Por dos contratos

Investigan interventores de obra de sedes de la Esap en Santa Marta y Neiva

El Ministerio Público investiga las razones por las cuales los interventores, al parecer, certificaron y recibieron proyectos que presuntamente no fueron ejecutadas a cabalidad y que presentaban debilidades administrativas, técnicas y financieras.

El organismo de control ordenó la práctica de pruebas y remitió el asunto a la Dirección Nacional de Investigaciones Especiales con el fin de que emita un informe técnico para determinar si las construcciones en Santa Marta y Neiva presentan falencias.Archivo particular.

La Procuraduría, este miércoles, abrió investigación a los interventores de las obras contratadas para la construcción de las sedes de la Escuela Superior de Administración Pública (Esap) en Santa Marta (Magdalena) y Neiva (Huila). Se trata de Carlos Ernesto Perdomo, Carlos Javier Espitia y Javier Darío Santos.

Perdomo, Espitia y Santos son representantes legales de las empresas DPC Ingenieros S.A.S. que, según el Ministerio Público, ejerció labores de interventoría al contrato 052 de 2011 para la ciudad de Santa Marta, Daimco S.A.S. y Consorcio Constructores Asociados para el contrato 069 de 2013 en Neiva.

Precisamente, la Esap celebró el convenio 052 en 2011 con el Fondo Financiero de Proyectos de Desarrollo (Fonade) para realizar las construcciones en Santa Marta y Neiva y, en desarrollo de estos proyectos, suscribió contratos para la interventoría de las obras con las mencionadas firmas.

El Ministerio Público investiga las razones por las cuales los interventores, al parecer, certificaron y recibieron a satisfacción proyectos que presuntamente no fueron ejecutadas a cabalidad y que presentaban debilidades administrativas, técnicas y financieras.

En este sentido, el organismo de control ordenó la práctica de pruebas y remitió el asunto a la Dirección Nacional de Investigaciones Especiales con el fin de que emita un informe técnico para determinar si las construcciones en Santa Marta y Neiva presentan falencias en su estructura y si los diseños cumplen con el Código Colombiano de Construcciones Sismo Resistentes.