Exjefe paramilitar “Jorge 40” regresó a Colombia, a 12 años de su extradición

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La antigua cabeza del Bloque Norte de las Auc cumplió su pena en diciembre de 2019. Sin embargo, la crisis por el COVID-19 atrasó todo el trámite y su respectivo traslado a territorio colombiano. Ahora en territorio nacional, Jorge 40 hará parte de 1.486 investigaciones.

A la base militar de CATAM, al occidente de Bogotá, y por donde hace 12 años el expresidente Álvaro Uribe lo extraditó junto a otros jefes paramilitares en mayo de 2008, alias Jorge 40 volvió al país. Rodrigo Tovar Pupo, como realmente se llama el exjefe del Bloque Norte de las Auc cumplió su pena por delitos de narcotráfico en Estados Unidos el pasado diciembre, pero toda la crisis sanitaria retrasó el trámite y su regreso a Colombia. Su regreso se da en medio de todo el debate político judicial que generó el fallido regreso de otro jefe paramilitar que fue extraditado a territorio estadounidense hace más de una década: Salvatore Mancuso.

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Fuentes cercanas a Jorge 40 le dijeron a este diario que un juez de Justicia y Paz lo requiere para que declare en un proceso. A su vez, este aceptó su participación en el asesinato de dos líderes síndicales de la Drummond en marzo de 2001. Algunos directivos y exdirectivos de la multinacional están siendo investigados por estos hechos, sin embargo, ellos niegan tajantemente haber participado en el doble homicidio o en la financiación de los hombres de Jorge 40. En 2010, este último se sometió a sentencia anticipada pero no habló ni una sola palabra sobre estos hechos.

La vuelta de Tovar Pupo se da en medio de la incertidumbre pues el exjefe paramilitar poco ha contado de los hechos que lo involucraron en medio del conflicto armado colombiano. Sin embargo, de su boca no ha salido una sola palabra con relación a las más de 300 masacres que se le endilga a él y sus hombres. Su abogado señaló en 2015 que parte de su silencio radica en el asesinato de su hermano en 2009. Dos fuentes cercanas a Jorge 40 le dijeron a este diario hace dos semanas que no se sabe aún si él vendrá a contar todo lo que sabe a las autoridades.

Este diario tuvo acceso a una de las pocas declaraciones que Tovar Pupo hizo ante la Unidad de Derechos Humanos de la Fiscalía en abril 2007, un año antes de su extradición. En la corta diligencia Tovar Pupo señaló que no conocía a Augusto Jiménez, entonces presidente de la Drummond ni las instalaciones de la multinacional. Con respecto al asesinato de los sindicalistas dijo que solo se referiría ante Justicia y Paz sobre estos hechos. Sin embargo, cuando fue extraditado y fue asesinado su hermano, Jorge 40 dejó plantados en once oportunidades a fiscales de esa justicia especial que viajaban a Estados Unidos para escucharlo.

En 2015 fue sacado de esa jurisdicción y el año pasado intentó infructuosamente llegar a la JEP. En ese momento señaló que fue “ideólogo, propulsor e integrante del proyecto de las Autodefensas”, que desarrolló estrategias “para enfrentar a la guerrilla fuera de los cánones institucionales” y que financió y auspició organizaciones paramilitares desde 1996. Además, manifestó que desde 1998 decidió formar parte de las Autodefensas Campesinas de Córdoba y Urabá (ACCU), extendiéndose a otras zonas, hasta convertirse en segundo al mando del Bloque Norte de las Autodefensas, el cual operó en Magdalena, Cesar, La Guajira, principalmente.

La Sala de Definición de Situaciones Jurídica, en mayo pasado cuando lo rechazó, señaló que en 2015 Tovar Pupo fue expulsado de Justicia y Paz por no aceptar su participación en crímenes de reclutamiento forzado de menores, violencia de género y secuestro ni haber reparado a las víctimas. “El señor Rodrigo Tovar Pupo tuvo la oportunidad, en su calidad de exparamilitar, de someterse a Justicia y Paz, (…). La JEP no es una justicia subsidiaria a la de Justicia y Paz, ni un nuevo escenario de justicia transicional que pueda ser utilizado como una estrategia oportunista para evadir los procedimientos y sanciones de la justicia ordinaria”.

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Si quiere empezar un nuevo proceso, Tovar Pupo deberá remirtir una copia de la decisión judicial por la que se encontraba preso en Estados Unidos. Jorge 40 fue procesado en Justicia y Paz por los delitos de desplazamiento forzado, homicidio en persona protegida, tortura, desaparición forzada y reclutamiento ilícito, destrucción y apropiación de bienes protegidos, entre otros. Posteriormente, Tovar Pupo fue expulsado de esa jurisdicción. Tovar Pupo proviene de una de las familias de la alta sociedad de Valledupar y es hijo de un oficial retirado de la fuerza pública. También estudió en Bogotá y en la capital conoció a quien luego sería otro jefe paramilitar: Salvatore Mancuso.

Jorge 40 es considerado como uno de los depositarios de los secretos de los militares, políticos y empresarios que se aliaron con los paramilitares en los años noventas y a principios de este siglo. En 2006, después de que se dejara las armas, las autoridades detuvieron a uno de sus principales hombres del Bloque Norte. Se trataba de Édgar Antonio Fierro, alias Don Antonio. Durante su captura se encontró un computador portátil el cual llevaba las cuentas del grupo criminal en la costa Caribe. Además, aparecían reseñados políticos y comerciantes promovidos por los paramilitares y cuentas de asesinatos cometidos después de los acuerdos con el Gobierno.

Según datos de la Fiscalía, ahora en Colombia alias Jorge 40 deberá responder por más de 1486 investigaciones que se le adelantan en la institución. Pero esa no es la única estadística sorprendente sobre el accionar delictivo del exparamilitar, pues también tiene 35 ordenes de captura vigentes y 28 medidas de aseguramiento en las bases de datos misionales. Por la Justicia Transicional, además, registra 65 órdenes de captura y 109 medidas de aseguramiento.

El prontuario de Tovar Pupo en la Fiscalía parece no tener fin. Estará vinculado a procesos judiciales por desaparición forzada, concierto para delinquir, homicidio en persona protegida, entrenamiento para actividades sicariales, secuestro extorsivo, homicidio con fines terroristas, hurto calificado, tráfico de estupefacientes, desplazamiento forzado, reclutamiento de menores y tortura en persona protegida, entre otros. En total son 1.086 investigaciones bajo la Ley 600 de 2000 y 410 más por la Ley 906 de 2004 -sistema penal acusatorio-.

Javier Augusto Sarmiento, ministro (e) de Justicia y Derecho, se pronunció sobre el caso y aplaudió las labores del Gobierno, en especial la gestión de la cancillería colombiana en Washington. “Se logra hoy la deportación de Rodrigo Tovar Pupo, conocido como Jorge 40. Todas las autoridades colombianas se han coordinado para recibir dicha persona, proceder con su captura, legalizarla ante las autoridades competentes, para que quede privado de la libertad en unos de los establecimientos de reclusión del orden nacional por cuenta del Inpec”, expresó.

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