Jalón de orejas para la Fiscalía en caso de supuestos testaferros de las Farc

Un juez de la República señaló que "no existe una inferencia razonable de autoría o participación del ciudadano (José Hugo) Chaux" en lo que ha señalado la Fiscalía: que él fue testaferro del "Negro Acacio".

Los integrantes de la familia Chaux se declararon inocentes ante los cargos imputados por la Fiscalía.Cristian Garavito

Por segunda vez, un juez de la República determina que José Hugo Chaux Cuéllar debe afrontar su juicio en libertad. En abril de este año, cuando llevaba dos meses detenido, el juez 65 Penal Municipal de Garantías determinó que la Fiscalía no expuso motivos suficientes para mantener a Chaux en la cárcel. Este 10 de julio, el juez 37 Penal de Conocimiento llegó a la misma conclusión. Y, de paso, le pegó un jalón de orejas a la Fiscalía, que desde 2018 anunció que Chaux y su familia eran grandes testaferros de las Farc.

“Le pido a la Fiscalía realizar una labor más diligente (…) y de lograr mayores elementos de prueba para solicitar una medida de aseguramiento”, dijo el juez 37, quien reprochó que el organismo hubiera dejado pasar pasado 18 años desde “la configuración del indicio” de que Chaux habría cometido delitos con las Farc, que se supone fue en 2001, hasta su arresto, el pasado 14 de febrero. Es investigado por lavado de activos y enriquecimiento ilícito.

Para la Fiscalía, este es un caso muy importante y, en su momento, fue anunciado con bombos y platillos. “De acuerdo con el material recaudado por la Delegada contra las Finanzas Criminales de la Fiscalía, los integrantes del denominado Clan Chaux habrían lavado dinero entre el 2001 y 2016, para ocultar activos y dineros ilícitos de Tomás Medina Caracas, alias el Negro Acacio, cabecilla del frente 16 de las desmovilizadas Farc, producto de extorsiones y secuestros”, señaló el organismo en febrero de este año.

El juez que acaba de otorgarle la libertad a Chaux, sin embargo, concluyó otra cosa: “En el presente asunto, no existe una inferencia razonable de autoría o participación del ciudadano Chaux en los punibles endilgados que conlleven a ordenar que debe permanecer detenido intramuros mientras se adelanta su juicio”, expresó el funcionario judicial, quien, como lo hizo el juez que dejó libre a Chaux en abril, reiteró que la Fiscalía se ha apoyado en un testimonio cuya veracidad ha sido cuestionada: Fernando Bahamón Céspedes.

::Fernando Bahamón, de criminal a testigo estrella de la Fiscalía::

Desde abril, la Fiscalía recibió la orden judicial de investigar a Bahamón Céspedes, quien tiene un pasado turbio que incluye condenas por estafa, simulación de investidura o cargo y violencia sexual. Tiene otras 30 denuncias en su contra aún no resueltas. La Fiscalía lo incluyó en el Programa de Protección de Testigos, pues sus declaraciones han sido esenciales para procesar y detener a José Hugo Chaux, su esposa y su hijo, y también a Mauricio Parra y Cecilia Rueda por el crimen del dueño de Surtifruver, Johnny Orjuela. 

Bahamón testificó que vio a Chaux y a su familia en la zona de distensión haciendo negocios con la gente de las Farc. La defensa de José Hugo Chaux (hijo) señaló que, para esa época, él tenía 5 años, por lo que era imposible que hubiera empezado a ser testaferro desde entonces. Eso sin contar que hasta la Corte Suprema ha acreditado que Bahamón nunca estuvo en la zona de distensión, como él dice. En marzo de este año, un juez de Garantías le concedió la libertad. La única que permanece tras las rejas es Luz Stella González Cuéllar, esposa y madre de ellos dos. Está en el Buen Pastor, en Bogotá.

El caso de José Hugo Chaux (papá) lo conocerá la Jurisdicción Especial para la Paz. El proceso de su hijo y su esposa, la justicia ordinaria.

En 2018, a los Chaux les incautaron inmuebles ubicados en Bogotá, el departamento del Meta (Villavicencio, Puerto López y Puerto Gaitán) y Guaviare (San José del Guaviare), avaluados en su totalidad en $15.000 millones. Ellos han sustentado que sus negocios se basan en el campo (fincas, animales), pero la Fiscalía insiste en que crecieron económicamente por ser testaferros del Negro Acacio, quien murió en una operación militar en 2007.  El origen de esos bienes lo tendrá que esclarecer también la justicia.