Jaime Garzón: el día que mataron la risa

Carlos Alberto González, compañero de trabajo de Garzón, fue una de las primeras personas en llegar al lugar donde los sicarios apagaron la vida del periodista, el 13 de agosto de 1999, en el occidente de Bogotá. Así recuerda él ese triste día.

Garzón fue asesinado mientras se desplazaba a su trabajo en Radionet.Archivo El Espectador
 
 

 

El reloj marcó las 6 en punto de la mañana. Los micrófonos de la cadena radial Radionet, la única que transmitía 24 horas de noticias en esa época, anunciaban al país un trágico episodio: “Fue asesinado nuestro compañero, el humorista y periodista Jaime Garzón”, dijo, con la voz entrecortada, la jefa de redacción, Ayda Luz Herrera. Su llanto, como el de millones de colombianos, se escuchó al aire.

Nadie podía creerlo. Nadie podía imaginarse que a Jaime, un ser dedicado al humor y a la mamadera de gallo, le fuera a costar su vida el poner de rodillas a tanto político y militares torcidos.

::Veinte años sin Jaime Garzón, la risa que nos hizo pensar::

A Jaime, los sicarios motorizados lo acribillaron el viernes 13 de agosto de 1999. Dos días antes, recuerdo como si fuera ayer, llegó a la emisora a las 5:20 de la mañana, como lo hacía siempre: “Buongiorno”, era su saludo en italiano. Yo era el único guevón que quedaba en el turno de la noche.

“Hermano, Carlos Castaño me va a quebrar el culo”, me dijo.  Prosiguió su relato: “Este man me  amenazó, dijo que yo era un arrodillado de la guerrilla y que por eso me iba a mandar quebrar”. Mientras yo lo escuchaba atentamente, Jaime aseguró que había hablado con el comandante Águila y que le rogó para que no lo mataran. Juntos pactaron una cita para el siguiente viernes y lo llevarían en helicóptero a montañas desconocidas. Eso fue lo que Jaime me contó en el amanecer del miércoles 11 de agosto de 1999. Queriendo mamarle gallo le dije “voy a titular esa mierda” y nos echamos a reír.

Llegado el supersticioso viernes 13, sucedió la desgracia. Todos aparecieron en la redacción menos Jaime, que siempre era el más madrugador. Eran las 5:40 de la mañana cuando Yamid Amad, director de la emisora, ingresó a la redacción hecho trizas. El llanto le impedía hablar. El que nos aclaró todo fue su conductor: “Veníamos para la emisora y allí está don Jaime muerto”.

::"Este país, lo mejor que produce... lo mata": Diego León Hoyos sobre Jaime Garzón

Junto con Carlos Barragán echamos a correr. Nos encontramos con la camioneta estrellada contra el poste de la carrera 46, entre calles 25 y 26, del barrio Quinta Paredes. Jaime ya era cadáver. Dos sicarios motorizados le propinaron cinco tiros. Su saco blanco parecía teñido de rojo. El dial de Radionet aún seguía prendido.

“Ayda Luz, esto tiene nombre propio. Carlos Castaño mató a Jaime”, dije al aire cuando me dieron cambio. Hablando más con rabia que con la razón, empecé a relatar todo lo que Jaime me había dicho el miércoles anterior. “Mataron la risa”, rezaba una cuña que sonaba y sonaba mientras Radionet selló sus micrófonos por 24 horas en honor a él.

::Entrevista con Marisol Garzón, hermana de Jaime Garzón, a 20 años del crimen::

 

Vea nuestro documental "Jaime Garzón, 20 años sin la risa que nos hizo pensar".

 

875944

2019-08-13T18:00:00-05:00

article

2019-08-13T18:00:01-05:00

dduran2_104

none

Carlos Alberto González

Judicial

Jaime Garzón: el día que mataron la risa

42

4152

4194