Fue miembro de la campaña de Santos

Juan Claudio Morales desmiente a Roberto Prieto sobre dineros de Odebrecht en campaña de Santos

El veterano empresario le reveló a la Fiscalía los detalles de la polémica reunión con enlaces de Odebrecht en Casa Medina en 2010 y se fue lanza en ristre contra el gerente de la campaña presidencial de Juan Manuel Santos en 2014.

Juan Claudio Morales, veterano empresario, de 74 años y Roberto Prieto. /Daniel Gómez y Cristian Garavito

Juan Claudio Morales González, miembro del comité financiero de las campañas presidenciales de 2010 y 2014 de Juan Manuel Santos, le entregó a la Fiscalía detalles de la controvertida reunión que ese comité sostuvo en febrero de 2010 con enlaces de la multinacional Odebrecht. Un episodio que derivó en que José Roberto Prieto, gerente de la campaña Santos, reconociera el ingreso de US$400.000 de esa firma brasileña para el pago de dos millones de afiches publicitarios que fueron distribuidos en la recta final de la contienda electoral. El Espectador tuvo acceso a la declaración que Morales González dio al ente investigador el pasado 17 de julio. Allí controvirtió con vehemencia a José Roberto Prieto, indagado por estos hechos, al tiempo que explicó su rol en nueve campañas electorales, entre presidenciales y de Alcaldía de Bogotá, empezando por la del expresidente Carlos Lleras Restrepo y terminando con las de Santos y el hoy alcalde Enrique Peñalosa. (En contexto: Caso Odebrecht: El "reversazo" de Roberto Prieto)

Juan Claudio Morales ha sido profesor de la Universidad Externado, vicepresidente del Banco de Bogotá, gerente general de la Asociación Bancaria de Colombia y desde hace 21 años es presidente de la firma Operadores y Administradores Internacionales de Vías, una compañía que recoge los peajes en las carreteras entre Bogotá-Girardot por la vía La Mesa, Bogotá-Villeta-Guaduas-Honda, Bogotá-Mesitas del Colegio y Armenia-Pereira. Morales, además, fue durante 15 años consultor del Distrito para el recaudo del sistema Transmilenio, juez primero civil municipal de Bogotá y juez tercero civil del circuito. A sus 74 años, hoy tiene las claves de la reunión, insuficientemente aclarada, entre la campaña Santos y Odebrecht. Lo primero que contó es que su función en las campañas que ha apoyado ha sido siempre la misma: buscar recursos a través de distintos eventos o subastas de arte, “como lo que le hice al doctor Virgilio Barco”. “Nunca he recibido el valor de ningún aporte (…) Ni he ordenado gastos de ninguna especie. Igualmente, no he contratado empleados ni he ordenado campañas publicitarias”, sostuvo Morales. (También le puede interesar: Preguntas y respuestas para entender qué es el caso Odebrecht)

El testigo indicó que jamás ha tenido un papel en la tesorería de las campañas y tampoco se ha entendido con los reportes obligatorios al Consejo Nacional Electoral “por no tener la representación legal de ninguna de las campañas”. Añadió que “conseguir recursos para las campañas no es aprobar gastos”. A renglón seguido, entregó varios documentos a la Fiscalía sobre los cuadros directivos de las campañas de Juan Manuel Santos en 2010 y 2014, advirtiendo que no existe papel alguno que registre el nombre de las personas que integraron los comités financieros, “por cuanto compete a la organización interna de la campaña”. La Fiscalía le preguntó a Morales González cómo se eligió el comité financiero que integró en las campañas de Santos, a lo que contestó: “Lo hace directamente el candidato a personas de su absoluta confianza. No recibimos ningún salario. Lo que se generan son gastos por cuanto se recorre el país realizando esta labor. Es un cargo honorífico”. (En contexto: La confesión de Otto Bula)

Seguidamente contó que en ese comité estuvieron en el año 2010 Orlando Sardi, Mauricio Botero, la empresaria María Fernanda Valencia y el hoy senador del Centro Democrático José Obdulio Gaviria. Luego, el testigo indicó que conoció a José Roberto Prieto en la campaña presidencial de ese año, a la que este último llegó a tres semanas de la primera vuelta, pues antes había estado el exsecretario de la Presidencia Alberto Velásquez, hoy condenado por la yidispolítica. Morales agregó que conoció al directivo de Odebrecht, Luiz Antonio Bueno, en un desayuno al que asistió durante la época de recolección de fondos, pues en 2010 “la compañía era muy bien recomendada”. Tras explicar eso, el testigo se refirió a María Fernanda Valencia y a su esposo, Otto Rodríguez, quienes elaboraron los afiches cuestionados, pues fueron pagados con dineros de la multinacional tras la orden que diera el directivo brasileño Luiz Antonio Bueno.

