dicho que los uniformados se aprovecharon "de la confianza con la funcionaria”. De los cinco uniformados, el mayor Tocarruncho y el sargento Velásquez escribieron en un documento que eran hombres de una organización criminal, que varios se dedicaban a operaciones de narcotráfico y tráfico de armas, que uno era sicario, y otro el encargado de cobrar el dinero por homicidios selectivos. Al escuchar la historia de los uniformados, y la posible relación con los hombres detrás del asesinato del joven barranquillero, la fiscal Ortiz aceptó agregarlos a la investigación.

El origen de la Ñeñepolítica

Fue durante esas averiguaciones de Tocarruncho y Velázquez en las comunicaciones de el Ñeñe y Figueroa que trescendió un audio que desató el denominado escándalo de la Ñeñe política. Una de las conversiones del polémico ganadero se le oía hablar de “buscar una plata para pasar bajo la mesa para soltarla en los departamentos”. Su interlocutor era María Claudia Daza, colaboradora cercana del senador Álvaro Uribe y exmiembro de su UTL.

Lo particular de la conversación es que esta se dio el 3 de junio de 2018, justo antes de la segunda vuelta electoral en la que Iván Duque se proclamó presidente. El Ñeñe Hernández fue un asiduo promotor de la campaña presidencial de Duque en la Costa Caribe; Duque ha asegurado que la contabilidad de esta se manejó legalmente. Hace dos semanas, la Fiscalía citó a interrogatorio a Daza pero esta se acogió a su derecho a guardar silencio.

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