Por posible concusión

Judicatura abrió investigación disciplinaria contra el fiscal Moreno

El alto tribunal busca verificar si el jefe de la unidad anticorrupción de la fiscalía general incurrió en una falta. 

El fiscal de la Unidad Anticorrupción, Luis Gustavo Moreno / Fiscalía General

La Sala Disciplinaria del Consejo Superior de la Judicatura le abrió investigación al jefe de la unidad anticorrupción de la fiscalía general, Luis Gustavo Moreno Rivero, quien fue capturado el pasado martes por presuntamente haber recibido 10 mil dólares para desviar la investigación que se adelantaba contra el exgobernador de Córdoba, Alejandro Lyons Muskus por actos de corrupción.

El alto tribunal le envío un oficio a la Fiscalía General para que le certifique la calidad de funcionario público de Moreno, además de información sobre la investigación que se le adelanta al fiscal por el delito de concusión. (Ver Ordenan extinción de dominio a los bienes del fiscal anticorrupción)

La Sala Disciplinaria quiere verificar si el fiscal hizo parte de una asociación dirigida a defraudar la administración pública. Esto por presuntamente pedir dinero para desviar la investigación y afectar así la administración de justicia. (Ver Fiscales de Colombia y Estados Unidos se reunieron tras captura de fiscal anticorrupción)

El pasado miércoles, la Sala Penal del Tribunal Supeiror de Bogotá legalizó los elementos materiales ubicados en los allanamientos hechos por el CTI y la DEA en la oficina del fiscal Moreno y su residencia. Estas pruebas serán puestas de presente en la audiencia de imputación de cargos por el delito de concusión que se adelantará el próximo 14 de julio. (Ver Contraloría abrió proceso fiscal contra el exgobernador de Córdoba, Alejandro Lyons)

Según el gobierno estadounidense, Moreno y Pinilla le habrían pedido $100 millones al exgobernador Lyons a cambio de entregarle las declaraciones juradas de los testigos en su contra. Posteriormente, hace dos semanas, Moreno y Pinilla viajaron a Miami para reunirse con el exmandatario.

Moreno iba en comisión de la Fiscalía y, según denunció Llyons, le había pedido $400 millones y una adición de US$30.000 dólares antes de salir de territorio norteamericano a cambio de que "inundara a sus fiscales con trabajo para que no fueran capaces de centrarse en la investigación penal que se adelantaba contra el cooperante (Lyons)".

Asesorado por la DEA, indicó el Departamento de Justicia, Lyons aceptó darle a Moreno un adelanto de US$10.000. Algunos billetes de ese soborno les fueron encontrados al fiscal y su familia cuando abordaban el vuelo de regreso a Bogotá desde Miami este mes.

El fiscal y el abogado son requeridos en extradición por la Corte Federal para el Distrito Sur de La Florida en Miami (Estados Unidos) por el delito de conspiración para lavar activos con el fin de promover el soborno y la corrupción en Colombia. Mientras se adelantan los respectivos trámites permanecerán recluidos en el pabellón de extraditables de la cárcel La Picota de Bogotá.