¿Justicia para Víctor Jara?

Un juez de la Florida le dio su visto bueno a iniciar un proceso contra Pedro Pablo Barrientos, un militar (r) chileno, acusado del asesinato del cantautor chileno, el 16 de septiembre de 1973.

Cuarenta y un años después del asesinato del reconocido cantautor chileno, Víctor Jara, la justicia estadounidense acaba de darle su visto bueno al juicio contra el militar en retiro chileno, Pedro Pablo Barrientos, por su supuesta participación en el asesinato de Jara, perpetrado el 16 de septiembre de 1973. Un crimen ocurrido a menos de una semana del golpe de Estado contra el presidente Salvador Allende que llevó al poder al dictador Augusto Pinochet. Así lo informó El País de España esta semana.

La decisión –proferida el pasado 14 de abril por el juez Roy B. Dalton– avala una solicitud presentada por la familia del artista chileno y el Centro de Justicia y Responsabilidad (CJA) –una ONG internacional que busca llevar a los tribunales a los responsables de violaciones de los derechos humanos alrededor del mundo– para que la justicia estadounidense procese a Barrientos, quien es procesado como reo ausente en Chile, debido a que no ha sido extraditado, pese a las solicitudes que ha presentado la justicia chilena, que investiga a otros 11 uniformados por estos hechos.

De hecho, el pasado 15 de marzo, el juez Miguel Vásquez Plaza, quien dirige las investigaciones por este caso, le puso fin a la etapa investigativa del proceso, que tuvo entre sus conclusiones que el 16 de septiembre de 1973 los golpistas ordenaron trasladar a todas las personas detenidas en el Estadio Chile, hoy Estadio Víctor Jara. Excepto Víctor Lidio Jara Martínez y Littré Quiroga Carvajal, exdirector de prisiones, o lo que hoy se conoce como la gendarmería.

Fue en esa oportunidad “en que se dio muerte a Víctor Lidio Jara Martínez, hecho que se produjo a consecuencia de, al menos, 44 impactos de bala, según se precisa en el respectivo informe de autopsia”. La abogada del CJA, Almudena Bernabéu, celebró la decisión del juez Dalton, aunque se mostró decepcionada de que este no hubiera considerado este crimen como uno de lesa humanidad, porque “el asesinato de Víctor Jara, y los miles de crímenes cometidos durante el régimen de Pinochet, deberían ser llamados por lo que son: un crimen contra la humanidad”. Agregó en entrevista con El País que, no obstante, esta decisión es “un paso gigante, para Chile sobre todo”.

Contra Barrientos hay un testimonio que lo incrimina, directamente, con el asesinato de este recordado artista. En 2009, el soldado (r) José Paredes le dijo a la justicia chilena que ese 16 de septiembre a Jara “lo tenían sentado, tenían unas camillas, esas que son de campaña del Ejército, ahí lo tenían y le daban, le daban y le daban (…) Y Barrientos le dispara… a quemarropa casi”. A lo que Pedro Pablo Barrientos –quien vive desde los 90 en Deltona (Estados Unidos)– respondió, en entrevista con el canal Chilevisión, que “eso no es cierto. Yo nunca he estado en el Estadio Chile. No conozco el Estadio Chile y no sabía quién era el cantante Jara en esa época (…) Nosotros estuvimos en arsenales de guerra y estuvimos en la parte este de La Moneda”, en referencia al palacio presidencial chileno.

Antes de morir, y pese a las palizas recibidas durante su cautiverio, Víctor Jara alcanzó a escribir unos versos que le entregó a un compañero y que hoy sobreviven gracias a la Fundación Jara: “¡Canto, qué mal me sales / cuando tengo que cantar espanto! / Espanto como el que vivo / como el que muero, espanto”. Su familia solo espera que su canto inmortal espante, por fin, a la impunidad que ha rodeado su asesinato.

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