Y aquí viene el meollo de la controversia. José Roberto Prieto declaró ante la Fiscalía que en esa reunión con Odebrecht y el comité financiero, ocurrida en Casa Medina, se autorizó la compra de los afiches. En otras palabras, Prieto se excusó de haber ordenado ese negocio. “Se me acerca Otto Rodríguez como proveedor y yo le dije que, como estamos contra el tiempo, haga usted estos afiches, después valido cómo vamos a pagar eso. Entonces me dicen al interior del comité financiero y un grupo de apoyo que lleva la relación de los donantes dice que hay un aportante que es Odebrecht. Le digo a Otto: va a pagar Odebrecht, entonces le pido las coordenadas para que le paguen, es decir, la cuenta, y Otto me dio la cuenta y se la hizo llegar a Odebrecht. La cuestión es que la información llegó a Odebrecht y pagaron”, relató José Roberto Prieto ante el organismo investigador. Es decir, atribuyó a Morales y compañía esa transacción que fue liderada por el empresario Eduardo Zambrano, hoy en prisión. (Le puede interesar: Los hechos claves para entender el escándalo de Odebrecht)

Al ser interrogado sobre esta versión, Juan Claudio Morales sostuvo enfático: “Eso no es cierto, jamás como comité financiero tomamos esa decisión, porque no manejábamos los recursos. Otra cosa es que el señor Prieto esté justificando su actuación al ordenar el gasto de pagar esos afiches”. Morales también desmintió a Prieto señalando que ni a él ni al comité financiero les correspondía llevar la relación de los donantes, pues en el Consejo Electoral existe una subcuenta llamada “cuentas claras”, que deben reportar el representante legal o el que autoriza el gasto, razón por la cual concluyó: “Es la forma como el doctor Prieto quiere justificar la autorización que él debió darle al señor Otto Rodríguez”. Cuestionado una vez más por las razones que pudo tener José Roberto Prieto para endilgarle esa carga al comité financiero de la campaña Santos 2010, Juan Claudio Morales no dudó en responder que fue “para eludir su responsabilidad”.

El veterano empresario sí reconoció que conocía a Eduardo Zambrano, uno de los encargados de canalizar las coimas de Odebrecht en Colombia, pero que éste no podía ser miembro del comité por sus antecedentes en la quiebra del Banco del Estado, por lo cual su nombre jamás se recomendó para integrar la campaña de Juan Manuel Santos. Morales recordó que a Zambrano se lo presentaron “en la casa del doctor Orlando Sardi”, exembajador de Colombia en España y miembro del comité financiero. Entonces, la Fiscalía le presentó a Morales parte de la declaración del exgerente de la campaña de 2010, Santiago Rojas, hoy director de la DIAN. Allí se relató un negocio desconocido. Sostuvo que uno de los aspectos más críticos de la campaña era el manejo de las redes sociales, “entonces uno de los cambios que se hicieron con Roberto Prieto y J.J. Rendón fue fortalecer ese tema, ahí apareció ese señor Ravi”. Se refería a Ravi Singh, un estadounidense de ascendencia india que llegó al país como gurú digital.

Según Santiago Rojas, a finales de abril de 2010, Roberto Prieto les dijo a él y al tesorero que había que girar US$100.000 a la empresa Electionmall Technologies Inc. en Estados Unidos, como compra de una publicidad. El giro se hizo a través de una cuenta de Colpatria. Entonces llegó Ravi Singh a Colombia y hubo líos, “y en ese momento Roberto Prieto nos dijo que al fin Ravi no había entregado esa publicidad, sino que iba a prestar unos servicios diferentes y que teníamos que revertir esa operación”. Lo que hicieron contablemente, de acuerdo con Rojas, fue pedirle a la firma Sancho que recibiera una deuda de la campaña a través de los dineros que le pagaron a la empresa norteamericana. Las dudas que rondaron esta operación hicieron que la Fiscalía le preguntara a Morales qué sabía de la misma, pero él contestó que era la primera vez que oía del negocio por el que hoy indaga la justicia. También le preguntaron por el millón de dólares de Odebrecht que a través de la firma Paddington, filial de Sancho, habrían llegado a la campaña 2014.

Morales dijo desconocer ese negocio y el resultado de las supuestas 33 cartillas que entregó Sancho como estudio electoral. Para concluir su versión ante la Fiscalía, Juan Claudio Morales dejó en el aire una respuesta inquietante. El ente investigador le preguntó: “¿Cuál cree usted que sea el motivo por el cual José Roberto Prieto Uribe direccione la responsabilidad de los aportes por fuera de la campaña al comité financiero del cual usted formó parte, como la elaboración de afiches, encuestas pagadas por Odebrecht y solicitud de aportes al presidente de Interbolsa (Rodrigo Jaramillo)?”. Morales respondió: “Por disponer de esos recursos personalmente”.

 

últimas noticias

La curiosidad de Guillermo Cano

En busca de la verdad sobre la pederastia