Juan Eugenio Varela: la llave en el carrusel de la salud

Fue segundo al mando en la secretaría de Salud cuando Samuel Moreno era el alcalde Bogotá.


En enero del 2008 Juan Eugenio Varela fue designado como subsecretario Distrital de Salud, un nombramiento hecho, al parecer, con la intención de que fuera una ficha clave en las operaciones necesarias para el carrusel de la contratación en Bogotá. De acuerdo con la Fiscalía, era Varela el encargado de pagar las comisiones a los concejales que facilitaron la adjudicación del contrato, por $67.000 millones, para la prestación del servicio de ambulancias en la capital del país. Hecho por el cual es investigado y es posible que enfrente una detención preventiva, que será determinada por una jueza de control de garantías el lunes 17 de febrero.

En la mañana de ayer, durante la audiencia de medida de aseguramiento, la Fiscalía explicó los hechos por los que considera a Varela responsable de los delitos de cohecho propio, peculado agravado e interés indebido en la celebración de contratos. En ente investigador señaló vehemente que en su cargo de directivo, el exsubsecretario “tenía la función de presidir el comité donde se evaluaban las propuestas de adjudicación de contratos y se configuraban los pliegos de referencia”.

Es decir, parte de las labores que Varela debía desempeñar en la Secretaría Distrital de Salud estaban relacionadas con la valoración de los diferentes oferentes que participaban en los concursos relacionadas con esta entidad. De ahí que pueda tener conocimiento de cómo fue la repartición de contratos del Hospital El Tunal, en donde se adjudicaron convenios para vigilancia, aseo, suministro de personal, medicamentos y tecnología. Además, según han señalado testigos estelares del carrusel como Zambrano, Varela le habría recomendado a éste último una de las empresas del excontratista Emilio Tapia para que se quedara con la licitación.

En cuanto al capítulo del contrato por las ambulancias, Varela no sólo se habría apropiado de $120 millones, sino que también habría pagado varias de las comisiones que los contratistas prometieron a funcionarios públicos para ganar la licitación. Situación que fue denunciada por Zambrano y confirmada por Federico Gaviria, quien estructuró el multimillonario contrato por $67.000 millones. De hecho, el exsecretario de Salud confesó ante la Fiscalía que era Varela quien recogía en los baños de su despacho los fajos de billetes del saqueo para repartir los dineros.

“Ellos (los Moreno) me dijeron que ayudara a Varela, amigo de infancia de ellos (…). A él le di $150 millones como en siete entregas directamente en mi oficina; recuerdo que dejaba los paquetes del dinero en el baño privado del despacho y le decía que en el baño le había dejado algo y él ya entendía”, le confesó Zambrano a la Fiscalía. Ante lo cual, el ente investigador señaló en la audiencia de imputación que el exsubsecretario además de traicionar los deberes de la función pública, no escatimó esfuerzos en atacar a la administración.

La Fiscalía fue enfática en pedir la medida de aseguramiento contra Varela, pues considera que es un peligro para la sociedad, puede afectar el proceso penal y existe un alto riesgo de que se fugue y no comparezca a las diligencias. Sin embargo, su abogado defensor argumentó que ha asistido a todas las citaciones y que el ente investigador no puede fundar todas sus pruebas en los testimonios que ha ofrecido Héctor Zambrano “pues se debe considerar la situación procesal del testigo”.

Por ahora, la diligencia continuará el próximo lunes y pese a que Varela no se allanó a los cargos que le imputó la Fiscalía, se espera que pueda dar más luces sobre la estrategia que robó las arcas públicas de Bogotá y de la que aún se desconocen muchas operaciones.